Gases combustibles para la calefacción

6 de abril de 2022
Decidir qué tipo de gas combustible es mejor para nuestra calefacción no debe ser un problema. Para ello explicamos en este artículo que gases combustibles existe y cuáles se comercializan para uso doméstico. Comprobaremos su poder energético y otras características. Así será fácil decidirse por el que consideremos más adecuado en nuestro caso. Empecemos.
Artículo escrito por:
Marcos Carbonell
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¿Qué son los gases combustibles?

En un amplio sentido se considera como gases combustibles a todos aquellos que son capaces de liberar energía cuando se combinan con oxígeno y se les aplica un detonador para generar la combustión. Atendiendo a esta definición se podrían englobar diferentes gases como el acetileno, el gas natural, el hidrógeno, el propano, el propileno y otros.

Sin embargo, no todos ellos se utilizan para la calefacción doméstica. Algunos tipos de combustibles como el biogás tienen aplicación en procesos industriales, ya que de momento no hay en el mercado calderas de calefacción que usen este gas. A pesar de la gran cantidad de gases combustibles o inflamables que existe, solo unos pocos son empleados por las calderas domésticas para la calefacción de viviendas.

Gases combustibles o inflamables

Gases combustibles para calefacción Otros gases inflamables
Tipo de gas Uso Tipo de gas Uso
Gas natural Calefacción doméstica Hidrógeno Procesos industriales
Propano Acetileno Soldadura
Biopropano Propileno Industria química
Butano Metano Procesos industriales
Etano Procesos industriales, refrigeración
Biogás Calefacción industrial
Gas natural sintético Transporte

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Gases combustibles para calefacción

Cuando instalamos la calefacción en nuestra vivienda o simplemente tenemos que cambiar la caldera, puede ser interesante contemplar la posibilidad de cambiar y sopesar otros tipos de combustibles. Así, podemos elegir entre los tipos de gases combustibles, aquel que nos proporcione mayores beneficios; o simplemente, que nos dé más comodidad por no tener que cargar con botellas cada pocos días. Es por ello, que es conveniente conocer que posibilidades tenemos para elegir entre los gases combustibles al cambiar la caldera de calefacción.

Gas natural

El gas natural es un hidrocarburo, mezcla de otros muchos gases, gran parte de ellos son a su vez gases combustibles. Se ha formado durante millones de años, de forma similar al carbón o al petróleo. Es decir, a partir de grandes cantidades de materia orgánica en descomposición, de plantas y animales, que ha sufrido grandes presiones y altas temperaturas.

Su extracción puede ser de modo asociada al petróleo o al carbón en yacimientos denominados asociados. Aunque también se extrae de yacimientos no asociados, es decir, en bolsas donde solo hay gas natural. Se puede transportar como gas a través de gasoductos o licuado en barcos metaneros.

El poder calorífico superior del gas natural es de 10,45 - 12,8 kWh/m³, el metro cúbico de gas natural medido en condiciones normales, es decir, a 0 °C y 1 atm de presión. La manera más común de suministro en las viviendas es a través de la red de gas natural que se extiende por todo el país. Esta red de tuberías o gasoductos procede de los países productores, o de

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Gas propano

El propano es un gas combustible incoloro e inodoro. Esta característica lo hace muy peligroso porque las personas no lo podemos detectar. Es por ello, que se le dota de un compuesto para darle su olor característico. Al mezclarse con el aire se genera un gas explosivo en concentraciones del 1,8 al 9,3% de volumen del propano.

Como medida de seguridad debemos saber que la llama azul es la adecuada para asegurar una correcta combustión. Si cuando se quema aparecen partes de la llama con color anaranjado, amarillento o rojizo denota una mala combustión. Esto es perjudicial en dos sentidos; en uno por la generación de monóxido de carbono que puede causar la muerte por asfixia. Por otro lado, una mala combustión no genera todo el calor que debería, por lo que estamos desaprovechando energía y bajando el rendimiento de la caldera.

