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Caldera eléctrica: ¿es una buena opción?

Una caldera es un artefacto que tiene la capacidad de generar calor y que se utiliza para el calentamiento del agua y como sistema de calefacción. Hoy en día se ha popularizado la caldera eléctrica frente a las tradicionales de gas. Pero, ¿son una opción adecuada? La caldera eléctrica se caracteriza por utilizar la electricidad como forma de abastecimiento. En otras palabras, por medio de la corriente genera calor y se convierte tanto en un sistema de calefacción como de calentamiento del agua. Al usar calderas eléctricas para viviendas, logramos que todo el gasto de energía vaya incluido en el consumo eléctrico.
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Fuente de la imagen: ©magraphics - Fotolia.com

Una caldera eléctrica es una alternativa cómoda y de fácil manejo con respecto a las de gas. Sin embargo, su funcionamiento, así como sus características difieren un poco de aquellas. En concreto, las calderas eléctricas para viviendas necesitan una potencia mayor, ya que suelen estar de manera continua conectadas a la red eléctrica. A continuación conoceremos más detalles sobre las calderas de calefacción eléctricas.

Componentes de una caldera eléctrica

Una caldera eléctrica, tal y como sucede con las que se abastecen del suministro de gas, utilizan el agua para proporcionar calor. No obstante, los componentes de las calderas de calefacción eléctricas, así como el mecanismo para su funcionamiento, presenta características particulares. ¿Cuáles son dichos componentes? En primer lugar, encontramos el programador, que es la pieza responsable de la regulación de la actividad de la caldera eléctrica. Poder activar o desactivar el calefactor no permite ahorrar en el consumo de energía, ya que estará en funcionamiento únicamente cuando lo deseemos.

Además del programador, en las calderas de calefacción eléctricas encontramos también el programador de horario. Viene a ser algo similar a un temporizador, puesto que podemos seleccionar manualmente cuándo queremos que la caldera eléctrica comience su funcionamiento o bien se detenga. La segunda parte destacada de las calderas eléctricas para viviendas es el termostato, que está formado por dos partes diferenciadas. Primero, tenemos el sensibilizador, cuya función es la de regular la temperatura para que no de produzcan desniveles en la misma. Y por otra parte, el sistema del mismo que emplea una sonda. Gracias a ella se logra una correcta regulación de la temperatura de la caldera eléctrica al tiempo que ahorramos energía y, por tanto, consumo eléctrico.

En tercer lugar, una caldera eléctrica contiene una bomba aceleradora. A través de ella se da entrada al agua fría dentro del depósito, y es allí donde se calentará hasta que alcance la temperatura que hayamos indicado y que el termostato regulará. A diferencia de las calderas eléctricas para viviendas, una caldera de gas utiliza para su funcionamiento un quemador y un intercambiador. En el primero se produce la combustión del gas, que al generar calor, calienta el agua que circula por la tubería anexa hasta llegar al intercambiador.

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Características y ventajas de la caldera eléctrica

El motivo por el que las calderas de calefacción eléctricas se han hecho tan populares en los últimos tiempos se debe a sus múltiples ventajas con respecto a las de gas. En términos generales, además de un ahorro en el consumo energético, y por tanto, en nuestro desembolso, resultan más seguras y tienen un rendimiento mucho mayor. ¿Quieres más detalles?

  • Usos múltiples

Una caldera eléctrica no está limitada únicamente a viviendas en su uso. Puede utilizarse tanto en industrias así como en locales comerciales. La variación será el tamaño o la capacidad y la potencia de la misma. Puesto que existen diferentes tipo de caldera eléctrica, tenemos la posibilidad de elegir aquella que mejor se adapte a nuestras necesidades particulares. Siempre y cuando haya un suministro de electricidad con una potencia adecuada al requerimiento de la caldera eléctrica, podremos optar por esta alternativa sin ningún tipo de problema.

  • Funcionamiento más seguro

Una caldera para calefacción eléctrica tiene una estructura mucho más segura que las calderas de gas. Puesto que no se emplea este hidrocarburo evitamos que puedan aparecer fugas en el piloto, pérdidas de gas e incluso intoxicaciones por la inhalación del monóxido de carbono. El uso de las calderas de gas siempre viene asociado a ese olor tan característico, que en el caso de que no haya una ventilación adecuada, resulta tóxico y puede incluso llegar a ser mortal. Con una caldera eléctrica evitamos tanto los olores como las pérdidas y las fugas. Además de en la salud, estas repercuten directamente en nuestro bolsillo.

  • Variedad de modelos y capacidades

Para la elección de una caldera eléctrica, no solo se tiene en cuenta la capacidad o la potencia de la misma. Comúnmente, también se presta atención a la estética de estos artefactos. En el mercado podemos encontrar una amplia gama de modelos y de tipos de caldera eléctrica. De este modo, obtendremos no solo un aparato que se adapte a nuestras necesidades de calefacción y suministro de agua. También irá acorde con nuestra demanda estética. Poder elegir entre diferentes modelos nos permite además hacer una comparativa entre los mismos.

