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¿Es el suelo radiante por agua una buena opción?

El suelo radiante por agua es un sistema de calefacción con un rendimiento muy alto y una gran eficiencia energética. Aunque su instalación es más cara y requiere de una obra, la inversión se recupera con gran rapidez. Como cualquier otra opción, tiene sus ventajas e inconvenientes, pero si estamos reformando nuestra vivienda o vamos a adquirir una nueva, conviene tenerla en cuenta.
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Cómo funciona la calefacción radiante

La calefacción por suelo radiante de agua es un circuito de tuberías que se colocan bajo el pavimento de una vivienda. A través de estas tuberías circulará agua caliente, que permitirá que la temperatura se eleve desde el suelo. Así, obtendremos un gran confort en toda la vivienda con la calefacción radiante. A diferencia de lo que se sucede con otros sistemas de calefacción por agua caliente, como por ejemplo los radiadores de calefacción por agua, el calor que se genera no se encuentra localizado en un punto específico de la vivienda. Puesto que la extensión de la emisión térmica es mayor en la losa radiante por agua, al abarcar todos los metros de suelo, no es necesario calentar a altas temperaturas.


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Fuente de la imagen: ©ContenidosClick.es

Otros tipos de calefacción necesitan trabajar a temperaturas muy elevadas, llegando incluso a los 80º. Sin embargo, la calefacción por suelo radiante de agua no alcanza siquiera los 50º. La temperatura del agua en el suelo radiante que circula por el interior de las tuberías suele encontrarse alrededor de los 30º. Con ello, se evitan también posibles problemas circulatorios en quienes habitan en la vivienda. Otra de las razones por las que la calefacción por suelo radiante de agua trabaja a esas temperaturas es el grosor de las propias tuberías. Se trata de un circuito de tubos que no superan los 10 mm. Por tanto, la cantidad de agua que circula por el suelo radiante por agua es mínima. Para su funcionamiento, un sistema por suelo radiante puede combinarse con otros tipos de calefacción. Así, es posible unir la calefacción radiante con bombas de calor o con calderas que permitan calentar el agua. La instalación de la calefacción por suelo radiante de agua es costosa. No obstante, es una gran inversión que se amortiza a corto plazo.

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Ventajas y desventajas del suelo radiante por agua

Como sucede con otros tipos de calefacción, el suelo radiante por agua también tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Antes de proceder con la instalación de la calefacción se recomienda contar con el asesoramiento de alguien experto. Así, podrá indicarnos si la calefacción radiante es la mejor opción para nuestro hogar. Si conocemos en profundidad los pros y los contras de la calefacción radiante, podremos valorar de manera acertada si se trata de una opción adecuada para la vivienda.

1. Ventajas

Es uno de los sistemas de calefacción con mayor eficiencia energética. Además de trabajar a un rendimiento muy alto, la calefacción por suelo radiante de agua permite aportar un gran confort al hogar sin incrementar las facturas. Como ya hemos indicado con anterioridad, el suelo radiante por agua trabaja a temperaturas bajas. Al ser las tuberías de pequeño tamaño, circula un hilo de agua caliente. Sin embargo, este es suficiente para calentar toda la vivienda. El resultado es un hogar con una temperatura agradable y unas facturas razonables. Si solo se necesita calentar el agua a 30º, el consumo que se hace es muy bajo.

Otra de las ventajas de la calefacción por suelo radiante de agua es el espacio. A diferencia de los tradicionales radiadores, el suelo radiante por agua no es visible. De esta manera, no será necesario acondicionar el mobiliario al espacio disponible o por la cercanía a la fuente de calor. Toda la instalación de la calefacción radiante se realiza bajo el pavimento de la vivienda. Así, además de más estético, nos permite disfrutar de todo el espacio y obteniendo un mayor confort que con otros sistemas. Por último, la calefacción por suelo radiante de agua tiene una amortización rápida. Como veremos en las desventajas de la calefacción radiante, su instalación es elevada. Sin embargo, la inversión de la calefacción radiante se recupera en poco tiempo.

2. Desventajas

Cualquier sistema de calefacción, el suelo radiante por agua cuenta también con una serie de desventajas. No obstante, en función de la vivienda o de las necesidades de cada una, no tienen por qué serlo. En primer lugar, y como ya habíamos comentado, la calefacción por suelo radiante de agua tiene un coste elevado. Además del desembolso en la instalación, hay que tener en cuenta que se trata de la realización de una obra. No solo hay que instalar el circuito, sino colocar un cemento especial encima y después el pavimento en sí. Debido a todo ello es que la calefacción radiante está recomendada para aquellas viviendas de nueva construcción. O también para aquellas en las que va a llevarse a cabo una rehabilitación. Además del trabajo, el suelo radiante por agua no puede ser instalado en cualquier vivienda, ya que se necesitan unas medidas mínimas en la altura del suelo.

