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¿Cómo planificar la calefacción en casa?

Si vamos a reformar nuestra casa o si se trata de una vivienda de nueva construcción, es conveniente planificar la calefacción antes de optar por un sistema. Para ello, habrá que tener en cuenta diferentes aspectos de la propia vivienda así como las particularidades de cada tipo de calefacción. Todas las previsiones que hagamos con respecto a planificar la calefacción nos serán de gran ayuda y nos permitirán ahorrarnos una cantidad importante de dinero. Por otra parte, el ahorro energético y la contaminación medioambiental también se verán afectadas positivamente con una buena planificación. A continuación vamos a conocer cuáles son los puntos más relevantes si queremos saber cómo planificar la calefacción. Dado que cada vivienda tiene sus características, no existe una fórmula única que valga para todas.
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Fuente de la imagen: ©ContenidosClick.es

Cómo planificar la calefacción y por qué es importante hacerlo

Tanto si se trata de aire acondicionado como de la calefacción de un hogar, es conveniente realizar una planificación. Con mucha frecuencia nos precipitamos en la toma de decisiones por querer solucionar algún problema lo antes posible. La consecuencia en este caso afectará tanto a nuestro bolsillo como a nuestro confort en la vivienda. Existen diferentes tipos de calderas en el mercado. A la hora de planificar la calefacción hay que tener en cuenta que algunas de estas ya no se utilizan, como las de gasoil o las de carbón. Este tipo de combustibles fósiles resultan muy contaminantes. Además, al tratarse de recursos muy escasos su precio tiende a alzarse.

Por tanto, al planificar la calefacción debemos valorar otras opciones. En la actualidad solo pueden instalarse calderas de condensación, estando las estancas también en desuso. La pregunta que cabe hacerse aquí sobre cómo planificar es la de si utilizamos gas butano o gas natural. Es conveniente comprobar si existe suministro en nuestra zona, ya que supone un ahorro importante. Si tenemos claro que queremos instalar algún sistema de calefacción, es recomendable también para la planificación utilizar otras medidas complementarias. Así, si se trata de una nueva vivienda en construcción, podemos aprovechar para mejorar el aislamiento. Tanto de las tuberías del suministro como de la propia vivienda en sí.

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Aspectos a valorar para la planificación de la calefacción

Como decíamos, si queremos saber cómo planificar la calefacción debemos prestar atención a diferentes factores. La correcta gestión de todos ellos nos ayudará a elegir el sistema de calefacción más eficiente para nuestra vivienda. Vamos a ver con más detalle estos aspectos.

  • Orientación de la vivienda

Quizás nunca nos hayamos fijado, pero la orientación de una vivienda es clave para la temperatura de esta. Este detalle es básico en cómo planificar la calefacción, ya que si no es la adecuada, el gasto energético puede llegar a incrementarse en un 70%. Así, si nuestra vivienda se orienta al norte, el sol nunca incide de manera directa. Únicamente se reciben algunos rayos solares a primera hora de la mañana y a la última de la tarde en el verano. Por tanto, es especialmente importante a la hora de la planificación de esta, ya que las necesidades de calor van a ser muy elevadas.

La orientación al sur es la más adecuada en los climas fríos. El sol da durante todo el día en primavera, otoño e invierno. Durante el verano lo hace en las horas centrales. En estas viviendas la planificación debe incluir también al aire acondicionado. Si la vivienda da al este, los rayos solares inciden durante toda la mañana hasta el mediodía, pudiendo acumularse este calor en el interior de la vivienda. El caso opuesto para la planificación es la orientación oeste. En ella, el sol incide desde el mediodía hasta la tarde, aprovechando las horas de más calor. No obstante, además de cómo planificar la calefacción hay que valorar el aire acondicionado. Teniendo clara la orientación de la vivienda, y puesto que hablamos de nuevas construcciones principalmente, debemos dedicar tiempo a la planificación de la distribución de la casa. De este modo, aprovecharemos el calor en las habitaciones en las que más tiempo pasamos.

  • Tamaño de la vivienda y altura de los techos

Hacer buena planificación de la calefacción de una vivienda pasa también por la valoración de las dimensiones de esta. Por lógica, cuando mayor sea una vivienda, mayores necesidades de calor vamos a tener. Así, la planificación debe ser más cuidadosa. Además de los m2 de la vivienda, la altura de los techos también afecta a la planificación. El calor subirá y se acumulará en una zona que no aprovechamos. Cómo planificar la vivienda pasa entonces por este punto. Si estamos a tiempo de elegir, es preferible que los techos tengan una altura media normal, en lugar de los antiguos que son más altos.

