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Tipos de estufas para la calefacción del hogar

Una estufa de calefacción no es otra cosa que un equipo que, gracias a su funcionamiento, se encarga de producir calor para poder calentar las diferentes estancias o habitaciones. La diferencia principal entre un hogar abierto y una estufa, es que la misma confina el fuego dentro de su sistema y de esta forma evitar accidentes a los usuarios que están en contacto directo con la misma o que utilizan el calor generada por la misma. Una estufa permite a su vez un mayor control de la potencia, ya que el caudal de la entrada de aire para la combustión es regulado y por ello se requiere de menos aire exterior para la evacuación de los humos que se producen por dicha combustión. En pocas palabras, podemos decir que una estufa es un sistema de calentamiento local o unitario que solamente se puede utilizar para la estancia en la que se encuentre ubicado.
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Cómo funciona una estufa

A pesar de que en el mercado existen diferentes tipos de estufas, que funcionan con diferentes tipos de combustibles, el principio de funcionamiento de todas ellas es muy similar y solamente varia la quema del propio combustible utilizado. La estufa transfiere el calor de dos formas: por radiación que se produce por la misma llama que genera y por convección, mediante un ventilador que impulsa el aire caliente, que hace que el ambiente se caliente de una forma más rápida.

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Tipos de estufas existentes

Actualmente podemos encontrar una gran variedad de estufas en el mercado, sin embargo en este artículo haremos hincapié en las estufas más comercializadas y las que más tienden a utilizarse en España: las de butano, aceite, pellets, biomasa, catalítica gas azul, eléctricas, halógenas y las estufas de leña.

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Fuente de la imagen: ©esos - Fotolia.com

Estufas eléctricas

Las estufas eléctricas es un sistema de calefacción bastante expandido y que suele utilizarse en muchos hogares de nuestro país. Este tipo de estufas emiten el calor por convección, se trata de un tipo de estufas bastante seguras y que suelen ser menos nocivas para la salud. Ya que al tratarse de ser eléctricas, no generan gases ni emiten humos. Son un tipo de estufas bastante económicas y de fácil mantenimiento. Sin embargo, no suelen tener mucha potencia y por ello tienden a utilizarse para cuartos pequeños como complemento de calefacción.

Estufas de butano

Una estufa de butano no es otra cosa que un quemado de gas con un espacio para colocar y conectar una bombona de butano. Este tipo de estufa generan entre 3.000 y 4.500 W de potencia térmica. Al realizarse la combustión del butano se consume oxígeno y se produce el vapor de agua, dióxido de carbono y calor, principalmente. Su coste de adquisición -sumando el aparato, la bombona y el regulador- es más elevado que uno eléctrico similar. Pero luego el consumo es más económico. Aproximadamente la energía entregada por un radiador eléctrico nos cuesta un 44% más que la de la estufa de butano. Uno de los principales inconvenientes de este tipo de estufas es, que son más grandes en comparación a las estufas eléctricas, y que se debe cambiar constantemente las bombonas una vez que se consumen.

Estufas de aceite

Cuando escuchas las palabras estufa de aceite te imaginas agregándole litros y litros de aceite a un aparato, ¿cierto? Pues no es así. En la actualidad las estufas de aceite son súper sencillas de utilizar. Al igual que los radiadores eléctricos y convectores eléctricos, poseen una resistencia interna, con la diferencia que al conectarlo a la corriente calienta el aceite que se encuentra en el interior del radiador generando así el tan ansiado calor. El usuario no tiene necesidad de agregarle aceite, ya que el mismo viene incorporado dentro de la misma desde la fábrica. Se trata de un aceite especial que no se quema y que suele ser más denso que el aceite normal.

Estufa de pellets

Una de las estufas más utilizadas en la actualidad y posiblemente se debe al precio o a lo económico que resulta el combustible. El funcionamiento de la misma es bastante sencillo, el pellet es quemado dentro de sus sistema y el proceso de combustión se encarga de generar el calor dentro de las estancias. Este tipo de estufas es muy utilizado en hogares bastante grandes y que tengan buena ventilación par asegurar su salida de humos. Son un tipo de estufas bastante eficientes y se recomienda como sistema de calefacción en las habitaciones principales de la casa.

