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Ventilación mecánica controlada para viviendas

Refrescar o climatizar los espacios interiores de las viviendas es un tema que debe tenerse muy presente. De ello depende mucho la circulación de un aire más puro en nuestros hogares. La ventilación mecánica es posible gracias a un dispositivo que se integra en las edificaciones y que funcionan con una central de ventilación que a su vez fuerza la extracción del aire viciado y renovarlo frecuentemente. Gracias a esta renovación constante se garantiza una mayor calidad del mismo. A continuación, te explicaremos las diferencias que debemos tener en cuenta en relación a la ventilación mecánica.
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Ventilation-mecanica

Fuente de la imagen: ©Carl - Fotolia.com

¿Cómo funciona la ventilación mecánica?

Uno de los requisitos de contar con ventilación mecánica es, entre otras cosas, que en el proceso no se desperdicie la energía contenida en el aire del interior de la vivienda o edificación. Y que además esté presente en forma de calor o frío. Esto es posible, gracias a una pieza que suelen tener muchos equipos o aparatos de ventilación pero que no en todos los casos funciona como muchos de nosotros esperamos. Para ello, es importante conocer otros sistemas que sirven de apoyo y que te comentamos a continuación.

El recuperador de calor consiste en una estructura de láminas muy finas con pequeñas aberturas por las que circulan el aire que viene de la calle y el que sale del interior, pero sin mezclarse. A través de esas láminas conductoras, se produce un intercambio de calor de manera que la temperatura pasa del aire interior al exterior, llegando a recuperarse casi toda. Se trata de un procedimiento bastante sencillo, aunque en realidad necesita de una alta tecnología y que es una de las principales soluciones de ventilación de las diferentes edificaciones. Gracias a esta tecnología, es posible respirar aire fresco y todo ello sin verse afectado el consumo.

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¿Qué tres variantes existen de ventilación mecánica?

Tocando el tema de la ventilación mecánica forzada general y dejando de un lado el tema de los aspectos normativos, encuentramos tres tipos de ventilación mecánica y que analizaremos a continuación:

1. Sistema de ventilación mecánica en admisión

La entrada de aire (admisión) se produce mecánicamente mediante el uso de un ventilador y la distribución del aire se realiza generalmente por conductos. La evacuación del aire se hace por ventilación natural a través de las infiltraciones o rejillas. Este tipo de sistema usado en edificación también se usa en otros ámbitos, como por ejemplo en automoción. En este caso, el aire se impulsa mediante un ventilador y se expulsa a través de las rejillas situadas en la parte posterior del vehículo debido a la sobre presión.

2. Sistemas de ventilación mecánica en extracción

La extracción del aire se realiza mediante un ventilador que a través de una red de conductos extrae el aire de las zonas húmedas (baños y cocina) y lo expulsa al exterior. El aire de admisión entra de forma natural al edificio por las zonas secas (habitaciones y salón) mediante rejillas. Como variantes a este sistema, que mejoran el comportamiento del sistema, podemos tener:

Rejillas de admisión regulables, activas o pasivas: la admisión del aire a través de las rejillas se regula de forma automática en base a parámetros como niveles de contaminantes en el aire, en función del viento incidente en la fachada del edificio etc.

Extracción con caudal variable de ventilación: en función de diferentes parámetros relacionados con la calidad de aire interior (humedad, VOC, presencia, etc.), el sistema de ventilación puede regular el caudal de aire bien a través de las rejillas de extracción o directamente a través del ventilador. Este sistema aporta confort y un elevado ahorro energético, al garantizar un caudal de renovación suficiente y adecuado en todo momento.

3. Sistemas de ventilación mecánica en admisión y extracción (o sistemas doble flujo)

En estos sistemas, tanto la impulsión como la extracción disponen cada uno de un ventilador que asegura el caudal de aire necesario. En función del tipo de proyecto, podríamos modificar la configuración de la admisión y de la extracción centralizando o descentralizando según convenga en cada caso. Una de las principales ventajas de estos sistemas radica en la posibilidad de instalar un recuperador de energía. El recuperador aprovecha parte de la energía contenida en el aire de extracción cediéndosela al aire de admisión.

Este sistema funcionaría tanto en invierno, precalentando el aire de entrada como en verano refrescando el aire exterior si se dispone de un sistema de climatización. En sistemas de doble flujo, igual que lo indicado anteriormente en extracción, podemos plantear un sistema de caudal variable cuando el caudal fijo suponga un gasto excesivo.

Estos sistemas, utilizados mayoritariamente en instalaciones del sector terciario, modifican el caudal en función de diferentes parámetros como pueden ser la humedad relativa, VOC, etc.

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Beneficios de la ventilación mecánica

Beneficios ¿Por qué?

Aire limpio
- El aire de la vivienda se renueva sin necesidad de abrir las ventanas.
- Se evitan los ruidos de la calle.
- Dormir en el verano es mucho más fácil sin las molestias del exterior.
Sin polvo - El polvo que suele acumularse en la casa se reduce mucho.
- La máquina cuenta con un filtro que suele realizar muy buen trabajo.
Cero humedad - La edificación estará más protegida.
- Se evita el moho dentro de la vivienda.
Valor a vivienda - Viviendas que cuentan con ventilación mecánica aumentan su valor por mejor calidad de aire dentro de la misma.

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¿Pero y qué es la ventilación natural?

La ventilación natural es una técnica en la que su principal objetivo es ingresar el aire que se encuentra en el exterior de las estancias o edificaciones de forma natural y no mediante la ventilación forzada o mecánica. La ventilación natural ocurre a través de ventanas y puertas, rejillas de ventilación o tragaluces. Los elementos que permiten el paso del aire hacia el interior del ambiente, deben ubicarse en un lugar que asegure el paso del aire puro sin humo ni polvo, malos olores, aire viciado ú hojarasca.

En diseño arquitectónico, la ventilación natural es una estrategia de arquitectura pasiva que utiliza tanto el viento como las diferencias de temperaturas para refrigerar o ventilar espacios.

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¿Qué diferencia la ventilación mecánica forzada de la natural?

El fin de ambos tipos de ventilación, la ventilación forzada y la ventilación natural es exactamente el mismo: ventilar o mantener el aire fresco en una edificación que se encuentra en el exterior y purificar el que se encuentra en el interior de la misma. Sin embargo, existe una gran diferencia entre ambas, ya que la ventilación forzada se obtiene con equipos que consumen energía eléctrica y que en la mayoría de los casos debe ser instalada en las edificaciones por la forma de construcción de las mismas.

En el caso de la ventilación natural, se obtiene completamente de forma natural como su nombre indica, utilizando diferentes fuentes y aprovechando el modelo de construcción de la edificación, para lograr obtener aire puro dentro de la misma.

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Ventilación mecánica forzada para vivienda: ¿si o no?

Definitivamente sí. En caso de que no se pueda contar con una ventilación natural en la vivienda, los especialistas recomiendan una ventilación forzada dentro de la vivienda o instalada en la misma, ya que la ventilación mecánica garantiza un aire mucho más puro dentro de la misma y en las diferentes estancias. Es conveniente, evaluar el tipo de ventilación más apropiada según el tipo de construcción con el que se cuente y de esta forma poder obtener todos los beneficios que ofrece la misma.

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Este artículo ha sido escrito por: Christian Abele, Redactor de www.HogarSense.es