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¿Cómo hacer un buen mantenimiento del suelo radiante?

El suelo radiante es uno de los sistemas de calefacción más eficientes que podemos encontrar actualmente en el mercado. Sin embargo, como sucede con todos ellos, para alargar su vida útil y evitar problemas con el funcionamiento, hay que saber cuidarlo. Vamos a conocer cuáles son las claves para el mantenimiento del suelo radiante.
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mantenimiento suelo radiante

Fuente de la imagen: ©ContenidosClick.es

Cómo hacer un uso responsable del suelo radiante

Para evitar posibles problemas de la calefacción por suelo radiante, es necesario conocer el proceso de mantenimiento, así como saber cómo limpiarlo. De esta manera, el funcionamiento será el correcto y las facturas no se verán incrementadas por gastos de reparaciones. Antes de profundizar en el tema del mantenimiento, es importante conocer cuáles son los problemas más comunes de la calefacción por suelo radiante. Si sabemos a qué debemos prestarle atención, nos será más sencillo esta labor, así como la limpieza del mismo.

Problemas comunes en el mantenimiento del suelo radiante

1. Aumento de la cantidad de energía consumida

En algunas instalaciones, podemos encontrarnos con el problema de que las facturas se alzan de forma repentina. Si el consumo que estamos realizando es el mismo, o al menos bastante similar, es posible que algo esté fallando.

2. Fuga de agua

Encontrarnos manchas de agua o humedad también indica un mantenimiento del suelo radiante deficiente. No obstante, la aparición de humedades puede deberse a una instalación incorrecta. Cuando quedan espacios en la capa de mortero que se coloca sobre el circuito, pueden aparecer y resultan difíciles de solucionar.

3. Distribución del calor irregular

Una de las principales ventajas de este sistema de calefacción es el reparto homogéneo del calor. Esto se debe a que el circuito de tuberías recorre toda la vivienda. Sin embargo, cuando una habitación o algún punto en concreto se calienta más que el resto, indica un fallo en el mantenimiento del suelo radiante.

4. Pérdidas en la transmisión de calor

Como sucede en el punto anterior, cuando aparecen problemas en la cantidad de calor que se transmite, existe un mantenimiento del suelo radiante ineficiente. También la limpieza del suelo radiante puede afectar al circuito.

5. Agua putrefacta

Cuando se produce oxidación en la parte interna de los tubos conductores, el agua que circula a través de estos se vuelve espesa. Al convertirse en lodo, se vuelve necesaria la limpieza del suelo radiante para que vuelva a funcionar. Solo con un mantenimiento del suelo radiante preventivo lograremos evitar este tipo de situaciones.

6. Deterioro en alguna de las partes

Con el paso del tiempo, y si no se realiza un mantenimiento del suelo radiante adecuado, así como la limpieza del suelo radiante, las bombas, tuberías, las válvulas o la caldera que utilicemos pueden ir deteriorándose.

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Cómo llevar a cabo el mantenimiento del suelo radiante

Como acabamos de ver, realizar un mantenimiento del suelo radiante con regularidad nos permitirá evitar las temidas averías, ahorrar dinero en reparaciones que podían haberse evitado y continuar disfrutando del confort que nos ofrece este sistema de calefacción. Para llevar a cabo este de proceso de manera correcta podemos optar por diferentes medidas. Estas deben combinarse con la limpieza del suelo radiante y con las revisiones correspondientes en el hogar.

  • Regulación de los circuitos de forma independiente

Como sabemos, el suelo radiante está formado por un circuito de tuberías que se distribuyen a lo largo de todo el pavimento. Sin embargo, es posible regular cada uno de ellos de forma independiente. A través de un caudalímetro, podremos repartir el caudal de agua uniformemente en la zona en cuestión que estemos calentando. Con este tipo de mantenimiento del suelo radiante lograremos que la temperatura que tenemos en toda la vivienda sea la adecuada. Como decíamos anteriormente, pueden producirse pequeñas obstrucciones o fallos en el circuito que impedirán el reparto de calor uniforme.

  • Revisión de los caudalímetros

A su vez, en el mantenimiento del suelo radiante, hay que revisar aquello que nos permite llevar a cabo otros controles. Los caudalímetros también deben verificarse para confirmar que la distribución del agua está equilibrada.

