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Actualizado: 2 oct. 2019

¿Por qué es interesante cambiar a emisores térmicos?

Instalar un emisor térmico puede ser una alternativa interesante a los sistemas de calefacción tradicionales. Conectado a la red eléctrica, un emisor térmico de bajo consumo es capaz de satisfacer aquellas necesidades de calor que no sean demasiado elevadas. Puesto que tienen la capacidad de almacenar el calor en su interior, son capaces de seguir calentando una habitación cuando ya han sido desconectados. Estos son algunos de los beneficios que obtenemos al cambiar a un emisor térmico.
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Fuente de la imagen: ©Fotolia.com

Qué tener en cuenta antes de cambiar a un emisor térmico

Tal y como sucede en cualquiera de las opciones en calefacción disponibles en el mercado, las alternativas que podemos encontrar son amplias y muy variadas. Por eso, es conveniente plantearse una serie de cuestiones previas antes de tomar una decisión acerca del tipo de calefacción y el modelo en particular. Cambiar a un emisor térmico puede ser una decisión acertada. Siempre y cuando hayamos hecho una valoración de las necesidades de calor que vamos a tener. No solo en lo que a la cantidad de horas se refiere, sino también a la temperatura.

Algunos sistemas de calefacción están pensados para funcionar durante todo el día. Sin embargo, otros han sido adaptados para satisfacer necesidades de calor más puntuales. Si no utilizamos cada equipo para lo que ha sido diseñado, podemos estar afectando al rendimiento y la eficiencia que nos puede ofrecer. O también incrementar el importe de las facturas al no ser el que mejor se adaptaba a nosotros.

Por estos motivos, algunas de las preguntas que debemos hacernos antes de cambiar a un emisor térmico son qué tipo de vivienda tenemos, cuáles son las temperaturas mínimas que se alcanzan en el exterior, qué dimensiones tiene nuestra vivienda, con qué frecuencia necesitaremos encender la calefacción y durante cuánto tiempo. Otras cuestiones importantes son también el presupuesto con el que contamos. Algunos sistemas son sencillos, como instalar un emisor térmico o un acumulador de calor. Por el contrario, la instalación de calderas tiene una mayor complejidad, y a su vez, el precio de estas opciones es bastante más elevado.

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Cómo elegir emisores térmicos

Una vez que hemos hecho una valoración acerca de las cuestiones que hemos planteado en el apartado anterior y hemos decidido cambiar a un emisor térmico, es el momento de conocer cómo debemos elegir el adecuado. Para ello, debemos prestar atención a sus características particulares. Por ejemplo, el material con el que están fabricados, ya que de ello dependerá su capacidad para almacenar el calor, su eficiencia energética o su consumo. En lo que respecta a las características técnicas de los emisores, al cambiar a un emisor térmico debemos saber que su instalación y su mantenimiento son extremadamente sencillos.

Por lo tanto, si no queremos invertir demasiado en estos aspectos, instalar un emisor térmico es una buena solución. Se trata de una de las ventajas de la calefacción eléctrica. Lo que sí debemos tener presente es que, tal y como sucede con la instalación un radiador, instalar un emisor térmico es un tipo de calefacción fija. Por lo tanto, solo podrá calentar la habitación en la que lo hemos colocado. En el caso de que tengamos estancias en las que no pasamos demasiado tiempo, no será necesario instalar un emisor térmico o cambiar a un emisor térmico allí. Bastará con hacerlo en los dormitorios o el salón.

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Materiales de los emisores térmicos

El siguiente punto a tener en cuenta al cambiar a un emisor térmico son los diferentes tipos que existen. Estos se distinguen entre sí por los materiales que utilizan y que sirven para mantener el calor en su interior.

1. Emisor térmico en seco

En primer lugar, podemos instalar un emisor térmico en seco. El material que estos suelen utilizar es el aluminio, y cuya ventaja principal es que se calienta con mucha rapidez. Estos son recomendables principalmente en aquellas viviendas en las que las necesidades de calor son de pocas horas. Esto es, que no superen las cuatro horas de actividad.

Si hablamos de zonas geográficas, se trataría de las zonas climáticas en las que solo es necesario conectar la calefacción al anochecer para elevar la temperatura de la vivienda. La desventaja que presentan, y el motivo por el que no se recomienda su uso prolongado, es que consumen bastante energía. No obstante, el precio no llega a los 100€ por 900W de potencia, por lo que son emisores térmicos baratos.

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Fuente: AEMET. Clasificación climática de Köppen-Geiger en la península Ibérica e Islas Baleares.

2. Emisor térmico de fluido

El segundo tipo de emisores son lo que utilizan un fluido. Este líquido reparte el calor de manera uniforme y es capaz de mantenerse caliente durante un cierto tiempo. Suele decirse que poseen una inercia térmica mayor que los anteriores y que, por tanto, mantendrán el calor durante más tiempo sin estar conectados a la corriente. Sin embargo, debemos tener en cuenta al cambiar a un emisor térmico de este tipo que tardan más en calentarse. Esto supondrá más minutos conectado para alcanzar la temperatura deseada, y que equivaldrá también a más consumo eléctrico. Para conocer su consumo en función de su uso, debemos saber que, por media hora de consumo, se mantienen 40 minutos extra calientes. El precio de cambiar a un emisor térmico de este tipo está entre los 100€ y los 200€ y las potencias son de unos 500W.