Estufas de biomasa

Las estufas de biomasa son exactamente iguales que las estufas de pellets, la única diferencia es que el combustible es una mezcla de diferentes combustibles o mejor dicho de materia orgánica. Este tipo de combustible suele ser un poco más caro que el pellets, pero suele ser de gran eficiencia. Se utiliza al igual que las estufas de pellets en casas con bastantes habitaciones y en estancias donde se requiera de un calor bastante confortable.

Estufas de gas catalíticas

Las estufas catalíticas a gas funcionan por radiación térmica y no requeieren para su funcionamiento un quemador. Este tipo de estufas no trabajan con fuego directo por lo que se evita el riesgo de las quemaduras o accidentes originados por ellas. Además, es un sistema de calefacción no muy potente y suele utilizarse en habitaciones o salones que estén bien ventilados y que oscilen entre los 20 y los 30 metros cuadrados.

Estufas halógenas

Son equipos independientes en los que el calentamiento del ambiente se realiza mediante resistencias eléctricas que transmiten el calor por medio de la radiación. Se tienen equipos desde 1.200W a 1.600W de potencia, en general, con 2 o 3 niveles de funcionamiento. Según su potencia pueden llegar a calefaccionar ambientes de hasta 10m2. Al igual que las estufas a cuarzo son aconsejables para ambientes pequeños. Este tipo de estufas consumen algo menos que las estufas a cuarzo y presentan dispositivo de seguridad ante posibles caídas.

Estufas de leña

Las estufas de leña eran el sistema de calefacción más utilizado hace una década y seguramente sigue siendo muy utilizadas en muchos hogares españoles. Son la versión menos moderna de las estufa de pellets o de biomasa, a pesar de funcionar de la mismas manera. Sin embargo, se diferencian de ellas, en que utilizan leña en forma de combustible y la leña suele ser más difícil de encontrar en muchas zonas. Este tipo de estufa se utiliza normalmente en casas vacacionales que se encuentren retiradas del perímetro de las ciudades. Además, suelen ser equipos de más mantenimiento ya que la leña se quema de una forma menos contundente que el pellets y se genera más cenizas. Se trata de un sistema también bastante eficiente, teniendo en cuenta que se debe contar con las salidas de humos y una ventilación adecuada.

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Beneficios de cada tipo de estufa

Tipo de combustible para las estufas Beneficios
Eléctricas
  • Son estufas muy económicas
  • Las podemos encontrar de diferentes potencias
  • Muy seguras
De butano
  • De mucha potencia
  • El consumo es menos elevado
  • Equipos bastante grandes
De aceite
  • Funcionan igual que las eléctricas
  • Son equipos muy seguros
  • Tardan más en enfriar, produciendo por más tiempo calor
De Pellets
  • El combustible es muy económico
  • Generan bastante calor
  • La calefacción suele ser muy agradable
De biomasa
  • Combustible completamente renovable (no contaminan)
  • Son de gran eficiencia
  • Generan un calor muy confortable
De gas catalíticas
  • No requieren de quemador
  • Muy utilizadas en estancias pequeñas
  • No trabajan con fuego directo, lo que las hace muy seguras
Halógenas
  • Equipos más económicos
  • Suelen utilizarse solamente para estancias o habitaciones muy pequeñas
  • Presentan dispositivo de seguridad ante posibles caídas
De leña
  • Generan un calor muy agradable
  • El combustible es completamente renovable
  • Son más caras pero dan mejor estilo a la habitación o estancia en la que están instaladas

La gran variedad de las estufas es bastante atractiva para los usuarios. Este tipo de sistema de calefacción puede ser un dispositivo que se adapte perfectamente a nuestras viviendas. Sin embargo te recomendamos de que el en caso de querer adquirir este sistema como dispositivo de calefacción, evalúes las necesidades dentro del hogar y las condiciones de la vivienda en cuanto a la parte climática de la zona donde se encuentran. Con el único objetivo de optar con un sistema que aúne eficiencia y consumo responsable.

Este artículo ha sido redactado por: Christian Abele, redactor www.HogarSense.es