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Actualizado: 9 sept. 2019

¿Qué tipos de calderas existen?

En España una de las formas más habituales o tradicionales para la obtención de agua caliente y/o calefacción ha sido con calderas. Con el paso de los años, muchos españoles han sustituido las calderas por otros sistemas de ACS, como el calentador de gas, el termo eléctrico o el termosifón. Sin embargo, las calderas tienen mucho que ofrecer en tu vivienda. Se han desarrollado nuevos tipos de calderas con unas características muy interesantes para el consumidor. ¿Quieres conocer todo lo que pueden hacer por tu vivienda?
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¿Qué es una caldera?

Las calderas son uno de los sistemas para conseguir agua caliente y calefacción más habituales durante muchos años en nuestro país. En su momento solo existían a calderas muy contaminantes y poco seguras, por lo que mucha gente renunció a este sistema. Sin embargo, los nuevos tipos de calderas son mejores técnicamente y tienen multitud de beneficios para los consumidores. Es por ello que mucha gente ha decidido volver a las calderas mixtas (agua caliente sanitaria y calefacción). Probablemente recuerdes haber visto calderas instaladas en tu vivienda familiar de la infancia.

Actualmente, podemos diferenciar entre dos tipos de calderas según su uso. Las calderas de solo calefacción calientan el agua que luego fluye por los radiadores para ofrecer una temperatura agradable en tu vivienda. Y las calderas mixtas son un fantástico sistema que aúna en el mismo electrodoméstico ambas funciones: calienta el agua sanitaria y, por otro lado calienta el agua que fluye por los radiadores, con lo que se consigue ahorrar espacio y dinero al juntar en el mismo equipo las dos funciones.

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¿Cómo funcionan las calderas?

Las calderas consisten en una zona estanca llamada quemador, en la que se produce la conversión del combustible o fuente de energía de nuestra elección, en calor. Por su interior circula una tubería de agua conectada al quemador que desemboca en un intercambiador de calor. En el quemador del interior de las calderas, el combustible que hayamos elegido (gas, electricidad, biomasa, etc.) se convierte en calor por medio de la combustión o de una resistencia eléctrica. Pegado a este quemador hay una tubería dentro de la caldera. Al producirse calor en el quemador, la tubería se calienta y, con ello, el agua de su interior. Sin embargo, esta no es el agua caliente que recibirás en tu ducha o grifo.

En su lugar, esta agua que han calentado las calderas fluye hasta un intercambiador. Ese intercambiador tiene dos circuitos diferenciados: uno de agua para calefacción y otro de agua sanitaria. En el intercambiador, el calor que transporta el agua del circuito primario de las calderas se traspasa al agua sanitaria. De esa manera, cuando abres un grifo, el agua que fluye por las tuberías se ha calentado gracias a la caldera. Este mismo sistema es el que se utiliza para el agua que fluye por el sistema de radiadores: el agua se calienta gracias a la combustión del quemador y luego llega a los radiadores. Luego les pasa a ellos la energía térmica del agua caliente y estos calientan agradablemente tu vivienda.

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Tipos de calderas

Como ves, las calderas tienen un funcionamiento muy sencillo. Sin embargo, con el paso de los años se han perfeccionado las calderas para calefacción hasta conseguir una amplia variedad. A continuación te hacemos un resumen de los principales tipos de calderas.

Tipos de calderas según combustibles

Una de las formas de clasificar los tipos de calderas que más pueden interesarte son las calderas para calefacción según el combustible que utilizan para calentar el agua caliente.

  • Caldera eléctrica

La caldera eléctrica, que utiliza energía eléctrica. Al funcionar de manera tecnológica, estas calderas permiten regular la potencia que se utiliza, con lo que te permite una mayor eficiencia energética y el consiguiente ahorro. También tiene una gran ventaja. En las calderas eléctricas no tiene lugar una combustión ni fluye gas, por lo que no tendrás que preocuparte por las fugas o una mala evacuación de humos.

  • Caldera gas

Las calderas de gas han sido las más habituales en este país durante muchos años. Pueden funcionar según tres tipos de gas:

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Fuente de la imagen: ©caifas - Fotolia.com

  • Gas butano. Se suministra mediante bombonas. Tiene un alto poder calorífico, aunque no es apto para ambientes excesivamente fríos. No son muy usuales ya que necesitan de muchas bombonas.
  • Gas propano. Es un tipo de gas muy versátil, ya que puede suministrarse de varias formas distintas: a granel, encauzado… Es perfecto para calderas para calefacción en zonas geográficas muy frías. El suministro más normal es en botellas de 13 o 35 litros y a granel para llenar depositos desde 1.000 litros.
  • Calderas de gas natural. Es un tipo de gas muy ecológico y barato. Necesita de una instalación para poder conectar las calderas a la red de suministro. Sin embargo, sus ventajas de ahorro energético hacen que esta inversión merezca la pena.
  • Calderas de biomasa. Es uno de los sistemas más ecológicos, ya que las calderas de biomasa utilizan combustibles vegetales para funcionar. Los más interesantes son los pellets, los residuos forestales o las astillas. Gracias a eso, se lo considera uno de los tipos de calderas más respetuosos con el medio ambiente, pues no producen gases de efecto invernadero ni dependen de combustibles fósiles, contaminantes y no sostenibles.

