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Motivos por los que cambiar un radiador

No todos los equipos de calefacción, y en este caso los radiadores, suelen durar para toda la vida. Las causas que nos pueden llevar a cambiarlo pueden ser múltiples, sin embargo, en la mayoría de los casos, las principales se deben al poco mantenimiento que se le ha dado, o por algún desperfecto del mismo. Podemos reconocer si un radiador se ha echado a perder del todo ya que el mismo no calienta nada o no calienta lo suficiente a pesar de haberlo despurgado (sacarle las burbujas de aire). Esto es un indicativo de que la vida útil del radiador ha llegado a su fin. En el caso de los radiadores eléctricos, muchas veces el sistema de red por el cuál están compuestos deja de funcionar y un cambio es mucho más recomendable que la reparación del mismo, ya que la reparación puede llegar a costar no mucho menos que el mismo radiador y no nos garantiza que tendrá una vida larga útil. A continuación te presentamos los motivos más comunes por los que cambiar un radiador.
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1. Cuando presenta algún tipo de problema

Nuestros especialistas recomiendan reemplazar el radiador ante cualquier avería grave y hacerse con uno nuevo, ya que no debemos olvidar que los gastos de energía pueden aumentar por el mal funcionamiento de los mismos y al final tendremos más costes que podríamos ahorrarnos si reemplazamos el mismo. Recuerda, que cambiar el radiador de agua no implica cambiar la caldera, ya que los radiadores son un complemento de la caldera y son reemplazables sin necesidad de cambiar todo el sistema de calefacción completo.

2. Por la actualización de un sistema más moderno

Se calcula que por lo menos un 40 por ciento de las instalaciones de calefacción en España (radiadores) son equipos desactualizados y muy viejos que generan costes elevados de energía dentro de nuestras viviendas. Por esta razón la idea de comprar e instalar un nuevo radiador no es para nada descabellada, y en algún momento será completamente necesaria. En la actualidad, los sistemas de calefacción han dado un gran avance y el ahorro con muchos de estos sistemas de calefacción es muy notorio. Sin embargo, y si estás pensando en cambiar el antiguo radiador por un nuevo sistema que no sea un nuevo radiador, debes tener en cuenta que puede derivar gastos de obras, instalación para un nuevo sistema entre otros.

¿Cuando es aconsejable reemplazar el radiador antiguo por otro sistema?

Es recomendable estudiar las diferentes opciones de calefacción existentes y el reemplazo del mismo se deberá hacer por radiadores modernos que nos ayuden en el ahorro de energía. Hoy en día los radiadores tienen muchas ventajas que los radiadores antiguos no tienen. Por ejemplo y una de las más notorias son los termostatos integrados en estos sistemas, termostatos inteligentes que se pueden programar desde cualquier lugar y a través de una aplicación del móvil. Te recomendamos cambiar el sistema antiguo por un sistema eléctrico en caso de no tener caldera de gas y en caso de tenerla y no tener necesidad de obras podrás reemplazarlo por uno de gas.

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Fuente de la imagen: ©Ronstik - Fotolia.com

Ventajas al cambiar un radiador antiguo por uno nuevo:

Ahorro Los sistemas nuevos están mucho mejor diseñados y el ahorro será muy notorio, que puede ir desde un 20 % a un 30 %
Confort Los radiadores actuales gracias a los avances tecnológicos brindan mucho más confort que los sistemas antiguos, de esta forma podrás mejorar tu calidad de vida dentro del hogar.
Subvenciones Al reemplazar los radiadores de alto consumo (antiguos) podrás gozar de subvenciones por el Estado español.

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3. Cuando su ubicación en la vivienda no es la correcta

La ubicación de los radiadores juega un papel super importante en la calefacción de la misma. En muchos hogares la mala ubicación de los radiadores significa una perdida de energía que va hasta del 30 %. Para ello debes tener en cuenta los siguientes consejos:

1- El radiador debe estar ubicado en la pared enfrente de las entradas (puertas).

2- Los radiadores no deben estar ubicados cerca de las ventanas, ya que se pierde una gran cantidad de energía.

3- No se deben ubicar en pasillos o por lo menos no tenerlos encendidos todo el tiempo. Es recomendable tenerlos en las habitaciones en las que más tiempo se pase en las mismas y utilizar el calor que generan los radiadores para los pasillos.

