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Caldera de gas: tipos y funcionamiento

Las calderas de gas han vuelto. O, mejor dicho, nunca llegaron a irse. Es posible que guardes tiernos recuerdos de la infancia en los que la caldera de gas bombeaba agua caliente en tu ducha y tus radiadores para calentarte en invierno. Aunque mucha gente renunció a ellas en su momento por considerarlas contaminantes y poco seguras, los avances tecnológicos las han vuelto a convertir en sistemas fiables e increíblemente versátiles. Si quieres saber todo lo que las calderas de gas pueden ofrecerte a día de hoy, sigue leyendo.
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¿Cómo funciona una caldera de gas?

La caldera de gas se compone de dos compartimentos principales: el quemador y el intercambiador. El quemador es el lugar donde tiene lugar la combustión. Es decir: el gas fluye hasta el quemador. Ahí se encienden unos fogones que combustionan el gas. Junto al quemador pasa una tubería de agua. Al combustionar el gas, el calor generado por el quemador calienta la tubería y el agua que fluye en su interior. Esa agua caliente fluye hasta el intercambiador. En su interior se encuentran la tubería de agua calentada por el quemador y una tubería de agua sanitaria. En el interior del intercambiador, el calor que transporta la tubería del sistema primario le trasvasa su calor al agua caliente sanitaria. De esa forma, cuando abres un grifo o un radiador, el agua caliente sale de la caldera de gas a una temperatura caldeada.

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¿Qué tipos de caldera de gas hay?

En el mercado hay actualmente tres tipos de calderas de gas.

  • Las calderas de gas para calefacción. Este tipo de calderas utilizan ese sistema de combustión para ofrecer calefacción. El agua que se calienta junto al quemador no fluye hacia un intercambiador, sino hacia unos radiadores por medio de un sistema de tuberías. Esa agua llega hasta el radiador y calienta sus materiales. Y esos materiales irradian calor hacia la atmósfera de tu vivienda para caldear el ambiente y aumentar la temperatura del interior hasta una que sea agradable y contrarreste el frío del exterior.

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Fuente de la imagen: ©VITAMIN - Fotolia.com

  • Por último, tienes disponible la calderas mixtas. Estas aúnan en el mismo sistema las funciones de las calderas de gas para agua caliente sanitaria y las calderas para calefacción. Dependiendo de la función que actives. El agua calentada por medio de la combustión del quemador fluirá hacia el intercambiador para calentar el agua caliente sanitaria o hacia los radiadores para irradiar calor al ambiente de tu vivienda. Este carácter versátil las convierte en una forma muy cómoda de ahorrar espacio y gastos, pues el mismo sistema hace dos funciones bien diferenciadas.

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Fuente de la imagen: ©sveta - Fotolia.com

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¿Qué tipos de gas utilizan?

En España se utilizan tres tipos de combustible para las calderas de gas: gas butano, gas propano y gas natural. Cada uno tiene sus características y es más adecuado para una zona geográfica o para un tipo de vivienda. A continuación te contamos las particularidades de cada uno.

  • Caldera de gas butano

Un gas de gran poder calorífico que se vende en forma líquida en bombonas. No requiere de obra de instalación en la vivienda, ya que se suministran las bombonas a domicilio o en puntos de venta autorizados (como gasolineras). La bombona debe colocarse en un lugar cercano a la caldera y se conecta por medio de una tubería flexible. Es recomendable sobre todo para zonas geográficas cálidas, ya que el gas butano se solidifica a temperaturas bajo cero.

  • Caldera de gas propano

Uno de los gases más versátiles. Puede suministrarse por medio de bombonas, de red de distribución o por medio de camiones cisterna a unos enormes contenedores. Esta variedad de formas de venta lo hace perfecto para zonas aisladas o de difícil acceso, pues da la posibilidad de hacer acopio de grandes cantidades y no necesita de una ruta de venta que pase por la zona con asiduidad. También es ideal para zonas especialmente frías, ya que tiene un punto de congelación muy bajo y puede proporcionar agua caliente y calefacción a temperaturas bajo cero.

  • Caldera de gas natural

Uno de los gases más respetuosos con el medio ambiente. El gas natural también tiene la ventaja de ser de los combustibles más seguros. Esto se debe a su ligereza. En caso de fuga del combustible de la caldera de gas, el gas natural pesa menos que el aire, por lo que en lugar de acumularse tiende a flotar y a escapar por las ventanas u otros puntos de ventilación. Es adecuado sobre todo en zonas urbanas, ya que solo se suministra por medio de una red de distribución de tuberías.

¿Cuál es el más rentable?

El gas natural se considera el tipo de combustible para calderas de gas que más económico sale. Sin embargo, hay otras particularidades que debes tener en cuenta. Para conectarte a la red de distribución es posible que tengas que hacer obras en tu vivienda, lo que te obligaría a una inversión inicial que debes tener en cuenta. Por otra parte, los gases no funcionan igual a distintas temperaturas, por lo que si vives en áreas de España muy frías lo principal es asegurarte de que tu caldera de agua va a estar disponible cuando más la necesitas. Hay muchos elementos aparte del precio que debes tener en cuenta cuando comparas calderas de gas.

