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Cómo ahorrar en el consumo del calentador de gas

Parece obvio, pero tal vez no estés teniendo en cuenta el consumo del calentador de gas. Cuanta más agua caliente consumas, más aumentará la factura. Con esto no queremos decir que reniegues del agua caliente. Solo que tienes que ser más cuidadoso con la cantidad de agua caliente que consumes. Por ejemplo, ¿has pensado cómo aumenta tu consumo del calentador de gas cuando programas el lavado en caliente en la lavadora? ¿O si has encendido la ducha para que se vaya calentando y te has distraído con otra cosa? Todo eso activa el calentador de gas y gasta combustible y agua caliente. Gastar únicamente el agua necesaria y adoptar algunos trucos te ayudará a reducir tu consumo del calentador de gas.
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Consumo de los calentadores según el tipo de gas

El tipo de gas que consumes es muy importante para controlar tu consumo del calentador de gas. ¿Lo has pensado alguna vez? En función del suministro de gas que tengas en casa, tendrás un gasto mayor o menor. A continuación te explicamos algunas características de cada tipo de gas.

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Consumo del calentador de gas butano

El gas butano es un tipo de gas que tiene un gran poder de combustión. Esto ayuda a que el calentador de gas butano caliente antes el agua. Por lo tanto, se necesita menos consumo del calentador de gas butano para alcanzar la temperatura adecuada. Tendrá que correr menos agua antes de conseguir el agua caliente. Gracias a esto, también ahorramos en el consumo del calentador de gas.

Por otra parte, el gas butano se suministra en bombonas. Esto tiene una parte negativa. La posibilidad de que se acabe la bombona y nos quedemos sin suministro en el momento menos oportuno es una realidad. Pero también tiene su lado positivo. Podemos calcular cuánto tiempo tardamos en gastar una bombona y si ese tiempo ha disminuido. Entonces sabremos si hemos aumentado nuestro consumo del calentador de gas. Sabiéndolo, podremos identificar de dónde viene el gasto extra y remediarlo. Y esto nos ayudará a reducir el gasto.

Consumo del calentador de gas natural

El calentador de gas natural está considerado como uno de los combustibles con más posibilidades de ahorro. Su modo de transporte y almacenamiento es bastante barato, por lo que ayuda a reducir costes y eso repercute positivamente en el consumo de tu calentador de gas. Sin embargo, también tiene algunos inconvenientes.

El gas natural se suministra ininterrumpidamente a través de una red de suministro. Esto quiere decir que tenemos un suministro ilimitado de agua caliente porque la fuente de gas no se corta nunca. Pero también puede ser un problema para nuestro bolsillo. La tranquilidad de saber que no vamos a quedarnos sin agua caliente puede llevar a un derroche. Esto acaba por aumentar el consumo de los calentadores de agua caliente y el gasto.

Consumo del calentador de gas propano

El gas propano puede venir suministrado en bombonas o por red de distribución. Por lo que dependiendo del tipo que elijamos, tenemos las ventajas e inconvenientes del gas butano o del gas natural respecto al consumo de los calentadores. El gas propano está pensado sobre todo para instalaciones que necesitan mucho suministro (por ejemplo, fábricas o granjas) y esto hace que sea más económico cuando el consumo de los calentadores es más mayorista que minorista.

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Precios para el consumo de calentador de gas

No solo importa el tipo de gas que utilices para el consumo de gas del calentador de agua. Los proveedores tienen diferentes precios. Algunos están controlados por el Estado; otros dependen de la empresa privada. Conocer las tarifas puede ayudarte a ahorrar a corto, medio y largo plazo.

Precios y tarifas marcados por el Estado

Existen tarifas que vienen determinadas por el poder estatal. Es una manera de garantizar un servicio mínimo a un precio bajo. Por ejemplo, si consumimos gas natural, tenemos la opción de contratar la TUR (Tarifa de Último Recurso) por 51,72€. Estas tarifas de consumo de agua caliente tienen la característica de ser estables.

Es decir: las variaciones del mercado no afectan su precio. Esto tiene su parte positiva, porque siempre sabremos cuánto va a costarnos el consumo del calentador de agua a gas. Pero también su parte negativa. Si el precio del combustible o las tarifas baja en el mercado privado, esto no afectará a nuestra tarifa ni a nuestro consumo del calentador de agua a gas.

