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Termostato para radiadores: buscar, cambiar e instalar

Un termostato para radiador de calefacción es una pequeña válvula que se instala sobre los mismos. Gracias a ella el consumo del sistema dejará de ser general para pasar a ser controlado de manera individual. Una solución que no solo nos permite controlar cuánto y dónde gastamos sino reducir el propio consumo en sí mismo. En el siguiente artículo te explicamos qué tipos existen, cómo se pueden instalar o cambiar y su proceso de montaje.
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Qué es un termostato para radiador de calefacción

De acuerdo con lo que nos dice el Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE) un termostato es un elemento básico de un equipo de control y de regulación. Este pequeño aparato se conecta las fuentes de calor o frío, es decir, los radiadores de calefacción en este caso. Su labor es la de impedir que la temperatura se eleve o descienda con respecto a la que hayamos prefijado. Para hacerlo, conectará o desconectará la fuente según las necesidades de la temperatura. En la actualidad, podemos encontrar termostatos que son programables. Y con ellos podemos, por tanto, programar su horario de funcionamiento. Las válvulas termostáticas, según la definición del mismo Instituto controlan la temperatura de entrada en el emisor con la ambiente. Así, se regula la cantidad de agua caliente que entra para regularla.

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Fuente de la imagen: ©ContenidosClick.es

En otras palabras, gracias a un termostato para radiador de calefacción insertado en los mismos, regularemos la temperatura que tenemos en cada uno de ellos de acuerdo con nuestras necesidades particulares. Conviene recordar, que por cada grado que elevamos la calefacción por encima de 21º, el consumo energético se eleva alrededor de un 8% por cada grado. Una pequeña diferencia en la temperatura que sin embargo se refleja en mayor medida en el importe total de las facturas. Si deseamos reducir el consumo, existen muchas medidas que podemos tomar en casa. Tanto para mantener la casa caliente en invierno como reducir el consumo de energía que hacemos de manera general.

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¿Por qué es importante contar con un termostato?

Los sistemas de calefacción tradicionales, como es un radiador sin termostato, pueden convertirse gracias a la domótica en calefacción por zonas. Es decir, nos permiten controlar de forma independiente los calefactores de la vivienda. Pasarían así a ser radiadores con termostato. Despidiéndonos de esta manera de los radiadores de calefacción que sólo ofrecían encendido y apagado y la misma temperatura. Con un termostato para radiador de calefacción podemos controlar el funcionamiento particular de cada uno. Además de programarlos por franjas horarias a nuestra conveniencia.

¿Y qué ganamos al programar con un termostato para radiador de calefacción? Pues que cuando lleguemos a casa del trabajo por las tardes o al levantarnos de la cama por la mañana temprano, la casa ya tenga una temperatura agradable. Un mayor confort y una mejor calidad de vida. Por otra parte, nos ayuda a ahorrar. Ahora que el planeta nos demanda la reducción del consumo energético y el ahorro de energía, es fundamental reducir al mínimo las necesidades de calefacción.

No solo pagaremos menos al conectar únicamente los radiadores de calefacción que necesitemos. Además, estaremos contribuyendo con la protección del medio ambiente. Aunque nos resulte algo remoto, la contaminación y la destrucción del planeta nos afecta a todos. Como ya explicamos, reducir la temperatura en un grado con un termostato para radiador de calefacción supone una diferencia abismal, tanto en nuestras facturas como en el consumo energético general que estamos realizando. Por lo tanto, estamos renunciando a la oportunidad ahorrar en las facturas y estamos contribuyendo con el calentamiento global.

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Termostato: ¿eléctrico o manual?

En función de lo que busquemos, de la vivienda y de los tipos de calefacción, podemos elegir un termostato para radiador de calefacción diferente. A rasgos generales, distinguimos entre el termostato manual y el eléctrico. Vamos a ver cada uno de ellos con más detalle.

  • Termostatos manuales o analógicos

Los termostatos manuales o analógicos para radiadores de calefacción son los que se han venido utilizando durante años. Están formados por una ruleta que nos permite marcar la temperatura que deseemos. Su eficiencia es bastante buena, pero dados los adelantos que han tenido lugar en la tecnología, empiezan a quedarse obsoletos por sus limitaciones. Como ya dijimos, por encima de los 21º el consumo de los radiadores se eleva en gran medida. Por lo tanto, contar nos permite ajustar la temperatura para que nunca superemos esa cifra.

A mayor precisión del termostato, mejor será la eficiencia que alcance. El ahorro al que podemos llegar ronda el 30% del total de la factura. Sin embargo, la regulación está muy restringida. En la actualidad, están quedando obsoletos debido a la llegada de los termostatos digitales que veremos a continuación.