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¿Qué sistemas de calderas de gas hay?

En materia de sistemas de calderas de gas, podemos diferenciar tres tipos: calderas murales, calderas estancas y calderas de gas condensación. Cada una tiene sus ventajas y es más adecuada para un tipo de vivienda u otro.

  • Caldera mural

Uno de los tipos de calderas más apreciados. Esto se debe a que son calderas de gas de un tamaño muy reducido y que proporcionan una gran independencia. Incluso son compatibles con sistemas de energía solar. El quemador atmosférico deja entrar el aire en cantidades justas para que la combustión del gas se convierta en pequeñas llamas diseminadas por el intercambiador. De esta manera, se crea un menor peligro de accidente y se utiliza solo el gas necesario.

  • Calderas estancas

Se llaman así porque el quemador está separado herméticamente de la estancia de tu vivienda en la que está instalado. De esta manera, se reduce el riesgo de fugas y de posible accidente por acumulación o intoxicación de tu familia. Las calderas de gas estancas se conectan al exterior por medio de unos tubos concéntricos que son los encargados de absorber oxígeno para provocar la combustión del gas y de expulsar el gas quemado una vez este se ha utilizado para dar energía a la caldera de gas.

Dentro de este criterio de comparación, sobresalen las calderas de bajo NOx clase 5. Son calderas estancas, pero con un sistema de combustión diseñado para reducir al máximo las emisiones de dióxido de carbono. En estos equipos, el quemador es refrigerado con agua y ello permite rebajar la temperatura de los humos e índices de contaminación. Sus niveles de rendimiento son superiores a las estancas estándar, pero no alcanzan los de las calderas de condensación.

  • Calderas por condensación

Son una variación de las calderas estancas. Se las considera las calderas de gas más eficientes. Esto se debe a que, antes de que el gas quemado se evacúe por los tubos. La caldera de gas por condensación recoge el calor residual generado al enfriar el vapor de agua del interior del humo. Ese calor residual se aprovecha para precalentar el agua, de manera que no sea necesario utilizar tanto combustible la próxima vez que haya que calentar el agua. Este ahorro de combustible aligera mucho las facturas en el medio y largo plazo.

Tipo de caldera Precio EUR Caraterísticas
Calderas de Gas Atmosféricas 800 - 1.400 Menos eficiente, utiliza el aire del ambiente
Calderas de Gas Estancas 700 - 3.000
No utiliza el aire del ambiente
Calderas de Gas de Bajo NOx 800 - 5.000
No utiliza el aire del ambiente, menos contaminante
Calderas de Gas de Condensación 1.000 - 9.000 Estanca y bajo NOx, más eficiente

¿Cuál es el sistema más habitual en España?

En España, casi un 40% de los usuarios confían en el tipo de caldera de gas para calefacción. Es el sistema de calefacción de las viviendas preferido por los españoles. Entre ellas, la mayoría de gente prefiere tener calderas mixtas. Esto tiene una explicación muy sencilla. Puestos a ocupar el espacio con una caldera de agua, la mayoría de usuarios ven una ventaja en aunar ambos sistemas en lugar de instalar otro electrodoméstico para calentar el agua sanitaria, como el calentador de gas, el termosifón o el termo eléctrico.

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Comparando calderas de gas: ¿qué caldera de gas elijo para mi vivienda?

Como ves, hay mucho que descubrir sobre los diferentes tipos de calderas de gas. Su versatilidad en cuanto a tipos, sistemas y combustibles que las alimentan las convierten en un sistema de agua caliente sanitaria y calefacción muy atractivo para los usuarios. Si tú también estás planteándote instalar una caldera de gas en tu vivienda. A continuación te hemos preparado una tabla con todos los elementos que debes tener en cuenta para elegir tu caldera de gas.









Características de las calderas de gas





Tipo de servicio

Caldera de gas para ACS

  • Usa el gas para calentar agua caliente sanitaria.

Caldera de gas para calefacción

  • Usa el gas para calentar los radiadores de la vivienda.

Caldera mixta

  • Combina los servicios de las dos anteriores: agua caliente sanitaria y calefacción.




Tipo de combustible

Caldera de gas butano

  • Distribuido en bombonas.
  • Perfecto para zonas cálidas.

Caldera de gas propano

  • Distribuido en varios formatos.
  • Perfecto para zonas frías y aisladas.

Caldera de gas natural

  • Distribuido por red de suministro.
  • Perfecto para zonas urbanas.




Tipo de sistema

Caldera mural

  • Seguro y eficiente.
  • Mezcla la proporción perfecta de aire y gas.

Caldera de gas estanca

  • Seguro.
  • El quemador está sellado herméticamente con respecto a la vivienda.

Caldera de gas condensación

  • Una variación de la caldera de gas estanca.
  • Aprovecha el calor residual para precalentar el agua.