Precios y tarifas del mercado privado

Son precios y tarifas marcados por las variaciones del mercado privado. Esto quiere decir que cada empresa marca su propio precio según la competencia de otras empresas del mismo sector, factores externos (por ejemplo, crisis políticas en países proveedores), etc. Por ejemplo, en el caso del gas natural, no es lo mismo contar con una tarifa de Endesa que de Iberdrola. Hay que comparar qué ventajas nos puede traer una tarifa u otra dependiendo de nuestras necesidades y luego escoger la que más nos beneficie.

Precios y tarifas mixtos

Estos tienen una parte marcada por el Estado y otra por las empresas que lo comercializan. Lo bueno de este tipo de precios y tarifas es que tienen una variación de una empresa u otra muy reducida. Es así como se marca, por ejemplo, el precio del butano. Cada bombona ronda los 15€ de precio, en los que 12,28€ los marca el Estado y luego la empresa añade un suplemento de 2 o 3€ por el servicio.

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Recomendaciones para un consumo responsable

1. Electrodomésticos que te permitan ahorrar agua

Ahora mismo, los fabricantes se han dado cuenta de lo importante que es para un consumidor que no sólo sus electrodomésticos, sino también en relación al consumo de los calentadores, les permitan ahorrar en sus facturas a largo plazo. Por eso intentan que sean lo más eficientes y ecológicos posible. Elegir los electrodomésticos que nos permitan ahorrar en nuestras facturas es beneficioso para el planeta, pero también para nuestro bolsillo.

Además de eso, hay algunos electrodomésticos que pueden ayudarnos a reducir nuestro consumo de gas de un calentador de agua. ¿Has pensado alguna vez en comprar un lavavajillas? Lavar a mano puede parecerte más eficiente, pero no lo es. Un grifo abierto con agua que no deja de correr es mucho más derrochador que un lavavajillas. En el lavavajillas se utiliza solo el agua necesaria para lavar el interior del electrodoméstico. Haz la inversión que te ayude a reducir tu consumo y notarás la diferencia a la larga.

2. Duchas mejor que baños (y cuanto más cortas, mejor)

Los baños gastan mucha más agua que las duchas en lo que respecta al consumo de gas de un calentador de agua. Cuando llenamos la bañera, gastamos más agua de la necesaria para conseguir un volumen que nos resulte cómodo y agradable para sumergirnos. La ducha es mucho más eficiente en ese sentido. Un baño es una excusa para recrearnos. Una ducha es más funcional y permite que nos limpiemos antes y gastando menos agua.

Pero, además, podemos redoblar el ahorro de consumo si intentamos ser rápidos con nuestras duchas. A cada segundo, gastamos muchos litros de agua con la ducha en marcha. Si eres eficiente con el tiempo que ese grifo está abierto y gastando agua, verás cómo se reduce tu factura. Es un simple gesto, pero lo cambia todo para el planeta y para tu bolsillo.

3. Aireador

¿Sabes cómo funciona un aireador? Es un pequeño aparato que se coloca en el extremo de un grifo. En su interior tiene una fina rejilla. Lo que hace esta rejilla es mezclar aire y agua. De esta manera, consigue que el flujo de agua que sale del grifo sea menos intenso. Haz la prueba. Coge un vaso y cuenta cuántos segundos necesitas para llenarlo de agua con un grifo sin aireador. Ahora coloca el aireador y cuenta cuánto tardas ahora en llenar el mismo vaso. Verás que tardas varios segundos más.

¿Sabes cómo ayuda eso a ahorrar? Imagínate que te estás lavando las manos. Necesitas que el agua corra hasta que hayas podido retirarte la suciedad y el jabón totalmente. Pero si tienes un aireador, gastarás menos agua. Mientras estés frotando, saldrá menos agua por el grifo. Tardarás el mismo tiempo, pero será como si hubieras podido acortarlo a la mitad de tiempo en lo que a tu consumo de agua caliente se refiere.

¿Sigues teniendo dudas sobre qué tienes que hacer para reducir tu consumo? No te preocupes. Sabemos que es complicado cambiar hábitos. Sigue los pasos de esta sencilla tabla y verás cómo se reduce exponencialmente tu consumo.

Reduce tu consumo de agua Elige tu tipo de gas Elige tu tarifa Elige electrodomésticos que te ayuden a ahorrar
No derroches por distracción Gas natural: más barato, pero más difícil controlar el consumo Marcado por el Estado Posibilidad de usar agua fría
Toma duchas en lugar de baños Gas butano: suministro limitado, pero posibilidad de controlar cuánto gastas Marcado por el mercado privado Certificados de eficiencia
Instala un aireador Gas propano: posibilidad de tenerlo por red de distribución o bombona Mixto Lavavajillas