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Actualizado: 2 sept. 2019

¿Qué consumo tiene un acumulador?

La variedad de sistemas de calefacción que podemos encontrar en el mercado no solo se diferencian en su funcionamiento, sino que también lo hacen en su consumo. Este es uno de los motivos principales que nos hacen decantarnos por uno o por otro, ya que cada vivienda cuenta con un presupuesto diferente. Si te habías planteado la opción de adquirir un calefactor de fácil instalación, te contamos cuál es el consumo de los acumuladores de calor y su eficiencia energética.
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¿Es un acumulador eléctrico eficiente?

Antes de entrar en el consumo de los acumuladores de calor vamos a repasar en qué consisten estos equipos. Un acumulador térmico funciona conectándose a la corriente eléctrica. Como su nombre indica, lo que hace es acumular calor en su interior para posteriormente ir liberándolo según nuestras necesidades. Los acumuladores de calor son aparatos de gran sencillez en lo que a su mecánica se refiere. Resultan bastante pesados al llevar en su interior piedras refractarias. Estas, que puede ser de diferentes materiales afectando al consumo de los acumuladores de calor, se calientan debido a unas resistencias eléctricas.

Fuente de la imagen: ©Bosch

Al tener una masa grande, puede acumular una cantidad de calor muy elevada en su interior. Una vez que termina el proceso de carga, se inicia el de descarga. Durante ese periodo, todo ese calor acumulado se va desprendiendo a su exterior y calentar la vivienda. Aunque parezca y sea un método muy tradicional, los acumuladores modernos siguen siendo muy pesados. Instalar acumuladores es una opción perfecta para quienes no deseen invertir en grandes sistemas de calefacción.

En lo que respecta al funcionamiento, han sido diseñados para aprovechar las tarifas de discriminación horaria. De esta manera, el proceso de carga se realiza durante la noche. Puesto que es en estas horas cuando más energía necesita, el consumo de los acumuladores de calor se mantiene dentro de un margen aceptable al estar dentro de la llamada tarifa valle. El proceso de descarga se realizará durante las horas del día. En estas, la tarifa eléctrica es la normal, y si tuviéramos que cargar el aparato, el consumo de los acumuladores de calor sería excesivamente elevado. Por lo tanto, si queremos un consumo de la calefacción medio, debemos comprobar que tenemos contratada dicha tarifa antes de adquirir un acumulador.

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El consumo de los acumuladores de calor

Para comprobar la eficiencia de este sistema de calefacción, debemos prestar atención al consumo de los acumuladores de calor. Además de otros aspectos como son la instalación, su precio y el confort que ofrecen. En lo que respecta a la instalación, algunos acumuladores llevan patas que deben ser fijadas. Puesto que su peso puede ser elevado, es conveniente reforzar la sujeción para evitar imprevistos. Además de la fijación de las patas, hay que realizar agujeros en la pared para enganchar el artefacto.

Se recomienda valorar con antelación dónde queremos ubicarlos para elegir el sitio más adecuado. A continuación habrá que colocar el cableado y posteriormente las piezas refractarias dentro del aparato. Para luego atornillas la tapa frontal. Un proceso muy sencillo y sin mayor complicación que supone una de las principales ventajas de los acumuladores de calor. Dentro de lo que es el consumo de los acumuladores de calor, debemos prestar mucha atención a las tarifas y contratar la de discriminación horaria regulada.

Aunque los precios por kWh eléctrico van variando, y este es el principal inconveniente de los aparatos eléctricos, los valores se sitúan cerca de 0,12 €/kWh para las tarifas 2.0 que no cuentan con discriminación horaria. Para las tarifas que sí la incluyen, los valores se sitúan en 0,08 €/kWh. Es durante estas horas que se realizaría automáticamente la carga del equipo. De este modo, el consumo de los acumuladores de calor se mantiene en un margen razonable. El precio oscila desde los 150€ hasta cerca de 700€; unas cifras variables en función de la potencia y del tipo de acumulador. Un aspecto que influye en el confort, ya que dependiendo de si es estático o dinámico las prestaciones varían. Si queremos calor estable todo el día, elegiremos los estáticos; si tenemos rutinas variables, los dinámicos irán mejor.

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Recomendaciones para maximizar los beneficios de los acumuladores de calor

Si queremos maximizar los beneficios y reducir el consumo de los acumuladores de calor, debemos prestar atención a estas cuatro recomendaciones. Son muy sencillas pero hacen referencia al funcionamiento de los mismos.

1. Elige la ubicación adecuada

Si no tenemos claro dónde es el mejor lugar, debemos hacer una valoración similar a la que haríamos para los radiadores tradicionales. La salida de los acumuladores debe quedar libre en todo momento. De este modo, todo el calor que se ha generado en su interior puede salir sin dificultad y sin objetos que impidan que se distribuye por la estancia. Cuando colocamos sofás, mesas o cualquier otro mueble delante, estamos haciendo que estos se calienten en lugar de la casa. Si esto sucede, es probable que la carga que hayamos hecho no sea suficiente para alcanzar y mantener la temperatura deseada. Se recomienda también, para mejorar el confort dentro de la vivienda ubicaremos los acumuladores de calor en las paredes más frías o debajo de una ventana. No obstante, no todos los expertos recomiendan esta última opción.