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Fuente de la imagen: ©sveta - Fotolia.com

  • Calderas de gasoil. Son especialmente aptas para viviendas que no llegan a las redes de distribución con otro tipo de gas. El gasoil debe almacenarse en la vivienda, con lo que requiere mucho espacio para poder guardar el combustible. Sin embargo, es una de las calderas que más rápido calientan y con un mantenimiento más sencillo.

Calderas según sistema

Pero, además de por su fuente de energía, hay otra forma de clasificar cada diferente tipo de caldera. Este segundo método es según su sistema de funcionamiento. Hay tres tipos de caldera: por condensación, estancas y atmosféricas.

  • Calderas de gas condensación

Las calderas de gas de condensación son uno de los sistemas de calderas más eficientes. Esto se debe a que, antes de que se evacúe por la chimenea, aprovecha el calor que se genera al enfriar el vapor de agua del interior del humo de la combustión de las calderas mixtas. De esa forma, se precalienta el agua para que no sea necesaria tanta energía la próxima vez que requiramos agua caliente sanitaria en nuestra vivienda con las calderas para calefacción.

  • Caldera estanca

Las calderas estancas se llaman así porque la cámara en la que se produce la combustión del gas de las calderas mixtas está totalmente hermética de la sala en la que se encuentre instalada. De esta forma, se evitan riesgos de accidente, ya que el gas no tiene forma de filtrarse a tu vivienda e intoxicarte en caso de fuga. Está conectada directamente al exterior por medio de unos tubos con un ventilador que fuerza la entrada de oxígeno para la combustión y la salida de los gases quemados.

  • Caldera atmosférica

Estas calderas para calefacción se llaman así porque funcionan con un quemador atmosférico, es decir, la cámara de combustión esta abierta y utilizan para poder quemar el gas (propano o natural), el aire de la estancia en que están instaladas. Cabe mencionar que estas calderas está prohibido fabricarlas desde el año 2013, y la moratoria para su comercialización que se concedió después de las modificaciones del RITE aplicables a partir del 14/04/2013, era de 5 años, por lo que este tipo de caldera ya no se pueden instalar.


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¿Cuáles son los tipos de calderas más adecuados para mi zona geográfica?

Para elegir de entre los tipos de calderas el más adecuado para ti, debes tener en cuenta qué combustible y qué sistema vas a escoger. Hay combustibles, como el butano, no son aptos para zonas que alcancen unas temperaturas muy frías. Por otra parte, las calderas de gas natural, la energía eléctrica y algunos tipos de calderas de propano necesitan que estés en zonas urbanas para tener una buena conexión a la red de distribución, bien de gas o bien eléctrica. En caso de encontrarte en zonas rurales, de montaña, frías y apartadas, lo ideal es utilizar calderas de propano a granel o gasoil, ya que tú mismo almacenarás tu combustible y no dependerás de fallos en la distribución.

Por otra parte los sistemas de las calderas para calefacción también presentan distintos funcionamientos según la zona geográfica en la que se encuentren. Los sistemas estanco y por condensación son aptos para todo tipo de clima y por ende para todas las regiones de España. De hecho, el sistema por condensación, al permitir aprovechar al máximo la energía calorífica de la combustión, es especialmente recomendable para zonas muy frías, ya que permite ahorrar mucho en la factura de las calderas para calefacción en el medio plazo. En cambio, la caldera mural se recomienda sobre todo para zonas geográficas templadas.







Tipos de calderas





Calderas mixtas según tipo de combustible

Eléctrica

Casas con buena red eléctrica y en centros urbano



Caldera de gas

Butano

Zonas geográficas templadas.

Propano

Zonas frías

Gas natural

Zonas conectadas a la red de distribución de gas

Biomasa

Casas unifamiliares rurales

Calderas de gasoil

Zonas frías y apartadas.


Calderas mixtas según tipo de sistema

Condensación

Todo tipo de zonas

Estanco

Todo tipo de zonas

Atmosféricas

*Ya no se pueden instalar

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