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Decidir entre acumulador de calor o emisor térmico

La variedad de tipos de calefacción para el hogar que podemos encontrar en el mercado es cada vez más amplia. Algunas de las opciones más sencillas son el acumulador de calor o emisor térmico. Aunque ambos sistemas de calefacción se conectan a la red eléctrica y emiten calor con rapidez y eficiencia, su funcionamiento tiene algunas diferencias. ¿Conoces cuáles son?
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Diferencias entre un acumulador de calor o emisor térmico

Un acumulador de calor o emisor térmico suelen considerarse el mismo tipo de equipo, dado que su funcionamiento es bastante similar. Sin embargo, hay algunas diferencias que afectan principalmente a la potencia utilizada, y que por tanto, repercutirá en el consumo final y en el importe de las facturas a pagar. Así, los acumuladores de calor son, tal y como la propia palabra nos indica, un aparato que tiene la capacidad de almacenar calor. Se trata de un sistema de calefacción eléctrico que se conecta a la corriente para poder funcionar. En lugar de ir conectados al circuito de tuberías como sucede con los tradicionales radiadores. Un acumulador de calor o emisor térmico utilizan resistencias para calentar su superficie y así almacenar un cantidad de calor bastante grande. Los materiales en que vienen fabricados pueden variar. Las diferencias entre unos y otros van asociadas con la mayor o menos capacidad para recibir y transmitir calor.

Los emisores de calor son también una variante de la calefacción fija que necesita conectarse a la red eléctrica. De ahí que un acumulador de calor o emisor térmico sea considerado lo mismo. Los emisores de calor suelen venir fabricados en aluminio, por ser un excelente conductor térmico. Son programables y van repartiendo el calor de manera gradual. Su principal ventaja, y por la que a veces es considerado el mejor sistema de calefacción, es que tiene una alta inercia térmica. Gracias a ello, el gasto es menor que con otras opciones. La eficiencia energética les permite mantener el calor generado y, por tanto, no tener que continuar calentando. El ahorro en el consumo de potencia puede llegar al 30%. Puesto que en muchos establecimientos un acumulador de calor o emisor térmico se vende como el mismo producto, vamos a profundizar más en ellos.

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Fuente de la imagen: ©ContenidosClick.es

Ventajas de un emisor térmico

Si estamos valorando la posibilidad de adquirir un acumulador de calor o emisor térmico como mejor sistema de calefacción, vamos a comenzar viendo cuáles son las ventajas de estos últimos. Cuanto más conozcamos sobre sus características o los tipos de emisores térmicos que existen, más acertada será nuestra decisión.

1. Instalación sencilla

La principal ventaja de un acumulador de calor o emisor térmico es que no requieren de instalación. Además de abaratar el coste que supone su adquisición y puesta en marcha, facilita enormemente el proceso. Es por esto que muchas veces se le considera el mejor sistema de calefacción. La colocación consiste en atornilla unos soportes a la pared, y sobre los cuales colocaremos el acumulador de calor o emisor térmico. A continuación, habrá que conectar estos equipos a la red eléctrica para que puedan funcionar.

Por ello, y para luego no llevarnos sorpresas, debemos valor primero dónde vamos a instalarlos. Además de elegir una ubicación que no se vea interferida por muebles como un sofá o que no esté debajo de una ventana, por ejemplo, ya que parte del calor se perderá, debemos buscar un lugar que esté cerca de un enchufe. Aunque se trata del mejor sistema de calefacción por su sencillez, también tiene sus requisitos.

2. No reseca el ambiente

Uno de los inconvenientes que suelen presentar los radiadores tradicionales es que resecan el ambiente. Cuando utilizamos un acumulador de calor o emisor térmico, no vamos a tener este problema tan molesto. Es probable que si alguna vez has dormido con la calefacción puesta, te hayas levantado con una sensación extraña en tus vías respiratorias y notes el aire seco. Con un acumulador de calor o emisor térmico este problema queda resulto. Por si esto fuera poco, otro de los motivos por lo que suele considerarse el mejor sistema de calefacción es que no genera olores, ni gases ni humor.

3. Elevado confort

Si hay algo que siempre buscamos al elegir el mejor sistema de calefacción para el hogar es el confort. Un acumulador de calor o emisor térmico ofrece un calor limpio. Al no funcionar con una llama, el calor se va integrando suavemente de manera natural. Los radiadores tradicionales utilizan la radiación y la convección para transmitir el calor, mientras que un acumulador de calor o emisor térmico funciona solo con radiación.

4. Alta eficiencia energética

Otra de las ventajas más destacadas de un acumulador de calor o emisor térmico es que tienen una alta eficiencia. Y esta es una característica que no puede faltar para ser considerado el mejor sistema de calefacción. Los emisores cuentan con un programador que podemos utilizar para programas el encendido y apagado y para regular la temperatura. Así, solo estaríamos consumiendo en los momentos seleccionados para ello.

5. Utilizan cronotermostatos

Otra particularidad es el uso de los cronotermostatos, que son una variante de los termostatos corrientes. Con ellos es posible realizar programaciones para cada día de una semana completamente personalizadas. De esta manera, si tenemos rutinas que varían con frecuencia, el mejor sistema de calefacción estará preparado para adaptarse a ello.

