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El suelo radiante y su aplicación urbana en las ciudades

Los avances tecnológicos no dejan de sorprendernos en la actualidad y más en los temas de calefacción que juegan un papel tan relevante. En muchos países donde las temperaturas en los meses de invierno suelen ser bajas se utiliza el suelo radiante como alternativa de calefacción. Este tipo de suelo puede ser aparte de ello instalado en cualquier lugar, incluso en zonas exteriores. Por la misma razón, varios países actualmente le están sacando un gran provecho y en los próximos años se unirán muchos más. Las razones te las explicamos a continuación y seguramente quedarás tan sorprendido cómo nosotros.
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Calefacción suelo radiante: algunas de las aplicaciones que se están dando en la actualidad

Seguramente has escuchado hablar de Islandia, un país que cuenta con infinidad de yacimientos de aguas termales y que además destaca por ser uno de los principales lugares en la integración de suelos radiantes en las calles. Para explicarte un poco mejor en qué consiste, nos vamos hasta su capital, Reikiavik, un lugar en la que las calles suelen congelarse en los meses invernales. Su gobierno decidió instalar calefacción por suelo radiante en la ciudad para evitar resbalones u otros peligros que pudiesen afectar a sus habitantes. La instalación de este tipo de calefacción evita que se formen capaz de hielo y está dando muy buenos resultados.

Pero no solamente Islandia se ha unido a esta maravillosa idea. En Latinoamérica Copahue la cual es una pequeña villa de la provincia de Neuquén de Argentina, también aprovecha las aguas termales y ha instalado un sistema de calefacción por suelo radiante en la urbe. El fin de la instalación ha sido realizado para que el duro invierno sea mucho más amable para los habitantes de esa zona y lo ha logrado con mucho éxito.

Pero no todo se queda ahí. Si seguimos recorriendo nuestro planeta, nos debemos desplazar también a Finlandia, uno de los lugares más fríos. En este país nórdico son varias las ciudades que tienen escondido bajo su asfalto suelo radiante. Su capital, Helsinki, o Joensuu, por ejemplo, lo tienen instalado bajo sus calles más comerciales.

En todos estos lugares, y en algunos más, se ha invertido para mejorar la calidad de vida de la población y para evitar accidentes. Varios estudios demuestran los grandes beneficios que conlleva la instalación de calefacción suelo radiante para evitar catástrofes. Y su utilidad es aún mayor en aeropuertos o puentes, por ejemplo.

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¿Pero hay instalaciones de este tipo en España?

Sí, en nuestro país, encontramos el municipio de Salardú, que acoge la estación de esquí de Baqueira Beret, donde se ha colocado calefacción en un par de calles de la población. El objetivo de estas instalaciones es garantizar la movilidad en invierno en dos calles propensas a provocar colapsos cuando se hielan. Estas dos calles son muy transitadas en invierno (sobretodo por los esquiadores que visitan la estación de Baqueira Beret) y se provocan importantes colapsos por culpa del hielo. En especial, en la calle de Estudis que tiene una fuerte pendiente y que conecta la carretera C-28 con el acceso a Bagergue y Unha. Este sistema es muy caro, tanto en su instalación como en su mantenimiento y funcionamiento, y que por este motivo, solo se ha instalado la calefacción en lugares “concretos y determinados”.

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Origenes del suelo radiante

Seguramente son muchos nuestros lectores que pensarán que el origen del suelo radiante ha sido hace un par de años atrás. Pero la realidad es otra, y es que este sistema de calefacción fue uno de los primeros que se utilizó en nuestra civilización. Por ello nos tenemos que transportar hasta la antigua roma, donde el ingeniero romano Cayo Sergio Orata diseñó en el siglo I antes de Cristo, un sistema de calefacción que se emplearía con éxito en las termas romanas. Dados los buenos resultados de este invento, también se empleo con posterioridad en muchas casas de Patricios Romanos. Los restos más antiguos de este ingenio se han encontrado entre las ruinas de la ciudad de Olimpia y datan de la misma época que su presunto inventor. Dicho sistema recibe el nombre de hipocausto, y consistía en un horno desde el que se canalizaban los gases calientes resultantes de su combustión.