  • Termostatos digitales

Los termostatos para radiador de calefacción digitales son los que se colocan ya en la mayoría de los radiadores de calefacción. Su principal ventaja es que traen incorporada una pantalla que nos muestra información. Así podemos ver las diferentes funciones y modos de control y la temperatura. Otra ventaja de estos termostatos para radiadores de calefacción es que son programables. Esta característica aumenta su precisión y el ahorro energético que podemos llegar a alcanzar teniéndolos instalados. Los más modernos se conectan por WiFi a la calefacción, y podemos así sacarle el máximo partido.

Con el ajuste de los programas podemos ajustar los radiadores de calefacción para que se conecten antes de llegar a casa, y así aumentar el confort en la vivienda. Al no permitir que la vivienda se enfríe completamente, el esfuerzo, así como el tiempo de encendido para calentar serán menores. Los últimos modelos en esta categoría son llamados termostatos inteligentes. Estos incluyen un detector de presencia, una geolocalización móvil y sensores de luz natural. Gracias a todo ello es posible aumentar considerablemente la eficiencia de estos termostatos para radiador de calefacción.

Tipos de termostatos

Características

Termostato análogo

- Permite ajustat dos temperaturas: día y noche

- Activa y desactiva la calefacción para mantener la temperatura establecida constante

Termostato digital

- Eficientes y precisos

- Pantalla digital que muestra las selecciones

Termostato programable/cronotermostato

- Permite programar tanto el encendido como el apagado de la calefacción durante una semana o mes con franjas horarias

- Control más preciso con mayores ahorros de energía

Termostato inalámbrico

- Gestionable con control remoto

- Programable y con capacidad para incorporar una válvula termostática

Termostato inteligente con WIFI

- Permite encender, apagar, gestionar y programar la calefacción de manera remota con un smartphone o una tableta.

-Pueden controlarse desde fuera de casa y tienen Geo localización

Termostatos modulantes

- No solo controlan el encendido y apagado sino que puedne modificar y alterar la potencia de la propia caldera en función de la temperatura de una estancia

- Diferentes capacidades y conectividades

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¿Qué pasa cuando no utilizamos un termostato para radiador de calefacción?

Los radiadores de calefacción antiguos no siempre traían incorporado un termostato para radiador de calefacción. Por este motivo, los consumos a veces podían llegar a ser desorbitados. Aunque todo depende de las necesidades de calor que tengamos, lo cierto es que todavía hoy muchos hogares pagan facturas muy elevadas en concepto de calefacción. El frío nos hace tener encendidos los radiadores de calefacción durante muchísimas horas al día. Aunque resulta costoso, renunciar al confort en el hogar se vuelve más difícil aún. Es por esto que si no utilizamos un termostato en los radiadores de la calefacción estamos pagando más de lo que realmente deberíamos.

Los radiadores de calefacción sin termostato son muy ineficientes, haciendo que el consume se eleve. Al carecer de ellos, las facturas se elevan desde un 30%, al no poder regular la temperatura de manera individual. En el caso de que dispongamos de un termostato pero que sea analógico, es el momento de cambiarlo por uno digital. Si echamos un vistazo al mercado actual, podemos encontrar una enorme variedad de termostatos para radiadores de calefacción con una buena relación calidad-precio. Para seguir disfrutando del confort a un precio más justo no tenemos que hacer grandes desembolsos, ya que el precio es bastante asequible.

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¿Cómo cambiar un termostato?

Un termostato para radiador de calefacción suele constar de dos partes: un emisor que es el cronotermostato a colocar en la habitación que tomará la temperatura, y el receptor, que va en la caldera para poder controlar su funcionamiento. Este último es el que tiene una mayor complejidad al tener que manipular la caldera. Lo primero que hay que hacer es abrir la tapa inferior que tiene la caldera y sacarle un foto para recordar cómo van los cables. El receptor traerá dos cables que van conectados a la caldera. Así podremos encender y apagar la caldera con el cronotermostato sin tocar el agua caliente sanitaria.

Uno de los cables va conectado al COM, C1 o LS, según la marca. Y el segundo cable a NO, W o LR. Habrá que seguir las instrucciones del fabricante. Los cables del anterior termostato para radiador de calefacción, si lo había, se anularán. También es posible que haya un jumper o una derivación que habrá que retirar. Por último, tendremos que comprobar que el receptor funciona o si necesita corriente eléctrica. Vale tanto el enchufe de la caldera o uno cercado. La N es el cable azul o neutro, y la L es la fase, un hilo de color marrón, negro o gris. Para mayor seguridad conviene cortar la corriente y dejar una distancia de 30 cm de la caldera.