La forma de suministro del propano para poder usarlo en nuestras casas es muy variada, ya que de diferentes vías de venta. En función del espacio o situación de la vivienda podemos disponerlo en botellas de 11 y 35 kg, suministrado a granel en un depósito o canalizado. No obstante, esta última posibilidad es hasta cierto punto una variante del depósito. Esto es debido a que en algunas ocasiones se instala un depósito de propano muy grande, de modo que pueda abastecer a una comunidad, a un pueblo o a una agrupación de casas.

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Gas butano

El butano es un hidrocarburo saturado, inflamable, incoloro e inodoro, que se licúa a la presión atmosférica a una temperatura de – 0,5 °C. Al ser un gas sin olor ni color, se le añade durante su procesado un odorizante para conferirle un olor desagradable y característico que ayuda a detectarlo en caso de fuga.

Para el uso en la calefacción de nuestras viviendas se distribuye el butano comercial. Este es un gas combustible licuado, que se obtiene por destilación del petróleo. Su composición es a base de butano normal en un 60%, propano en un 9%, isobutano en un 30% y etano en un 1%.

Aunque se puede usar en las calderas de calefacción, no es normal su utilización. Esto es debido principalmente a que su suministro se hace con botellas de 12,5 kg. Para poder asistir a la calefacción de una vivienda media de unos 80 m2 durante dos semanas se necesitan más de 10 botellas de butano. El continuo cambio de botellas hace que sea muy incómodo y los usuarios prefieran acudir al propano en botellas de 35 kg, que con menos botellas se dispone de calefacción más tiempo.

Biogás

El biogás es un combustible que se genera de forma natural en algunas reacciones químicas de biodegradación. Un ejemplo de ello son los lodos de las depuradoras de aguas residuales de nuestras ciudades, o en los tanques de tratamiento de los desechos de animales, en condiciones de falta de oxígeno.

Al final de estos procesos de degradación orgánica de los lodos, restos agrícolas o excrementos de animales resulta una mezcla de varios tipos de gases combustibles, entre otros. El principal componente es el metano en un porcentaje entre el 50 y el 70%. Además, se genera dióxido de carbono, hidrógeno, nitrógeno y otros. Su poder calorífico oscila entre 18,8 y 23,4 MJ/m3.

A pesar de sus beneficios, hoy en día solo se utiliza en calderas industriales para procesos productivos. Aún no hay disponibles calderas de calefacción domésticas. Además, no hay una red de distribución adecuada para las viviendas.

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Propiedades de los gases combustibles

En el siguiente cuadro resumimos las características más destacadas de los gases combustibles de uso doméstico.

Propiedades de los gases combustibles

Gas natural Propano Butano
PCI * 10,83 kWh/Nm3
5,3 kWh/kg
26,20 kWh/Nm3
12,86 kWh/kg
25,94 kWh/Nm3
12,73 kWh/kg
PCS * 11,98 kWh/Nm3
5,88 kWh/kg
28,46 kWh/Nm3
13,97 kWh/kg
28,09 kWh/Nm3
13,79 kWh/kg
Densidad 0,83 kg/Nm3 2,04 kg/Nm3 2,53 kg/Nm3
Densidad relativa al aire 0,64 1,58 1,96

* El PCI (poder calorífico inferior) es el calor de la combustión que no aprovecha la energía de condensación del agua.
* El PCS (poder calorífico superior) es el calor cuando sí se aprovecha la energía de condensación del agua y por tanto, con la misma cantidad de combustible, se genera más calor.


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¿Qué gas combustible es mejor para calefacción?

Al igual que otras muchas preguntas que nos hacemos al decidir al instalar una caldera de gas, esta no es sencilla de responder, ya que hay varios factores que pueden influir. Los principales aspectos a tener en cuenta es la disponibilidad de suministro y el tipo de vivienda. Puesto que, si tuviéramos que atender a poder calorífico que ofrecen, indudablemente, el propano nos proporciona mayor energía por la misma cantidad de gas.