  • Control de lodos

Por último, dentro del mantenimiento del suelo radiante, debemos comprobar la instalación de la calefacción y la posible formación de lodos. Este tipo de revisiones deben ser indicadas por el profesional que se encargue de la instalación.

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Tipos de mantenimiento del suelo radiante

Antes de entrar en la limpieza del suelo radiante, es conveniente distinguir entre dos tipos de mantenimiento del suelo radiante. Por un lado encontramos el mantenimiento correctivo, que es aquel que se centra en la reparación de las averías, desperfectos o fallos que puedan ir apareciendo debido al uso o a problemas del propio sistema. Por otro lado, encontramos el mantenimiento preventivo, que es aquel que se centra, como su nombre indica, en la prevención de averías. Junto con la limpieza del suelo radiante, lograremos una correcta comprobación del sistema para evitar averías mayores. Con este tipo de control lograremos que el interior del circuito se mantenga en buen estado y el agua pueda circular sin estancamientos.






Mantenimiento preventivo
- Regulación de los circuitos: reparto del caudal de agua por el circuito de tuberías de manera uniforme e independiente, de manera que puedan detectarse pequeñas obstrucciones en algún punto del mismo.

- Revisión de los caudalímetros: verificación de que la distribución del agua está equilibrada en cada zona.

- Control de lodos: comprobación de la instalación para verificar la posible oxidación de los conductos que trae como consecuencia la transformación del agua en lodo. Suele venir indicada por el instalador.

- Limpieza del circuito: vaciado del circuito, limpieza de conductos con agua a presión y uso de aditivos para desincrustar y prevenir formaciones.

Mantenimiento correctivo - Reparación de averías específicas en el momento de su aparición.

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Limpieza del suelo radiante

Debemos saber diferenciar entre las labores de mantenimiento y la limpieza del suelo radiante. Tal y como hemos explicado en el apartado anterior, el suelo radiante requiere únicamente de un mantenimiento preventivo de carácter genérico, salvo que hayan aparecido averías. La limpieza del suelo radiante es una labor que debe ser realizada únicamente por profesionales o por empresas que se dediquen a ello específicamente. La propia marca que hayamos elegido para el sistema de calefacción suele especificarnos alguna. Para hacer la limpieza del suelo radiante es necesario vaciar todo el contenido de agua de la instalación. Con la ayuda de agua a presión se limpiarán todos los colectores y los circuitos. A continuación se procederá con la limpieza manual de las válvulas.

Cuando hayamos concluido esta fase de la limpieza del suelo radiante, llenaremos la instalación con un agua y con un aditivo. Este sirve para limpiar los tubos y desincrustar lo que se haya podido quedar dentro. Este proceso conviene realizarlo durante unas dos semanas aproximadamente. En último lugar, para finalizar la limpieza del suelo radiante volveremos a realizar el vaciado y la limpieza utilizando agua a presión. El aditivo que usaremos en esta parte del proceso será uno específico para la protección ante las corrosiones. Para el pavimento que hayamos elegido, debemos realizar la limpieza correspondiente según su tipo. Es decir, si es un suelo laminado, el específico para estos, o si es una tarima de madera, la que se recomienda para esta. Puesto que la instalación de este sistema de calefacción está aislada del pavimento en cuestión, la limpieza del suelo radiante no va unida a la de las baldosas que tengamos.

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Revisiones y periodicidad

Tanto el mantenimiento como la limpieza del suelo radiante deben hacerse con regularidad. Durante cada temporada habrá que regular los parámetros del sistema de calefacción. Gracias a ello podremos optimizar la marcha y asegurarnos de que funciona a un alto rendimiento. De lo contrario, no estaríamos beneficiándonos de la eficiencia que ofrecen estos sistemas. El fabricante y el instalador serán quienes deban darnos las indicaciones pertinentes para el mantenimiento la limpieza del mismo. Hay que añadir en último lugar que se recomienda instalar también un sistema de decantación para lodos antes de la caldera. Se trata de un separador de gases y de sólidos en suspensión, para posteriormente capturarlos y vaciar tras la depuración.