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Ventajas e inconvenientes de instalar suelo radiante

La instalación de suelo radiante en una vivienda es una elección acertada en lo que a sistemas de calefacción se refiere. Su eficiencia energética y su alto rendimiento la colocan en primera posición para el ahorro. Sin embargo, es una labor costosa que no es apta para cualquier vivienda. Para salir de dudas, vamos a conocer las ventajas e inconvenientes de la instalación de losa radiante.
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Porqué instalar suelo radiante

Con la llegada de las bajas temperaturas, las calefacciones en los hogares comienzan a funcionar. Una necesidad indispensable en muchos hogares que supone un aumento considerable de las facturas a pagar. Por este motivo, y por la existencia de normativas europeas que presionan para la búsqueda de opciones más ecológicas y eficientes energéticamente, el montaje de suelo radiante está adquiriendo popularidad en muchas viviendas. Sin embargo, dado a que su instalación tiene cierta complejidad técnica, no hay que preguntarse cómo instalar suelo radiante uno mismo, sino que debe hacerlo un profesional o una empresa especializada.

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Fuente de la imagen: ©ContenidosClick.es

Una calefacción radiante mal instalada puede dar lugar a problemas serios de humedad de difícil reparación. No conocer a la perfección cómo instalar suelo radiante deriva en un trabajo incorrecto que dificultará que este sistema de calefacción trabaje a pleno rendimiento. La clave está en saber cómo poner el suelo radiante. Entre otras razones porque no es un sistema que sea apto para cualquier vivienda. Principalmente, la instalación de suelo radiante se hace en nuevas viviendas o en aquellas que están en proceso de reforma. Consultar con un especialista que nos asesore será primordial antes de decidir el sistema de calefacción para nuestro hogar. La valoración de la vivienda y en particular del pavimento, serán factores decisivos.

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Ventajas e inconvenientes de la instalación de suelo radiante

Ventajas de la instalación de suelo radiante

Vamos a comenzar con las ventajas de la instalación de suelo radiante, ya que son estas las que lo convierten en una elección acertada si buscamos la eficiencia y el ahorro energético.

1. Rendimiento muy elevado

La instalación de suelo radiante en una vivienda funciona a través de un sistema de tuberías por las que circula agua. Dichas tuberías pueden tener un grosor que va desde los 6 hasta los 10 mm. Se trata, por tanto, de tuberías muy finas, así que el caudal de agua que circula por ellas es de pequeño tamaño. Al ser poca la cantidad de agua, la energía que hará falta para calentarla es muy baja. Esta se mueve entre los 30º y los 45º, que en comparación con otros sistemas que trabajan a temperaturas que llegan a los 80º, resulta muy eficiente.

2. Reducción del consumo

Al trabajar la instalación de suelo radiante a bajas temperaturas, se logra una reducción importante del consumo energético. El gasto elevado de otros sistemas de calefacción se debe a que necesitan alcanzar grados muy altos para poder transmitir calor. Esto no sucede así en la instalación de suelo radiante, por lo que se logra un gran ahorro. Si además, se se combina con la aerotermia, bombas de calor o un suministro de gas natural, la reducción de las facturas será aún mayor.

3. Posibilidad de trabajar con energías renovables

Este sistema de calefacción permite la posibilidad se conectarlo a fuentes de energías renovables. De esta manera, podría trabajar con bombas de calor con geotermia o aerotermia, así como paneles solares .La instalación de suelo radiante no solo sería un sistema de calefacción eficiente sino que también pasaría a ser ecológico. El respeto al medio ambiente es una de las condiciones que las normativas europeas establecen para el 20% de los sistemas en funcionamiento.

4. Instalación bajo el pavimento

Cómo instalar suelo radiante resulta un misterio para muchas personas, dado que la instalación de suelo radiante se realiza bajo el pavimento de la vivienda. Esto supone una ventaja extra, ya que con otros sistemas como los radiadores, hay que renunciar a una distribución libre del mobiliario. El suelo radiante solo necesita una caja en la pared y la instalación bajo el suelo, por lo que no es necesario replantearse cambios para poder beneficiarse del calor. En cualquier zona de la vivienda podremos disfrutar por igual de este.

5. Confort en el hogar

Esta distribución del calor se produce de manera uniforme, por tanto todas las habitaciones y todos los puntos del hogar se caliente con la misma intensidad. No sucede así con los tradicionales radiadores; en este sistema el calor se acumula en estos puntos concretos. Gracias a esta transmisión homogénea del calor, se aumenta la sensación de confort en toda la vivienda. Además, se trata de un calor que no seca el ambiente ni tampoco genera humedad, por lo que resulta más agradable.

