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Calefacción activa y pasiva como sistema de calefacción

La energía del sol está dentro de lo que llamamos las fuentes de energía renovables. Se obtiene directamente de la radiación solar y, por tanto, es respetuosa con el medio ambiente. Con el almacenamiento de esta energía es posible proveer una vivienda de calefacción e incluso agua caliente sanitaria. Dentro de lo que es la calefacción solar, encontramos también diferentes tipos. Vamos a conocer cuáles son y las ventajas que tienen.
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Qué es la calefacción solar

Fuente de la imagen: ©ContenidosClick.es

La calefacción solar es uno de los sistemas existentes que nos permiten calentar la temperatura de una vivienda. Gracias al aprovechamiento de los rayos solares, es posible convertir esa energía solar en otra eléctrica o térmica. Hablamos pues de una fuente de energía renovable gratuita, ilimitada y, además, no contaminante. A diferencia de la mayoría de sistemas de calefacción existentes en el mercado, la calefacción solar no produce gases tóxicos de efecto invernadero. La evolución de los sistemas de calefacción, así como las normativas europeas al respecto, nos obligan a buscar alternativas a las calderas tradicionales. La eficiencia energética, el alto rendimiento y un consumo moderado son las cualidades que se buscan. La calefacción solar, además de estos tres atributos es también sostenible, lo que la convierte en una de las mejores opciones existentes en la actualidad.

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Ventajas y beneficios de la calefacción solar

Como ya hemos dicho, la calefacción solar se caracteriza porque su funcionamiento se basa en el aprovechamiento de la energía del sol. Al tratarse de fuentes de energías renovables, las ventajas de este tipo de sistemas se multiplican.

1. Respetuosa con el medio ambiente

La principal ventaja que ofrece la calefacción solar es que no es contaminante. Aunque parezca que se trata de un beneficio que no nos aporta nada de manera directa, hay que tener en cuenta que los combustibles fósiles, como el petróleo o el gas, contribuyen a la destrucción del planeta. Además, se trata de recursos limitados debido a su lenta regeneración. Esta limitación y el daño que produce al planeta son los motivos por los que las normativas europeas buscan alternativas más respetuosas. Al fin y al cabo, necesitamos cuidar del medio en el que vivimos si queremos continuar la vida en él.

2. Fuente ilimitada

La calefacción solar, al utilizar los rayos del sol, tiene una fuente de energía que es inagotable. De la mano del punto anterior, utilizar la energía solar activa nos evita la dependencia de los suministros tradicionales.

3. Instalable en zonas aisladas

Otra de las ventajas de la calefacción solar es que podemos instalarla en cualquier lugar. Aunque en las zonas de mejor clima la incidencia será mayor, los rayos solares calientan cualquier zona en cierta medida. Además, si nuestra vivienda de encuentra lejos de los centros urbanos, es posible que no tengamos suministros como el gas natural. De este modo, la energía solar fotovoltaica se convierte en una elección ideal para obtener energía.

4. Fácil mantenimiento

Otra de las ventajas de aprovechar la energía fotovoltaica en la calefacción solar es la facilidad para el mantenimiento. Aunque su instalación tiene una cierta complejidad, el cuidado de las placas solares es bastante sencillo. No obstante, es indispensable si queremos alargar su vida útil, que ronda los 30 años. Algunos factores a tener en cuenta para la limpieza son el tipo de instalación y la climatología de la zona en la que se encuentran instaladas. La revisión consistirá en la comprobación del depósito de acumulación, las gomas aislantes y posibles daños en su estructura.

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Tipos de calefacción solar: activa y pasiva

Dentro de este sistema de calefacción encontramos dos variantes diferentes: calefacción solar pasiva y calefacción activa. Aunque ambas utilizan como fuente la energía solar, su funcionamiento no es exactamente el mismo en cada caso. A continuación vamos a ver en qué consisten.

Calefacción solar pasiva

Antes de comprender lo que es la calefacción solar pasiva debemos conocer qué es exactamente la energía solar pasiva. Se trata del aprovechamiento directo de la energía solar a través de una serie de técnicas en la construcción. Estas permitirán la transformación del calor obtenido sin tener que recurrir a otros dispositivos, como podrían ser las calderas o los calentadores. Con este procedimiento, el consumo puede ser menor a 15W/m2, pero se logra obtener un confort elevado en comparación con las viviendas tradicionales. Además, gracias a la calefacción solar pasiva, es posible optimizar la mayor cantidad de calor posible.