El calor se utilizaba siendo canalizado a través de canalizaciones que estaban instaladas bajo el suelo del edificio que se pretendía calentar. Al ser las baldosas y ladrillos de los que estaban construidos los suelos buenos conductores del calor, el resultado era un ambiente cálido y uniforme en el interior de la estancia. Se sabe que empleaban leña en el horno de combustión, y se calcula que la temperatura máxima alcanzada por esta calefacción no superaría los 30 ºC. También se aprovechaba el horno donde se quemaba la leña, para calentar en grandes tinas de cobre el agua que se utilizaría en los baños.

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Fuente de la imagen: ©nancy10 - Fotolia.com

Ventajas e inconvenientes

Entre las ventajas que se han podido apreciar desde la instalación, podemos observar las siguientes:

  • Un invierno más amigable para sus habitantes y turistas.
  • Se han evitado catástrofes y accidentes que solían pasar frecuentemente en los lugares donde hoy en día existen dichas instalaciones.
  • Ahorro de dinero.
  • Las calles principales no se congelan en la actualidad.
  • Los negocios y viviendas de los alrededores han disminuido su consumo energético

Posibles inconvenientes:

  • La instalación ha conllevado a obras que le han costado a la población grandes sumas de dinero.
  • El mantenimiento se debe hacer con frecuencia y esto inhabilita muchas veces el tráfico por dichas regiones y genera costes.

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¿Suelo radiante para casa?: beneficios e inconvenientes

El suelo radiante no solamente se utiliza en ciudades, sino que este tipo de instalaciones es muy común en viviendas en cientos de miles de hogares a nivel mundial. Por ejemplo en España en 2017 el número de instalaciones de suelo radiante crecieron un 50%. (añadir aqui mas informacion)

¿Cómo funciona el suelo radiante en una vivienda?

Un sistema de climatización basado en el suelo radiante viene a ser una red de tuberías de plástico. Estas se instalan bajo una capa de mortero y el pavimento de un hogar. A través de estas tuberías puede circular tanto agua caliente como agua fría, que se distribuye a lo largo de todo el tendido que se haya instalado. De esta manera, el calor y el frío que se irradian parten desde el suelo. Puesto que a través de los pies logramos calentarnos y enfriarnos con rapidez, de ahí que en épocas de calor a veces baste con sacar un pie por fuera de la cama, la sensación de confort que se obtiene es mucho mayor cuando las temperaturas se regulan desde el suelo. Dicho en otras palabras, la calidad del ambiente se mejora en gran medida.

A continuación te mostramos las ventajas y desventajas que significa tener una instalación de un suelo radiante en casa:

Ventajas Inconvenientes

Alto rendimiento: tuberías muy delgadas que mueven un caudal de agua mínimo. Por tanto, al energía que se necesita para calentarla es poca, con temperaturas entre los 30 y los 45 grados

Instalación limitada: se recomienda su instalación en viviendas de nueva construcción o en aquellas que están siendo reformadas, ya que no es apta para todo tipo de suelos

Consumo reducido: al trabajar a temperaturas más bajas el consumo del suministro se reduce también, por lo que ahorramos en las facturas

Coste de instalación elevado: además de la dificultad para colocarlo en cualquier vivienda, el precio de su instalación es elevado. No obstante, se amortiza a corto plazo

Ecológico: si lo combinamos con bombas de calor que funcionan con geotermia o aerotermia o con paneles solares, estaremos utilizando un sistema de calefacción eficiente y ecológico

Gran conocimiento técnico para instalarlo: la instalación del suelo radiante requiere de unos conocimientos elevados. Si no se coloca correctamente podemos tener problemas de condensación, con dificultad para solucionarlo.

No ocupa espacio: al instalarse bajo el pavimento de la vivienda, no afecta a la distribución del mobiliario en el hogar

Sistema con alta inercia: alta inercia térmica al calentar o enfriar aquello que se encuentra sobre la superficie

Gran confort: calor repartido de manera uniforme en lugar de concentrarse en puntos concretos del hogar

Poca adaptabilidad a cambios bruscos de temperatura: tarda en calentarse y enfriarse, por lo que se recomienda en zonas donde se usará de forma continua

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Este artículo ha sido redactado por: Marcos Carbonell, redactor www.HogarSense.es