5 consejos de mantenimiento de acumuladores eléctricos

18 de octubre de 2022
El mantenimiento de acumuladores eléctricos es relativamente sencillo y nosotros como usuarios podemos hacer algunas tareas. Aquí queremos darte algunos consejos para que nuestro confort sea adecuado, sin que las facturas de la luz se eleven en exceso. Comencemos.
Marcos Carbonell
Artículo escrito por:
Marcos Carbonell para www.HogarSense.es
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Fuente de la imagen: ©Hogarsense.es


5 consejos para el mantenimiento de acumuladores eléctricos

Nuestro confort y salud dependen en gran medida de la calidad de funcionamiento de los acumuladores eléctricos. Es por ello que desde Hogarsense queremos dar una serie de consejos que nos ayuden a mantener la comodidad en los días de invierno.

El primer consejo y el más importante es que ante cualquier problema acudamos a un técnico homologado. Aunque parezca una tarea sencilla, si realizamos algo inadecuadamente, podemos causar algún problema mayor. Sin embargo, hay algunas tareas que si podemos hacer nosotros mismos y te indicamos a continuación:

  • Limpiar las rejillas de ventilación
  • Mantener una temperatura media
  • Considerar el espacio a calentar
  • La correcta programación ayuda al mantenimiento
  • Utilización correcta de los acumuladores de calor

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1. Limpiar las rejillas de ventilación

El polvo es algo que es inevitable en nuestras viviendas y que se acumula en todas las superficies. Los acumuladores de calor no son la excepción y si no les retiramos el polvo de forma periódica se puede acumular en las rejillas de ventilación. El problema no es que el calor no se pueda repartir, aunque lo haga de forma ineficiente.

El verdadero problema es que el acumulador puede alcanzar temperaturas altas. Si se acumula una capa considerable de polvo, con las altas temperaturas podría provocar un incendio. Así es que debemos retirar el polvo semanalmente, y evitar que se acumule en exceso.

Una tarea más delicada es eliminar el polvo que haya podido introducirse en el interior a través de las rejillas. Este trabajo debe realizarlo un técnico cualificado, ya que se debe retirar la carcasa de protección y la parte eléctrica queda al alcance.

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2. Mantener una temperatura media

Uno de los principales problemas que sucede en muchos hogares, es el abuso excesivo de la calefacción. Es decir, en muchas de viviendas se suele tener una temperatura mucho más alta que la indicada o necesaria. A una temperatura mayor que la indicada por el fabricante, se deterioran con mayor rapidez los materiales que forman los acumuladores de calor.

Otra consecuencia de utilizar una temperatura excesivamente alta es que se descargará demasiado pronto y no aguantará durante todo el día. Además, si no controlamos la carga del acumulador eléctrico, se disparará el consumo y nuestra factura de la luz será enorme.

Los expertos en consumo de electricidad recomiendan que la temperatura debe ser agradable sin llegar a ser sofocante por el exceso de calor. Un grado menos en nuestros sistemas de calefacción eléctrica y en este caso, en los acumuladores de calor, puede significar un ahorro de hasta un 7 %. Algo que agradeceremos en la factura al final del mes.

Si mantenemos una temperatura no mayor a los 19 o 20 °C, estamos ahorrando energía y, por ende, dinero, además de proteger nuestra salud. Además de estar contribuyendo al buen mantenimiento del acumulador eléctrico, lo que puede significar una vida útil más larga. Ya que el acumulador no está trabajando más de lo debido.


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3. Considerar el espacio a calentar

Las características de los espacios a calentar son muy importantes. El sistema de aislamiento, así como la temperatura de confort, deben ser estudiados con mucho detenimiento. Evidentemente, esta tarea debe hacerse antes de proceder a la instalación.

Para mantener de una determinada temperatura en un espacio concreto se debe de aportar la energía que se pierde. Esta perdida es causada por la diferencia de temperaturas entre el exterior y el interior de la estancia, y de la conductividad térmica de las paredes, ventanas y puertas. Una vez realizado el cálculo, se debe dimensionar el acumulador para que se realice la carga completa durante las horas valle de la tarifa eléctrica.

Uno de los mayores inconvenientes, es que la carga que se debe de efectuar con antelación a las necesidades de calefacción. Esto obliga a que se deba ejecutar una programación de esas necesidades, es decir, una predicción de las condiciones meteorológicas que habrá al día siguiente.