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Los emisores térmicos en España

En la actualidad, no existen estadísticas que especifiquen la utilización de un acumulador de calor o emisor térmico. Puesto que nuestro país está muy desactualizado en comparación con otros países de la Unión Europea, y el mejor sistema de calefacción que se ha venido utilizando hasta hoy mayoritariamente son los radiadores convencionales. Sin embargo, son cada vez más las viviendas que optan por las alternativas eléctricas. Al requerir las calderas eléctricas una potencia muy elevada, un acumulador de calor o emisor térmico se convierte en una solución cómoda y económica. En cualquier caso, el mejor sistema de calefacción para un hogar será el que más se adapte a las necesidades de aquel.

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Ventajas de un acumulador de calor

Un acumulador de calor es un equipo con funcionamiento similar al emisor térmico, como hemos visto. Por lo tanto, las ventajas son también prácticamente las mismas. La diferencia principal entre ambos es que los emisores suelen consumir menos que los acumuladores, así que se presentan como la mejor alternativa de los dos sistemas de calefacción. En primer lugar, y como comentábamos anteriormente, un acumulador de calor o emisor térmico no genera gases ni humos. Tampoco utilizan el oxígeno que hay en una habitación, así el aire se mantiene más limpio y sin resecarse. Además, su mantenimiento es muy sencillo.

Por otra parte, puede suministrar calor a través del consumo eléctrico. Cuentan con una placa cerámica o bien utilizan el fluido térmico, según los tipos de acumuladores. La cerámica posee una inercia térmica más elevada, así que ese funcionamiento es más adecuado. Una vez que se ha alcanzado una temperatura concreta, el funcionamiento se detiene y únicamente se emite el calor que se ha acumulado. Estos aparatos utilizan la discriminación horaria para calentarse, por lo que el consumo se reduce. En el caso de que no contemos con la franja reducida, no son rentables y no serían el mejor sistema de calefacción.

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¿Qué consume menos, un acumulador de calor o emisor térmico?

En resumidas cuentas, la pregunta que nos hacemos para elegir el mejor sistema de calefacción es cuál consume menos. Entre un acumulador de calor o emisor térmico, es este último el que consume menos. Los acumuladores de calor tienen la principal ventaja de la discriminación en la franja horaria. Así, utilizan las horas de consumo más barato para calentar el calor que posteriormente emitirán. Sin embargo, dado que los emisores térmicos son regulables y programables en mayor medida, el consumo se reduce. No obstante, si nuestro contrato incluye la franja valle, debemos hacer una valoración entre ambas opciones. Como decimos siempre, cada vivienda es un mundo y tiene sus necesidades particulares.

Cuándo elegir un acumulador de calor y un emisor térmico

Acumuladores de calor

Emisores térmicos

Nuestro suministro eléctrico tiene contratada la discriminación horaria en franjas. De esta manera, el acumulador se cargará por la noche minimizando el consumo eléctrico y por tanto el importe de las facturas.

Nuestro suministro eléctrico no tiene contratada la discriminación horaria en franjas. No disfrutaríamos en este caso del dscuento del 55% que se ofrece.

Necesidades de calor constante a lo largo de todo el día, sin variaciones importantes en nuestra rutina. Lo que se busca es que la vivienda se mantenga siempre con una temperatura estable.

Las necesidades de calor son puntuales y a determinadas horas del día, que además pueden variar a lo largo de la semana. Con el cronotermostato incorporado podremos regular el encendido y apagado y la temperatura para maximizar el rendimiento y optimizar el consumo.

Viviendas con personas mayores o niños/as que necesiten un calor constante y una demanda de confort más elevada.

Segunda vivienda para uso ocasional u hogares con necesidades puntuales o menor demanda de calor.

Viviendas de tipo urbano con construcción antigua y nivel de aislamiento deficiente.

Viviendas de nueva construcción con alto aislamiento térmico, aquellas de reducido tamaño o con situación geográfica que reduzca las necesidades de calor.

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¿Debemos cambiar un acumulador de calor por un emisor térmico?

A la hora de elegir un acumulador de calor o emisor térmico debemos tener en cuenta la potencia que necesitamos. Además de esta, habrá que valorar las horas que lo vamos a tener en funcionamiento. Los emisores térmicos se presentan como una versión mejorada de los acumuladores. Si ya contamos con un acumulador de calor en casa y nuestra rutina es bastante estable, no hay por qué cambiar. Si además tenemos contratada la discriminación horaria, podemos beneficiarnos de su funcionamiento.

Por el contrario, si para cada día de la semana tenemos unas necesidades que varían, el mejor sistema de calefacción entre ambos será el emisor térmico. Los termostatos o cronotermostatos nos permiten aumentar el rendimiento y sacarles el máximo partido. La elección del mejor sistema de calefacción la marcará aquello que necesitemos. Para un suministro constante de calor, el acumulador nos irá mejor. Si lo que deseamos es calor intenso pero en momentos puntuales del día, los emisores están mejor preparados. En cualquier caso, la combinación entre ambos sistemas también es posible.

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