  • Número de personas en la vivienda

El número de personas que viven en una casa también afecta a la planificación. Las necesidades además variarán en función de la edad. Así, por ejemplo, una casa con adultos no tendrá las mismas necesidades de calor que otra en la que vive una persona mayor sola. Planificar la calefacción es una labor compleja que también debe valor este factor determinante. De la mano del número de personas viene las horas que se pasan en casa. Lo normal en las personas adultas es estar fuera de la vivienda la mayor parte del tiempo, por lo que las necesidades de calor descenderán considerablemente. Sin embargo, si el número de personas es elevado, las habitaciones a calentar serán más. Así, a la hora de la planificación y la elección de un sistema, hay que tener esto presente. Cuantas más alta la necesidad, más recomendable será optar por soluciones como el gas natural o la combinación con sistemas más eficientes. La planificación de la calefacción en casa requiere tiempo y detenimiento. Sin embargo, si prescindimos de esta planificación, el gasto energético será más elevado y el confort obtenido más bajo.

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Tipos de instalaciones más eficientes

Una vez que tenemos claros los aspectos de la planificación que hemos mencionado anteriormente, pasamos al siguiente punto. Nos situamos entonces en la elección del tipo de instalación más adecuada para la vivienda. En el mercado encontramos distintas opciones. Para elegir, habrá que mirar también con qué presupuesto contamos. Aquellos sistemas que suponen un desembolso inicial mayor, suelen equivaler a una mayor amortización en el medio y largo plazo. No obstante, si no podemos permitirnos un gasto elevado, podemos valorar la opción más eficiente dentro de las estándares. La calefacción eléctrica se ha presentado como una alternativa más cómoda a las calderas de gas y de gasoil. Sin embargo, la comodidad del suministro eléctrico y la velocidad para calentar las habitaciones se ve reflejada de otra manera menos agradable. Así, estas instalaciones requieren de un aumento de la potencia eléctrica, y su consumo eleva bastante las facturas de la luz a final de mes.

La opción con una mejor relación calidad-precio sigue siendo la de los radiadores que utilizan gas natural. Cómo planificar la calefacción debe incluir este estudio. Para necesidades puntuales, podemos utilizar también un emisor térmico, que es un pequeño aparato que se conecta al suministro eléctrico. Otros sistemas que podemos valorar en la planificación son el suelo radiante. En las nuevas viviendas resulta muy interesante, ya que es más costoso colocarlo una vez que la vivienda está terminada. La combinación del suelo radiante con bombas de calor es una de las opciones más eficientes. Aún así, si no tenemos claro cómo planificar la calefacción de nuestra vivienda, podemos contactar con profesionales. Ellos se encargarán de realizar un estudio y nos asesorarán sobre las soluciones más eficientes. Una buena planificación nos permitirá ahorrarnos dinero.

Pasos para una buena planificación de la calefacción

1. Valorar estado de la vivienda (nueva construcción, reforma, etc.).

2. Si es nueva construcción, y es posible, decidir la orientación de la vivienda o la distribución de las habitaciones (norte, sur, este, oeste). Si es reforma, estudiar cuál es la suya.

3. Descripción del tamaño de la vivienda (m2 y alturas de los techos, así como número de habitaciones).

4. Estudiar necesidades de consumo: número de personas, horas en el hogar, número de habitaciones que deseamos calentar.

5. Consultar suministro de gas natural en el hogar y posibilidad de instalar paneles solares (subvenciones).

6. Comparación sistemas de calefacción del mercado. Podemos contactar con profesionales para que nos asesoren.

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Nuevos sistemas de calefacción

Si se trata de una nueva vivienda podemos incluir los nuevos sistemas de calefacción. Debido a las nuevas normativas europeas, la utilización de las energías renovables en la planificación de la calefacción debe incrementarse en un 20%. Además de que el uso de estas fuentes debe suponer un 20% del total de las energías empleadas. Aunque nuestro país tiene mucho que hacer de aquí al 2020 para cumplir con los requisitos exigidos, poco a poco va aumentando el uso de las calderas por biomasa y la energía solar. Esta última, no obstante, suele combinarse con otras soluciones, ya que todavía hoy no es posible su aprovechamiento de una manera altamente eficiente.

Dentro de nuestro plan sobre cómo planificar la calefacción podemos incluir la valoración de la energía solar activa y pasiva. La primera se refiere a las tecnologías que transforman los rayos solares en calor, y que producen corrientes de aire, bien por refrigeración o por ventilación. Cuando esta energía se obtiene pero no es transformada o almacenada con estos dispositivos hablamos de la energía solar pasiva. La ventaja de incluirlas en la planificación es que son soluciones no contaminantes. No hay emisiones al medio ambiente y además utilizan un recurso ilimitado, puesto que la luz solar no se agota. Debido a ello, y a diferencia de los combustibles fósiles su precio no tiende a incrementarse. Si se trata de una vivienda nueva o en reformas, podemos consultar en nuestra localidad como parte de nuestro plan sobre cómo planificar la calefacción. Suelen existir subvenciones para quienes apuestan por este tipo de energías renovables.