Se recomienda consultar con personas expertas para poder realizar un estudio particular de la vivienda. Otro de los inconvenientes de la calefacción por suelo radiante de agua es la inercia térmica. Esto significa que cualquier objeto sobre el suelo aumentará también su temperatura. Debido a la cercanía con el circuito de tuberías. Aunque no es especialmente importante, si debemos tenerlo en cuenta si tenemos plantas, objetos de vidrio o cualquier material que pueda verse afectado negativamente por el calor. Por último, el suelo radiante por agua no se adapta bien a los cambios bruscos de temperatura. Así, la calefacción radiante está pensada para aquellas regiones en las que vaya a hacerse un uso continuo de la misma. Y en las que las temperaturas varían de manera gradual.

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Consumo medio por vivienda con la calefacción radiante

Como solemos indicar, el consumo medio de una vivienda no puede especificarse con facilidad. Ni siquiera con la calefacción radiante. Son diversos los factores que pueden afectar. En primer lugar, el tamaño de la vivienda, ya que a mayor número de tuberías, mayor incremento de agua y de energía para calentarlo. De la mano del tamaño van las necesidades de calor, ya que no es lo mismo conectar el suelo radiante por agua durante todo el día que tenerlo a determinadas horas. Pero, por lo general una buena instalación de suelo radiante nos permite un ahorro de hasta el 35% en el consumo final.

En segundo lugar, si es posible regular la temperatura, el consumo se verá afectado por ello. A mayor calor, mayor consumo. Aunque se trata de un sistema de calefacción de bajo consumo, cuanto más hagamos, más subirán también las facturas. Por último, el consumo de la calefacción por suelo radiante de agua depende del sistema adicional que tengamos. Si empleamos para calentar el agua una bomba de calor que utiliza la aerotermia o la geotermia, podemos reducir el consumo de la calefacción radiante. Si por el contrario nos abastecemos de una caldera, todo dependerá de cómo es calentada esta. El gas natural es la opción más eficiente para una caldera de condensación, de lo contrario, el consumo medio aumentaría.

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Diferencias entre suelo radiante por agua y suelo radiante eléctrico

El suelo radiante eléctrico utiliza un cable o un conductor eléctrico, en lugar de emplear tuberías por las que circula el agua. La ventaja de esta opción es que la instalación se vuelve más sencilla, ya que podemos incluso prescindir del cemento. Sin embargo, al ir conectado al suministro eléctrico y necesitar una potencia elevada, las facturas de la luz se incrementarán considerablemente. Por ello, nos decantaremos por este sistema cuando la superficie a cubrir no es de gran tamaño. Un uso frecuente de la malla eléctrica es el suelo del baño que queda fuera de la bañera. El aspecto en común entre estos dos tipos de calefacción radiante es que se colocan bajo el pavimento del suelo. Sin embargo, sus características son diferentes, así como su precio de instalación y el consumo que generan.

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Sistemas de calefacción combinables con el suelo radiante por agua

La calefacción por suelo radiante de agua se combina con otros sistemas. Así, podemos emplear calderas de condensación, que son las obligatorias actualmente para viviendas de nueva construcción. En cuanto al suministro, podemos utilizar gas butano o gas natural. Sin embargo, este último es la opción más adecuada para reducir el consumo. Todo dependerá de si el suministro llega a nuestro hogar. Además de estas, podemos utilizar con la calefacción radiante calderas de biomasa, más ecológicas y eficientes. También se emplean las bombas de calor, que combinadas con la geotermia o la aerotermia, se convierten en la opción más respetuosa con el medio ambiente y de mayor eficiencia.

Suelo radiante por agua

Suelo radiante eléctrico

Utiliza un circuito de tuberías por los que circula agua caliente

Utiliza un cable o conductor eléctrico que aumenta de temperatura y transfiere el calor al suelo

El calor lo genera el agua que se caliente por suministros diferentes. Se combina con calderas de condensación, bombas de calor con aerotermia o geotermia, paneles solares, etc.

Conectado a la red eléctrica para general calor

Instalación compleja y de alto conocimiento técnico

Instalación sencilla

Instalación bajo el pavimento de la vivienda

Instalación bajo el pavimento de la vivienda

Elevado desembolso inicial debido a la complejidad de la instalación

Coste moderado de la instalación

Consumo bajo, especialmente cuando se combina con bombas de calor

Consumo medio. El coste de la luz es alto por lo que a mayor uso, mayor consumo

Trabaja a temperaturas muy bajas

Trabaja a temperaturas medias

Se recomienda en viviendas nuevas o en rehabilitación

Se recomienda en viviendas nuevas o en rehabilitación

Recomendado para viviendas con uso continuo y sin cambios bruscos de temperatura

Recomendado cuando kas necesidades de calor de la vivienda no son excesivamente elevadas

Necesita de unas requisitos mínimos en cuanto a la dimensión del suelo, ya que la instalación ocupa un espacio determinado

La instalación no requiere tanto espacio por lo que los requisitos en este aspecto son menores