2. Dinámico o estático

El tipo de acumulador que elijamos va a determinar el nivel de confort que tengamos en la vivienda. Por este motivo, antes de pensar en el consumo de los acumuladores de calor, debemos pensar las necesidades que tenemos. Así, en aquellas viviendas con niños/as y personas mayores, suele necesitarse un calor constante a lo largo de todo el día. Sin embargo, en las viviendas con personas adultas que trabajan, el calor será necesario a primer y a última hora del día. En el primero de los casos elegiremos los acumuladores de calor estáticos. Mientras que en la segunda opción, los que se adaptarán mejor son los dinámicos. Estos permiten controlar la descarga de manera que pueda hacerse intermitentemente.

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3. Regula la carga y la descarga

No todos los tipos de acumuladores de calor nos permiten regular la carga y la descarga. De existir una única rueda, suele ser para la carga. Aumentar o bajar la temperatura afectará al consumo de los acumuladores de calor. Cuanta más alta sea, más energía se acumulará en su interior. No obstante, que haya más energía no significa que el calor vaya a salir durante más tiempo. Esto vendrá determinado por la rueda de la descarga. Puesto que no es posible cerrar la rejilla al completo, siempre se pierde algo de calor. Esto significa que no podemos mantenerlo durante varios días, pero sí repartirlo a conveniencia en el periodo de descarga.

4. Prográmalo según tus necesidades

El consumo de la calefacción siempre viene determinado por el uso que hacemos de esta. Por lo tanto, para reducir el consumo de los acumuladores de calor debemos aprovechar bien las tarifas eléctricas. Para ello, es imprescindible tener contratada la tarifa de discriminación horaria regulada. La programación suele venir centralizada con un reloj de nuestro cuadro o bien con uno común del edificio. Los horarios en invierno son de 22h a 12h, mientras que en verano va desde las 23h hasta las 13h. Aunque no es algo que nos deba preocupar, ya que la compañía eléctrica o nuestro electricista programa los contadores y los relojes de activación según los horarios de cada tarifa. Solo debemos dejarnos asesorar por el instalador.

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Comparativa de sistemas de calefacción

Para poder elegir entre los dos tipos de calefactores más comunes, te exponemos el siguiente cuadro con las principales características de los emisores térmicos y los acumuladores de calor.

Emisores térmicos

Acumuladores de calor

No necesitan la tarifa de discriminación horaria. Por lo tanto, si no la tenemos contratada, se recomienda decantarnos por esta opción.

Su atractivo reside en que tiene programada la recarga de calor en las horas en las que la tarifa es reducida. Permite así ahorrar en el consumo de la calefacción. Opción adecuada si disponemos de la discriminación horaria.

Al ser el consumo más elevado, están recomendados para segundas viviendas o en aquellas en las que las necesidades de calor son puntuales.

Adecuados para viviendas con necesidades variables. Los acumuladores estáticos son perfectos para hogares que necesitan calor constante. Los dinámicos nos permiten distribuir la descarga de manera alterna.

Dado que su consumo puede elevarse, están más indicados en aquellas viviendas nuevas cuyo aislamiento es mejor, las dimensiones son menores o tienen una necesidad de calor más baja.

Se recomiendan en viviendas de mayor antigüedad cuyo aislamiento es de peor calidad. Al consumir menos, se compensan las pérdidas por la menor protección de la casa.

Opción recomendable para necesidades más puntuales. Podemos programar el apagado y encendido y así maximizar el rendimiento sin subir las facturas.

Opción adecuada para viviendas que desean un calor constante y a temperatura estable durante todo el día.

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¿Son los acumuladores de calor una buena opción para una vivienda unifamiliar?

Para valorar si se trata de una opción viable para una vivienda unifamiliar, debemos tener en cuenta la cantidad de horas de calor que vamos a necesitar al día. Aunque el consumo de los acumuladores de calor no es elevado si disponemos de la tarifa de discriminación horaria, quizás haya otras opciones que nos permiten un mayor control del sistema. Si las necesidades de calor son muy elevadas y es necesario elevar la temperatura en la descarga, corremos el riesgo de que el calor acumulado se termine antes de que se inicie el siguiente ciclo. En esta situación, la temperatura de la vivienda descenderá y perderemos confort.

No obstante, si las necesidades de calor se producen en momentos puntuales y no durante todo el día, los acumuladores de calor dinámicos pueden ser la solución que necesitamos. Al poder regular la descarga, es posible repartir el calor a lo largo del día. El inconveniente, como ya indicamos, es que no puede bloquearse la salida de calor al completo. Si tenemos pensado instalar algún sistema de calefacción, antes de centrarnos únicamente en el consumo de los acumuladores de calor habrá que hacer una comparación con otras opciones. Se recomienda, en cualquier caso, consultar con un equipo de expertos que puedan asesorarnos. Un estudio de la vivienda y de nuestras necesidades será la clave para dar con la mejor elección.

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