Registro de empresa

Cómo preparar el radiador para el invierno

El verano y todos esos días de sol se despiden lentamente y poco a poco le damos la bienvenida a los días más fríos y en un par de meses al invierno. Esto significa que debemos poner nuestra casa al toque para tener el mayor confort, y uno de las cosas que más confort nos da es la calefacción adecuada. En fin, debemos preparar los radiadores ante la llegada de estos días y para muchos es una tarea completamente desconocida que nosotros te explicaremos con lujo de detalles para el correcto funcionamiento de los mismos.
Menú de contenidos:

Consejos funcionales para el hogar antes de la llegada del invierno

preparar-el-radiador-en-invierno

Fuente de la imagen: ©M.Dörr - Fotolia.com

Antes de aplicar los siguientes consejos para preparar el radiador en invierno te recomendamos comprobar la presión de la caldera. Debemos saber que los fabricantes aconsejan una presión de 1,5 bar. Esta presión siempre se tiene que controlar con la caldera en frío, si nuestra caldera está a menos de 0,5bar podemos tener un problema, llegando a provocar que ni siquiera se ponga en funcionamiento, debido a que tiene un presostato de seguridad que actúa por baja presión para evitar que nuestra caldera se estropee, este presostato se desactiva cuando subes la presión. Una presión muy alta por el contrario también es malo ya que cuando el agua se calienta hace que la presión que suba por encima de 3bar y esto hará que se active la válvula de seguridad y gotee.

  • Revisa ventanas y puertas: te aconsejamos colocar burteles de goma o de espuma en las rendijas de las puertas y las ventanas, en especial a las que estén orientadas al punto cardinal más frío.
  • Revisa ventilaciones y aberturas: es importante tener las ventilaciones y aberturas completamente descubiertas y por ningún motivo cubrirlas, ya que las mismas son de gran importancia y nos ayudan a mantener el hogar oxigenado y con un mejor ambiente.
  • No cubras los radiadores: los radiadores deben estar completamente despejados, muchas personas cometen el error de cubrirlos y esto impide el buen funcionamiento de los mismos dentro de las estancias. Los radiadores deben estar alejados de cualquier obstáculo que impida su libre funcionamiento.
  • Coloca bien los muebles: los muebles ayudan a mantener la temperatura dentro del hogar, pero los mismos deben estar colocados en puntos estratégicos y en especial en los rincones que tienden a ser más fríos. Los expertos recomiendan no colocar muebles o sofás cerca de los radiadores para lograr un mejor confort y calefacción dentro de la habitación.
  • Cortinas y persianas: coloca cortinados dobles, uno liviano para el día y uno frontal más grueso para la noche, y no te olvides de cerrar postigos, persianas y cortinas ni bien notes que comienza a oscurecerse el cielo.
  • Evita pintar los radiadores: los radiadores no deben estar pintados con otro color o pintura que sea la de su misma fabricación. Muchas personas tienden a pintarlos y esto les resta una gran potencia. Si ha llegado el momento de pintarlos, te recomendamos consultar con un experto antes de hacerlo.

Volver al menú de contenidos

1. Quitar el aire de los radiadores (purgarlos) de calefacción

Los radiadores suelen acumular aire dentro de su sistema, en realidad se trata de pequeñas cantidades pero sin embargo impiden el buen funcionamiento de los mismos ya que los radiadores trabajan con agua caliente. Una de las formas más fáciles de reconocer que dentro del sistema hay aire acumulado es al momento de prenderlos, se puede ver que los mismos no agarran temperatura en toda su dimensión. Quitar el aire es una tarea realmente sencilla. Los radiadores más modernos cuentan con un sistema de purgado automático, que acciona el mecanismo para que el aire sea empujado al exterior al momento de encenderlo. Pero la mayoría de los viejos radiadores carecen de este sistema. En cambio, poseen válvulas manuales, que son las que utilizaremos en este paso.

La válvula de escape de aire está ubicada en la parte superior del radiador, por lo general, aunque también puede estar ubicada por debajo. Coloca un contenedor debajo de la válvula (pues puede perder agua condensada). Antes de encender la caldera, debemos abrir muy suave y lentamente esta válvula, con cuidado y ayudándonos de una pinza o destornillador (según el modelo) ya que el aire que ha quedado atrapado dentro puede acumular una gran cantidad de presión. Podremos escuchar entonces como el aire se va desplazando hacia fuera. Cuando dejemos de escuchar el sonido del aire, pasamos al siguiente radiador, sin cerrar esta válvula.