Sin embargo, donde esté nuestra vivienda va a influir mucho en la decisión. El motivo es muy sencillo, al tener en cuenta el espacio o la disposición de suministro de los diferentes tipos de gases combustibles. En el caso de la gran mayoría de las ciudades hay distribución de gas natural hasta la casi todos los edificios. Además, el poco espacio disponible en las viviendas hace imposible la utilización de las botellas de propano o de un depósito individual.

Bien es cierto que en algunos edificios se ha provisto de un depósito de propano de gran capacidad en la cubierta, del que se derivan tuberías a cada vivienda para las calderas individuales. En estos casos se dispone de un contador de gas por cada vivienda. De modo que se mide el consumo de cada uno de nosotros y así, se repercuten los gastos cada vez que se rellena el depósito.

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En cambio, en las zonas rurales o a las afueras de las ciudades, donde no llega el gas natural canalizado y las viviendas disponen de espacio, es más normal acudir al propano. En definitiva, la decisión no es que tipos de gases combustibles son mejores o más eficientes, ya que lo principal es tener un buen sistema de distribución.

Cuando disponemos de varias alternativas con un suministro asegurado es cuando podemos consultar con un instalador cuál de todos los gases combustibles no es más favorable. Conociendo las necesidades de nuestra vivienda, el técnico podrá calcular, de forma estimativa, cuál será el precio que pagaremos anualmente en cada uno de los diferentes tipos de gas combustibles.

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Comparativa: Gas natural y propano

Entre los dos tipos de gases combustibles más utilizados podemos hacer una comparativa para saber cuál nos es más conveniente. Debemos tener en cuenta que el propano tiene mayor poder calorífico, es decir, que proporciona más energía. Partiendo de esta información no debemos dejarnos engañar. Es muy normal que se asocie al gas natural como un gas más barato que el propano.

Sin embargo, eso es debido a que se compara el precio por metro cúbico o por kilo, sin tener en cuenta la cantidad de energía que puede dar cada tipo de gas. Por ello, vamos a ver todas las diferencias que existen entre ambos.

✓ Tipo de suministro y abastecimiento

En principio, el gas propano es más fácil de suministrar, gracias a que no necesita una infraestructura previa como el gas natural. Gracias a ello, la distribución del propano llega mucho más lejos que el gas natural. La necesidad de una red de tuberías hace que el gas natural se concentre en núcleos de población con un volumen de consumo grande en poca extensión.

Por el contrario, debemos considerar que el propano se sirve en botellas o un depósito que debe ser rellenado periódicamente, por lo que es relativamente fácil quedarse si suministro, si no se controla. En cambio, con el gas natural no hay ese problema y temeos garantizado un suministro continuo.

✓ Poder calorífico

Cuando revisamos el poder energético de cada uno de los gases, comprobamos que el propano tiene un poder calorífico superior al del gas natural. Pude producir más calor en menos tiempo y, además, con una cantidad menor de combustible. Es por ello que el gas propano ofrece un mayor rendimiento.

✓ Densidad

El gas propano es más denso, por lo que se acumula en la zona inferior. Es por ello que las instalaciones de gas propano nunca pueden estar en sótanos, algo que si permite en cierto grado el gas natura. Esta propiedad hace que el propano sea más peligroso en caso de fugas, ya que el gas natural se diluirá más fácilmente y podrá salir por alguna ventana o respiradero.

✓ Combustión y ecología

Durante el proceso de combustión, el gas natural produce menos residuos, es decir, es más limpio y tiene un impacto medioambiental menor. Como dato destacamos que el gas natural emite 0,204 kg de CO2 por cada kWh generado. En cambio, el propano emite 0,244 kg de CO2 por cada kWh generado, 40 gramos más.

✓ Precio de los gases combustibles

Aunque siempre debemos consultar a un instalador por las fluctuaciones de los precios. Por lo general, el gas natural suele ser más económico que el gas propano. No obstante, ello depende de cada distribuidora. En términos medios, el precio del gas natural oscila entre 0,05 - 0,09 €/kWh y el gas propano entre 0,07 - 0,14 €/kWh.

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