Otro posible problema es el de las pérdidas que tienen, al ceder la energía acumulada por radiación y haber ciertos períodos del día donde la aportación no es necesaria. Esto ocurre en la mayoría de las veces durante la primavera y el otoño. Es por ello que debemos valorar en la instalación qué modelos elegir, un acumulador dinámico nos dará mayor control en la carga y descarga.

Hay sistemas de control de carga que prevén las necesidades energéticas dependiendo de la temperatura exterior y de la previsión meteorológica. En cambio, un acumulador estático no permite esta opción, siendo más rígido su uso, en lo referente a posibilidades de carga y descarga.

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4. La correcta programación ayuda al mantenimiento

Una de las principales ventajas de un acumulador de calor es que el equipo se carga mientras la electricidad es más barata. Para posteriormente suministrar el calor durante todo el día en las estancias que pretendemos calentar.

Lo más común es que la programación de los acumuladores esté centralizada por un reloj programador en el cuadro general de la vivienda. Durante el invierno debería de funcionar de 22 h a 12 h y durante el verano de 23 h a 13 h.

El técnico instalador debe preparar la instalación con un reloj para activar la corriente eléctrica a los acumuladores de calor, desde el cuadro eléctrico general. No obstante, hay acumuladores eléctricos con control inteligente que ayudan a programar horarios dentro de la tarifa. Tanto para la carga como para la descarga, además de la intensidad con que se carguen o descarguen.

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5. Utilización correcta de los acumuladores de calor

El uso adecuado es muy importante y de él dependerá que el mantenimiento o las reparaciones sean mayores y más caras. Así, debemos distinguir entre las viviendas en las que siempre hay alguien y aquellas en que los miembros acuden al trabajo o al colegio, estando la casa vacía durante gran parte del día.


Recomendación
Uso de la vivienda
Todo el día A partir de 17 h
▷ Poner la descarga al mínimo y la carga en un punto medio aproximadamente -
▷ Programar la descarga al mínimo y la carga en un punto medio aproximadamente -
▷ Observar si la temperatura ambiente es buena por la mañana y en su caso aumentar la potencia de carga o de descarga -
▷ En las horas que estemos en casa subir la descarga hasta un punto intermedio y en las que no estemos bajarla al mínimo de nuevo -
▷ Si la temperatura durante todo el día no llega al nivel deseado, subiremos la potencia de carga o descarga -
▷ Si por la mañana la vivienda está relativamente fría, significa que la temperatura actual no es suficiente, es recomendable subir la potencia de carga -


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Mantenimiento de acumuladores de calor dinámicos vs estáticos

La diferencia entre el mantenimiento de un acumulador dinámico y estático es mínima y, en su caso, se distinguen por sus características de funcionamiento. Es decir, el mantenimiento de acumuladores eléctricos dinámicos y estáticos se basa en la limpieza para que las rejillas estén libres de polvo y otros obstáculos.

En definitiva, no debemos preocuparnos porque el mantenimiento sea mayor en un modelo que en otro. En lo que respecta a las tareas que nosotros, como usuarios, podemos hacer, son similares. Por otro lado, cada dos o tres años es conveniente que un técnico cualificado revise nuestra instalación eléctrica, para descartar efectos de sobrecarga que perjudican a los cables, conexiones y enchufes. Así como comprobar el correcto funcionamiento de los interruptores automáticos y los diferenciales.

Otro trabajo diferente es cuando suceden averías, ya que la complejidad interna de los dinámicos es superior a los estáticos. Por ello, requieren de una mayor atención en las reparaciones. Aunque este tema no debe considerarse como un mantenimiento y lo explicamos en el artículo sobre la reparación de acumuladores de calor.

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Importancia del buen uso del acumulador de calor

Todos estos consejos ayudan a garantizar el buen funcionamiento del equipo y un consumo de energía eléctrica adecuado. Si seguimos los consejos anteriores, no solo disfrutaremos de un adecuado confort. También controlaremos el consumo de electricidad y mantendremos las facturas de la luz bajo control. Y, por último, aseguraremos no tener averías o por lo menos que no sean de gravedad.

Si nos aseguramos de regular la temperatura de tal forma que, la casa se mantenga caliente, pero no en exceso, también lo notará nuestra salud. Puesto que el exceso de calefacción puede resecar el ambiente y favorecer los problemas respiratorios.

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