4- En los cuartos de baño se recomienda tener un radiador de poca potencia.

5- Asesórate si tienes el radiador correcto (potencia) dependiendo de la altura de la vivienda, ya qe el calor tiende a subir y por ello será necesario una correcta ubicación (altura) para evitar perdida de calor

Pero no solamente la mala ubicación tiene que ver con la pérdida de energía, un ejemplo de ello es el siguiente. Muchas veces compramos una vivienda nueva o rehabilitamos una antigua y nos encontramos un radiador que molesta en la nueva distribución que queremos darle a la vivienda. Podrías aprovechar mejor el espacio, pero ahí está, el inconveniente de un radiador que está donde no debería. ¿Es posible cambiar su ubicación? Claro que es posible y no debemos preocuparnos al momento de cambiarlo. Lo podemos hacer fácilmente y sin que nos cueste mucho dinero. Aunque la cuestión económica dependerá de dos factores: si lo moverás muy lejos de su posición original y del tipo de tuberías que use la calefacción de la casa.

  • Si los radiadores son reversibles, recomendamos darle la vuelta y seguramente de esta forma solucionaremos el problema sin muchos inconvenientes. Podrás utilizar la misma entrada del circuito y solamente deberemos cambiar los soportes del radiador.
  • En segundo lugar, como decíamos, hay que saber el tipo de tuberías que utiliza el sistema de calefacción de tu vivienda. Las más complicadas son las que usan aluminio recubierto con PVC, ya que para cortarlas es necesaria una máquina especial que no se encuentra tan fácilmente. Tampoco es barato hacerlo. En cambio, las tuberías de cobre (que son más habituales) son menos costosas.
  • La ubicación de las tuberías las debemos tener en cuenta, es mucho mejor si las mismas pasan por las paredes y no por el suelo. Significará un ahorro debido a que hacer obras en el suelo puede resultar mucho más costoso ya que lo más probable es que se deberá sustituir el pavimento.

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4. Por ahorro económico: sustituir uno eléctrico por gas

Los radiadores de gas natural son los sistemas más instalados en España, y esto se debe al ahorro que se puede obtener con los mismos. El precio de gas en la actualidad es mucho más económico que el precio de la electricidad y más si son comunas donde vive mucha gente y se obtienen precios especiales. Para entender un poco mejor el gasto que nos supondría decantarnos por uno u otro sistema, te queremos mostrar a continuación los costes en los que se puede apreciar el consumo de los diferentes sistemas de calefacción (electricidad o gas) en el periodo de un año y en una familia que conste de 3 miembros.

Gas Natural Butano Propano Gasoil Electricidad
353 Euros 448 Euros 390 Euros 469 Euros 659 Euros

Si buscamos ahorro a largo plazo, el reemplazo de las calderas eléctricas por calderas de gas supondrán un buen ahorro. Seguramente te preguntas y ¿qué pasa con el precio de las obras? Si es necesario realizar obras, podremos cubrir la inversión inicial en un hogar de tres habitaciones en un periodo de 2 años y un sistema o radiador tiene una vida útil de por lo menos 10 años, con lo que se deduce que resultara rentable.

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Pasos para cambiar un radiador de calefacción en casa

Cambiar un radiador de calefacción no es una tarea difícil, sin embargo y si no tienes experiencia suficiente, te recomendamos hacerlo con un profesional en la materia. Al momento del cambio del radiador, debemos tener los siguientes aspectos en cuenta: el tamaño del radiador y la posición de los tapones (derecha o izquierda). Las herramientas necesarias son un cuter, llave inglesa, pico de loro y una llave de carraca. Y ahora los pasos:

1- Limpiar el borde del asiento del tapón con ayuda de un cuter. Repetir esto en las 4 roscas del radiador.

2- Montar los tapones en el radiador colocando primero las juntas. Apretar fuertemente con la llave inglesa.

3- Colocar la llave del radiador y el detentor. Para sellar mejor las tuercas y evitar fugas de agua colocar cáñamo.

4- Colocar el purgador.

Si tienes dudas del cambio de un radiador, asesorate con un técnico ya que este será la persona ideal que te dirá si un cambio de radiador es pertinente o no dentro de tu hogar.

Este artículo ha sido redactado por: Christian Abele, redactor www.HogarSense.es