Repetiremos la actividad en todos los radiadores del hogar, y luego encenderemos la caldera. Cuando comience a salir el vapor, iremos cerrando lentamente las válvulas. Ten cuidado de no quemarte; utiliza guantes y trapos para manipularlo. Ve cerrando las válvulas de los radiadores según sea el recorrido del calor, para que el vapor vaya empujando todo resto de aire a su paso. Luego, apaga la caldera, y tus radiadores ya estarán purgados y listos para la llegada del frío. Ten en cuenta que si detectas un problema, puedes llamar al técnico antes de su temporada de mayor actividad, para que cuando sientas frío, sólo tengas que encender el sistema, sin preocupaciones.

Volver al menú de contenidos

2. Limpiar los radiadores de calefacción

Una tarea bastante importante y fácil de realizar. Antes de encender los radiadores de calefacción, el primer paso que debemos realizar es la limpieza externa. Para ello debemos colocar debajo de los radiadores papel periódico y posteriormente limpiarlos con un paño un poco húmedo. Retira poco a poco la suciedad y el polvo acumulado todo ello sin agregar productos que puedan dejar olores al momento de que la calefacción se caliente. Si el radiador posee manchas o marcas, podrás repasar con un producto líquido aplicado directamente sobre el paño suave. Limpia, y luego aclara con el paño húmedo.

Debido al calentamiento constante de los radiadores, puede que los mismos se vean bastante deteriorados. Se trata, en la mayoría de los casos, de suciedad acumulada que no logramos sacar solamente con agua. Si este es el caso de los radiadores de tu hogar, te recomendamos comprar un producto especial que suele encontrarse en los establecimientos y que no cuesta mucho dinero. Con este producto se evita la perdida de pintura y se logra una limpieza optima de los radiadores de calefacción.

Preparar el radiador en invierno
  • Limpiarlo de cualquier suciedad.
  • Prenderlo no justamente cuando hace frío, mejor un par de días antes.
  • Sacarle el aire poco a poco y cuidado de no quemarte al hacerlo.
  • La caldera la puedes prender y apagar antes de purgar el radiador pero déjalo enfriar primeramente.
  • No colocar muchos muebles a los lados de los radiadores.
  • Ventila la casa después de prenderlos por primera vez por lo menos durante una hora.
  • Si no enciende, te aconsejamos verificar la temperatura de la caldera ya que a lo mejor no tiene la necesaria.

Volver al menú de contenidos

3. Ahorrar con radiadores a baja temperatura

Como lo hemos explicado anteriormente en otro artículo ,los radiadores convencionales, ya sean de fundición, aluminio o chapa de acero, necesitan trabajar con altas temperaturas de agua, para aportar la potencia calorífica para la que han sido diseñados. Esto conlleva que, si queremos que nuestra instalación se adapte de forma adecuada a un sistema de baja temperatura, este tipo de emisores no sean los más eficientes, por lo que el ahorro energético que podríamos obtener no será, ni mucho menos, el necesario. Podemos decir que los radiadores convencionales trabajan con saltos térmicos elevados. Es decir, que necesitan una entrada y una salida de agua a elevada temperatura, que oscila entre los 70 y 80 grados centígrados.

Ahora bien, te queremos hablar de los radiadores de baja temperatura y el ahorro posible de los mismos. Este tipo de radiadores aprovechan los sistemas de generación de calor a baja temperatura y de esta forma obtener instalaciones más eficientes que impliquen ahorros energéticos importantes. Hoy en día son radiadores muy comercializados que se caracterizan por disponer una gran superficie de intercambio y menos superficie de radiación, incluso con la menor masa y contenido de agua posibles. Este tipo de radiadores dispone en el interior de tubos de cobre lo que aumenta la temperatura a pesar de trabajar con agua menos caliente. Por esta misma razón, son muchas las personas que actualmente se deciden a instalar radiadores de bajo consumo ya que se logra un ahorro de hasta un 35 %. Los radiadores de bajo consumo suelen ser un poco más caros pero la inversión inicial es recuperable a corto – mediano plazo gracias al menor consumo de los mismos frente a los radiadores tradicionales.

Volver al menú de contenidos

4. Comprobar los niveles de la caldera

Una tarea que no debemos de olvidar y que solamente nos quitará unos cuantos minutos de nuestro tiempo. Solamente debes seguir los siguientes pasos que te mencionaremos a continuación:

  1. 1º. Comprueba que el conducto del gas está en perfecto estado. Ha de estar bien conectado, sin fisuras ni cuarteamiento visible, y con la llave de paso abierta.
  1. 2º. Ahora conecta la caldera al enchufe y enciéndela.
  1. 3º. Aparecerán unos dígitos en su pantalla. Nos indicarán el nivel de presión –en bares- y la temperatura –en Cº. Lo ideal es que la presión se mantenga entre 1,2 y 1,5 bares. Para corregir cualquier otro nivel, manipula la llave de llenado de la caldera. Asegúrate de identificar correctamente esta llave: el manual debe mostrar un diagrama con los
Este artículo ha sido redactado por: Christian Abele, redactor www.HogarSense.es