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Inconvenientes de la instalación de suelo radiante

1. Desembolso inicial elevado

El coste de la instalación de suelo radiante es inicialmente elevado. Además de ser un trabajo de cierta extensión, es necesario que sea realizado por profesionales que se dediquen específicamente a ello, ya que cualquier error puede causar problemas en el futuro. El precio medio del suelo radiante puede estar en los 50 €/m2, sin incluir los materiales que irán sobre el circuito. Para una vivienda de unos 100 m2, el precio de la instalación de suelo radiante puede ascender a los 6.500 €.

2. Instalación limitada

El problema que se presenta en muchas viviendas es cómo instalar suelo radiante. Esto se debe a que no todas las casas son aptas para el mismo, ya que el suelo debe tener una altura determinada para poder realizar correctamente la instalación de suelo radiante. Además de los requisitos, encontramos la dificultad del propio trabajo. Debido a ello suele ser la opción en las viviendas de nueva construcción o en aquellas que están siendo reformadas.

3. Conocimiento técnico elevado

Como decíamos, cómo instalar suelo radiante es una pregunta que muchas personas se hacen. Pero este trabajo solo debe realizarse por quienes conocen perfectamente la labor. Para ahorrarnos problemas y averías futuros, se recomienda no averiguar cómo instalar suelo radiante uno mismo sino contratar a expertos en la materia.

Sistemas con alta inercia

Los sistemas de calefacción por suelo radiante tienen una elevada inercia térmica. Esto significa que cualquier objeto colocado sobre el suelo se calentará o se enfriará en función de la temperatura que tenga el propio suelo.

4. Poca adaptabilidad

La instalación de suelo radiante no es compatible con aquellos climas en los que se produzcan cambios de temperatura muy bruscos. Debido a esto, este sistema de calefacción se utilizará en aquellas zonas en las que vaya conectarse de manera continua. De lo contrario, resultará desventajoso para el propio sistema el apagado y encendido frecuente.

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Cómo es una instalación de suelo radiante: componentes y funciones

Cómo instalar suelo radiante es una labor que realizan profesionales técnicos de este sector. La instalación tiene cierta dificultad, ya que son varios los componentes que intervienen. Cada uno de ellos debe ser colocado de manera correcta. Si no, podemos incurrir en averías frecuentes. Los componentes que integran una instalación de suelo radiante son los siguientes:

- Tubos de polietileno: estos tubos de alta densidad están reticulados por radiación con electrones. El ancho de estas tuberías va entre los 6 y los 10mm. A través de estas circulará el agua caliente que permitirá la transmisión de calor.

- Placas de aislamiento: estas placas se encargan del aislamiento térmico y del fónico, es decir, de amortiguar los ruidos que se produzcan. El circuito de tuberías irá sujeto a estas placas, existiendo diferentes medidas para las separaciones entre aquellas.

- Aislamiento periférico: este aislamiento hace la separación mecánica y fónica en la placa base. Está formado por tiras rígidas de poliestireno expandido.

- Grapas de fijación: mediante estas grapas se sujetarán las tuberías a las placas de aislamiento. Son grapas autoperforantes que se clavan sobre unos tacos en las partes curvas de los tubos. Gracias a ellos se mantienen fijos en su posición, y se logra así la distribución homogénea en el espacio.

- Colectores: los circuitos de tuberías se unen a colectores de ida y de retorno, mediante válvulas de regla que con llevan un adaptador. La válvula de retorno utiliza un detentor con un racor específico. Puede existir también un purgador automático y un grifo para el vaciado. Los colectores se fijan a las paredes con soportes metálicos.

Requisitos ¿Por qué?
Altura Debe existir una altura mínima en el suelo para que puedan instalarse las capas de la instalación, con el aislante y las tuberías. De manera aproximada se necesitan unos 8 cm entre el suelo que se pisa y el forjado de obra.
Transpiración del suelo El suelo debe tener la capacidad de transmitir calor, de lo contrario, este no pasará a la estancia y se perderá la principal ventaja de este sistema de calefacción.
Estructura sólida Capacidad para sujetar el peso extra de toda la instalación. Si se trata de una vivienda en una planta baja no suele existir problemas; cuando se trata de pisos en bloques de edificios, la verificación de la estructura debe verificarse.