Esto se logra obteniendo todo el calor que se genera a través de la luz que entra por las ventanas de la vivienda. También, el calor que pueden generar los electrodomésticos durante su funcionamiento e incluso el calor de las personas que habitan en la vivienda. Cuando existen problemas de deficiencias en la calefacción solar activa se debe generalmente a fallos estructurales. La calefacción solar pasiva nos permite un consumo energético del 10%, en comparación con una vivienda media. En otras palabras, con la calefacción solar pasiva no solo no necesitaremos otro tipo de climatización complementaria, sino que estaremos reduciendo el consumo energético drásticamente.

Para sacarle el máximo partido a la calefacción solar pasiva, debemos identificar los puntos de entrada de calor y de frío. En las zonas que se genere menos calor, habrá que utilizar la calefacción activa. Un ejemplo serían las viviendas más altas en los edificios, que son más difíciles de aislar térmicamente.

Calefacción activa

En la mayoría de los hogares, la utilización de la calefacción solar pasiva suele ir acompañada de la calefacción activa. Cuando ambas trabajan juntas se logra obtener el máximo confort en la vivienda. Se reduce así también el consumo energético. En cualquier caso, siempre se recomienda hacer un estudio previo de las habitaciones para conocer las medidas necesarias en cada una de ellas. El potencial de la casa pasivo será lo que nos indique si instalaremos calefacción solar pasiva, calefacción activa o la combinación de ambas.

En la calefacción activa, la energía es transformada en calor en la vivienda a través de la instalación de placas solares. Estas reciben también el nombre de recolectores. Cuando optamos por este sistema, estamos reduciendo la contaminación de CO2 en aproximadamente 100 toneladas. Sin duda, un gran alivio para el medio ambiente. De acuerdo con los informes de la ONU Medio Ambiente, a nivel mundial: "La energía solar ha generado más electricidad que las provenientes de combustibles fósiles. Con una capacidad de 98GW por encima de las demás fuentes de energía".

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Diferencia entre calefacción solar pasiva y activa

Como ya hemos visto, la principal diferencia entre la calefacción solar pasiva y la calefacción activa es la instalación. La calefacción solar pasiva es mucho más sencilla y de menor coste. Con la calefacción activa, aunque la instalación no tiene una gran complejidad, es necesario colocar los paneles solares. La mayoría son reciclables y no tienen casi impacto ambiental, sin embargo el precio es alto, aunque se amortiza en unos 5 años. Por otra parte, en la calefacción solar pasiva, el calor se obtiene a través del techo y las paredes. La masa térmica que se crea almacena la energía y luego se transfiere al interior de la vivienda. En la calefacción activa, por el contrario, es necesario utilizar otro dispositivo que permita aportar calor. Normalmente se utiliza el suelo radiante o una bomba de calor.

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Requisitos de una vivienda para el suministro por calefacción solar

Para poder instalar la calefacción activa es conveniente que la vivienda tenga una buena orientación. Aquellas que miran hacia el sur son las que podrán obtener una mayor cantidad de energía solar. Además de esto, es probable que haya que adaptar la instalación de fontanería para permitir la entrada y salida de los colectores. De manera que haya un circuito que conecta los paneles con el acumulador y el dispositivo auxiliar, permitiendo la salida de agua caliente hacia el acumulador y la entrada de la fría en los paneles para su calentamiento.

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¿Calefacción solar pasiva o activa?

Tanto la calefacción solar pasiva como la calefacción activa utilizan la energía solar como combustible. Por lo tanto, ambas son igual de recomendables. Todo dependerá del desembolso que queramos realizar y de las posibilidades de la vivienda. Ninguna necesita un proceso de combustión, por lo que no son contaminantes y respetan la capa de ozono y el medio ambiente. También, nos permiten controlar con responsabilidad nuestro consumo. La decisión de la cantidad de energía a producir es nuestra, por lo que primero debemos conocer nuestro gasto mensual. Por último, ambas son renovables y dependen de la energía solar para la producción de calor. Esto significa que en algunas épocas del año, y especialmente en las zonas más frías, ni la calefacción solar pasiva ni la activa serán suficientes para abastecer a la vivienda, por lo que habrá que instalar un dispositivo alternativo.

Beneficios de la calefacción solar

Calefacción activa

Calefacción pasiva

Instalación más compleja pero rápida amortización de la inversión

Instalación sencilla y más económica

Respetuosa con el medio ambiente

Respetuosa con el medio ambiente

Fuente inagotable de energía (radiación solar)

Fuente inagotable de energía (radiación solar)

Reducción drástica del consumo energético

Reducción drástica del consumo energético

Posibilidad de reutilización de los paneles solares

No ocupa espacio ya que es parte de paredes y techos