3. Emisor térmico cerámico

Estos emisores también utilizan la tecnología en seco, pero de una forma más eficiente que los primeros. Instalar un emisor térmico de este tipo nos permite ahorrar en el consumo, ya que su inercia térmica es muy elevada. Por dos horas conectado, se mantienen calientes una hora extra. No obstante, hay que recordar que la inercia térmica también significa que tardará más tiempo en calentarse. Así, el ahorro que se produce es relativo. Si decidimos instalar un emisor térmico cerámico o cambiar a un emisor térmico, su estética es bastante similar a la de un radiador tradicional. En lo que se refiere al precio, los de 600W suelen rondar los 200€. Los que llevan paneles de piedra suben hasta los 400€.

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¿Cómo hay que instalar un emisor térmico?

Instalar un emisor térmico no tiene una gran complicación, ya que no es necesario realizar obras en la vivienda. Se trata simplemente de colocar unos anclajes para poder sujetarlo a la pared en la que decidamos ubicarlos. Y asegurarnos que exista un enchufe eléctrico que soporte el consumo del emisor que queremos instalar. Lo primero al cambiar a un emisor térmico será decidir dónde vamos a colocarlos para marcar los puntos de anclaje. Una vez que lo tenemos claro, cogeremos la plantilla para conocer la altura a la que lo instalaremos y la distancia que debe mantener con el suelo. Si tenemos zócalo en casa, habrá que tener en cuenta su tamaño para que no moleste. Si ya hemos marcado los puntos, procederemos a taladrar.

Es importante recordar al instalar un emisor térmico que no debemos colocarlos cerca de los muebles. Si están situados detrás de un sofá o de algún objeto, el calor pasará a estos y no a la estancia que queremos calentar. En el caso de haber ventanas encima, podemos colocar una repisa a unos 15 cm por encima del emisor para no perder el calor. Una vez realizados los agujeros para los anclajes fijaremos los soportes en posición vertical. Con estos colocados, instalaremos primero la parte inferior del emisor para a continuación colocar la superior con las platinas metálicas. Debemos comprobar que está bien fijado y que no se mueve en ninguna dirección. El último paso es conectarlo a la red eléctrica para que pueda funcionar.

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Mejores emisores térmicos del mercado

En el siguiente cuadro ofrecemos un recopilatorio de varios emisores térmicos existentes en el mercado, con sus características principales y su precio orientativo, que puede variar en función del distribuidor, zona geográfica o lugar de compra.

Modelo

Descripción

Precio aprox.

Emisor térmico Lodel RA10 digital

- Diseño muy sencillo y de pequeño tamaño. Su potencia es de 1500W, por lo que es suficiente para calentar estancias de tamaño medio.
- Calienta con rapidez y funciona también con temperaturas bajas.
- Incluye un cronotermostato que nos permite programarlo para adaptarlo a nuestras necesidades. Incluye mando a distancia.



140€

Emisor térmico Orbegozo sin aceite 1510

-Un diseño muy estético y elegante. Para habitaciones de pequeño y medio tamaño.
-Su potencia está entre los 500 y los 1500W. Viene con patas que nos permite colocarlo con gran comodida en cualquier sitio.
- La pantalla de programación es muy luminosa e intuitiva. Tiene mando a distancia para mayor comodidad. Fabricado en aluminio.



120€

Emisor térmico Haverland RC8TT cerámico

- Potencia de 1000W que calienta habitaciones de tamaño pequeño y mediano. Su diseño es también muy elegante y ocupa poco espacio.
- Podemos utilizar la función manual o la digital para mayor comodidad. Además ofrece varias opciones: económica, confort y antihielo.
- Cuenta con siete programas diferentes que se adaptan a todas las necesidades.



380€

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¿Compensa cambiar acumuladores de calor por emisores térmicos?

Como decíamos inicialmente, antes de cambiar a un emisor térmico debemos conocer cuáles son nuestras necesidades específicas de calor. No hay una respuesta única que sirva para responder a sí es mejor instalar un emisor térmico que un acumulador. Cada sistema de calefacción tiene su propio funcionamiento y será más o menos adecuado para unas condiciones determinadas. Los acumuladores de calor, especialmente los estáticos, están pensados para proporcionar calor durante muchas horas al día. Su consumo es muy bajo ya que hacen la recarga en las horas nocturnas, haciendo uso de la tarifa de discriminación horaria. Esto supone un ahorro de más del 50% en la tarifa de la electricidad. Suelen utilizarse en las viviendas con niños o con personas mayores. Sobre todo cuando tienden a permanecer mucho tiempo dentro de casa y necesitan una temperatura estable todo el día. También se utilizan en las viviendas antiguas y con un aislamiento pobre.

Por el contrario, se recomienda instalar un emisor térmico o cambiar a un emisor térmico cuando necesitamos obtener un confort inmediato. O también cuando deseamos hacer una programación específica a unas horas determinadas y para cada estancia. Se recomiendan en viviendas nuevas con un buen aislamiento. De este modo, al instalar un emisor térmico la temperatura se mantendrá mejor en el interior y no será necesario conectarlos durante demasiado tiempo. Así, podremos compensar con el consumo eléctrico que supone tenerlos mucho tiempo encendidos. También cuando las temperaturas en el exterior no son demasiado bajas.

En cualquier caso, no es necesario cambiar a un emisor térmico si tenemos acumuladores en casa. Es posible combinar ambos en una misma vivienda y disfrutar así de las ventajas que ofrece cada uno de estos sistemas.

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