  • Mejor rendimiento

Una de las ventajas más destacadas de las calderas de calefacción eléctricas es el rendimiento de estas. De acuerdo con los estudios que se han realizado hasta hoy, dicho rendimiento se encuentra alrededor del 95%. Es, sin duda, una estupenda noticia para el cuidado del medio ambiente y para nuestro bolsillo. Este óptimo rendimiento en el mecanismo de una caldera eléctrica se debe principalmente al termostato. Como explicábamos anteriormente en los componentes de la misma, este logra regular el gasto de la energía según las necesidades. Así, al mantener una temperatura constante, el esfuerzo para calentar el agua y el coste económico del mismo se reducen.

  • Ahorro generalizado

Como hemos visto, las calderas eléctricas tienen un funcionamiento más seguro, más respetuoso con el medio ambiente, más limpio y más estable. Todos estos puntos destacados con respecto a una caldera de gas se traducen en un ahorro importante. No solo la instalación de las calderas eléctricas es muy sencilla y, por ello, de menor coste, sino que gracias a su óptimo rendimiento logramos reducir el uso de energía y el importe de nuestras facturas.

Caldera eléctrica




Ventajas

Mejor rendimiento que una caldera de gas.

Fácil instalación.

Funcionamiento con termostato para optimizar consumo.

Respetuosa con el medio ambiente.

Menor coste de instalación y mantenimiento.

No emite ruidos ni olores desagradables.

Sin pérdidas o fugas de sustancias tóxicas.


Desventajas

Requieren de una potencia elevada.

Aumentan el consumo de la electricidad.

La elección del modelo requiere de un estudio del tamaño de la vivienda y de las necesidades en función del clima.

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Consumo de las calderas eléctricas

Las calderas de calefacción eléctricas requieren de una potencia elevada para su funcionamiento. Por tanto, en la mayoría de los casos, cuando se trata de viviendas unifamiliares o adosados, es necesario aumentarla. Salvo que, bien por el tamaño de la propia vivienda por otras necesidades específicas, ya contemos con una potencia elevada. Esta puede clasificarse en corriente monofásica, de 220v, y en trifásica, de 380v. Si necesitamos aumentarla, tendremos que ponernos en contacto con la empresa suministradora. De lo contrario, saltará el interruptor que controla la potencia (ICP). Habrá que presentar un boletín eléctrico en el que figure la potencia que queremos pedir o una superior. La antigüedad del mismo no podrá ser superior a los 20 años.

El trámite incluye el importe estipulado por la compañía para el aumento y los derechos de extensión, acceso y enganche. Los precios de estos para las calderas eléctricas son de 17, 19 y 9€, respectivamente, más IVA. El precio aproximado del Kw ronda los 6€. Para calcular el consumo de las calderas eléctricas debemos tener en cuenta la dimensión de la vivienda, la altura de los techos, la temperatura mínima exterior y la que deseamos en el interior. Un truco consiste en establecer un coeficiente para el cálculo de 20, para temperatura exterior de -3º y ambiente de 22º. Así, si la temperatura exterior fuera de -10º, el coeficiente daría 27, y si fuera de 5º, 12. Para conocer el consumo de Kw, multiplicamos los m3 que sean habitables por 20. De este modo, para una vivienda con 90m2 y techos de 2,6, según lo anterior el total serían 234m3. Si las temperaturas rondasen los -3º, la potencia sería de 4680W (234*20) para la caldera eléctrica. Para 5º, 2808W y para -10º, 6318W.

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Calderas eléctricas vs calderas de gas

Como ya hemos comentado anteriormente, la diferencia principal entre una caldera eléctrica y una de gas reside en su funcionamiento. La primera utiliza la electricidad para calentar el agua que circula por su interior, mientras que la segunda utiliza el gas para la combustión. Las características de las calderas de calefacción eléctricas también varían, ya que, de la mano de su funcionamiento, emplean piezas diferentes que las hacen más respetuosas con el medio ambiente y más seguras para el hogar. El rendimiento de las calderas eléctricas es mucho mayor que el de una de gas. Gracias al termostato mantenemos una temperatura estable y reducimos los costes que se generan de su actividad. Para decantarnos por una u otra caldera eléctrica, debemos tener en cuenta la modificación en la potencia y nuestras necesidades particulares con respecto a las temperaturas de la zona geográfica en la que vivamos.

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Modelos de calderas eléctricas para viviendas

Los tipos de calderas de calefacción eléctricas que podemos encontrar en el mercado son muy amplios. Los precios y sus características varían en función de las marcas y del lugar donde los compremos. Las más fiables son Domusa, Baxi y ACV. En cuanto a los precios de las calderas eléctricas, estos pueden ir desde los 700€ hasta los 2.000€. Todo depende del tamaño y la capacidad. Algunos de los más populares son las calderas eléctricas de pie de Domusa, HDEE de 45/90 y 9Kw. Su precio es de los más económicas, costando algo más de 750€. En cuanto a las murales, Domusa ofrece la HDEEM 180 con una potencia térmica de 18Kw, con un precio algo por encima de los 1.000€.

La marca Baxi ofrece calderas eléctricas para viviendas murales con potencias entre los 3,3 y los 10W, como la CML 10. Por último, con precios algo superiores, ACV cuenta con la gama E-TECH, con modelos que varían en potencia. Una caldera eléctrica es una excelente opción si buscamos ahorrar energía y costes. Con menos riesgos y un funcionamiento sencillo, así como un rendimiento óptimo, las calderas eléctricas de calefacción no nos defraudarán.