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Ventajas de un equipo Termo-Solar de circulación forzada

17 de abril de 2020
El termosifón (denominado equipo termo-solar) de ACS es una forma fantástica de conseguir agua caliente sanitaria para tu hogar. Sin embargo, no todas las viviendas son apropiadas para este tipo de sistema para ACS. Las especificaciones técnicas que requiere una vivienda para instalar un termosifón son muy delicadas e impiden que muchos usuarios puedan acceder a este sistema. Por ello, existe un sistema para ACS alternativo. Estamos hablando del termosifón por circulación forzada. ¿Quieres saber qué es este sistema forzado para ACS? ¿Sabes cómo funciona este tipo de termosifón?
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Fuente de la imagen: ©ContenidosClick.com

¿Qué es y cómo funciona un equipo termo-solar por circulación forzada?

Los termosifones por circulación forzada (técnicamente llamados equipos termo-solar de circulación forzada) son una fantástica alternativa para aquellos usuarios que quieren disfrutar en sus hogares de una instalación solar térmica de agua caliente sanitaria, pero que por las características de su vivienda no pueden instalar un termosifón sin intercambiador, o incluso uno con intercambiador. Constituye una manera de que todo el mundo pueda ahorrar en su consumo y cuidar del medio ambiente sin renunciar a la seguridad ni a un servicio funcional. ¿Pero recuerdas cómo funciona un termosifón de ACS?

En el tejado de tu vivienda se coloca una placa solar unida a un circuito cerrado de agua muy corto. En el otro extremo hay un acumulador solar. El agua del circuito cerrado se calienta por la potencia calorífica de la placa solar y transporta el calor hasta el punto más alto. En ese punto más alto está el acumulador solar. Este absorbe el calor del circuito cerrado de agua y calienta el agua sanitaria de su interior. Luego, esta será el agua que llegará a tus grifos y duchas. Una característica fundamental del termosifón es que todo funciona por leyes naturales: el calor del sol, la densidad del agua…

Pero puede darse el caso de que no podamos tener el acumulador del sistema termosifón para ACS instalado en el tejado. Esto puede deberse a varias circunstancias. Necesidad de más agua de la que puede almacenar un termosifón sin intercambiador, debilidad estructural del tejado, ángulos poco adecuados para el flujo del agua… Entonces debemos acudir al termosifón por circulación forzada. Ya que este sistema al calentar, le traslada su calor al circuito cerrado.

Este circuito cerrado no sube, sino que baja hacia el interior de la vivienda. Y es dentro de la vivienda donde se encuentra el acumulador. Así que, para que el agua pueda llegar hasta el acumulador y traspasar su calor, hay que forzar el recorrido en los termosifones por circulación forzada. Y esto se hace por medio de una bomba que mantiene el interior del circuito cerrado en movimiento.

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Diferencias de los equipos de circulación forzada con otros tipos de termosifón

Como ves, es ahí donde radica su principal diferencia entre los diferentes tipos de termosifón. En el termosifón sin intercambiador y en el termosifón con intercambiador no hay nada que obligue al agua del circuito cerrado a moverse. Para eso, estos tipos de termosifón se valen de las leyes de la física que rigen el movimiento del agua cuando tiene distintas temperaturas. El agua caliente tiende a subir. En el termosifón sin intercambiador, esta agua caliente que sube llega directamente al acumulador, sin ningún intermediario más en su funcionamiento.

En el caso del termosifón con intercambiador se añade un segundo circuito cerrado de agua que actúa como relé entre ambos. El circuito primario transporta el calor directamente desde la placa solar. Pero en este caso lo transporta hasta un segundo circuito cerrado llamado intercambiador. Es este segundo circuito, el agua llega hasta el acumulador y transfiere el calor de la placa solar para calentar el agua sanitaria de su interior.

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¿Qué hacer si tu vivienda no es apta para un equipo termo-solar?

Algunas viviendas no pueden soportar en sus tejados tanto peso. Ni los circuitos de agua, ni el acumulador. Bien por falta de espacio o bien porque no cuenta con la fuerza estructural de soportar todo este peso. Con el sistema de termosifón por circulación forzada para ACS esto se simplifica, ya que no necesitamos que el agua caliente suba, sino que baje.

Mediante una bomba que fuerza el recorrido del agua hacia abajo, el calor de los termosifones por circulación forzada se transmite a través de un circuito de agua cerrado mucho más largo que llega directamente hasta el acumulador. De esta forma, descargamos el tejado de peso y podemos disfrutar de otras ventajas adicionales.

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Ventajas del equipo termo-solar por circulación forzada

Como ya hemos dicho, utilizando un sistema termosifón de circulación forzada para ACS los usuarios pueden ganar multitud de ventajas.

Los equipos por circulación forzada protegen el equipo

El mayor inconveniente de los sistemas clásicos de termosifón es que, al estar íntegramente instalados en el tejado, a la intemperie, sufren un desgaste mucho mayor por las condiciones climatológicas. Los cambios bruscos de temperatura, la lluvia, la nieve o el granizo pueden averiar el sistema para ACS y obligarnos a reparar o sustituir con cierta asiduidad los componentes. Con el termosifón por circulación forzada, la parte más delicada del mecanismo, el acumulador solar, está instalado dentro de la vivienda y puede alargar su vida útil hasta tres veces más que otros sistemas de termosifón.

Los equipos por circulación forzada aportan mayor seguridad y espacio en el tejado

Instalar un termosifón en el tejado puede conllevar ciertos problemas. Por un lado, le resta una gran cantidad de espacio. Por otro, un técnico debe revisar la resistencia de la estructura. El peso al que sometemos una vivienda cuando instalamos un termosifón puede tener graves consecuencias para la seguridad de la familia si no se hace con todas las garantías. El termosifón por circulación forzada anula estos riesgos. Como ya no tenemos que colocar una instalación solar grande y pesada en el tejado, únicamente las placas solares y un extremo del circuito cerrado de agua, descargamos la estructura de un peso que podría dañarla y desgastarla.

Mayor disponibilidad de agua

Si has visto modelos y estas decidiendo si comprar un sistema termosifón para tu vivienda, te habrás dado cuenta de que ninguno supera los 300 litros de capacidad. Esto no es por capricho. 300 litros de agua ya suponen 300 kilos de peso que debe soportar tu tejado además del peso propio de la instalación del termosifón (placas solares, circuito cerrado de agua y acumulador). Como medida de seguridad, se ha limitado la capacidad del termosifón a esa cantidad justa.

Al utilizar un termosifón por circulación forzada, el acumulador está en el interior de la vivienda. Esto significa que los fabricantes de termosifones por circulación forzada pueden ofrecerte acumuladores con una capacidad superior a los 300 litros al no estar limitados por el peso. Si tienes grandes necesidades de agua caliente en tu vivienda, podrás suplirlas cómodamente con los termosifones por circulación forzada sin renunciar al ahorro que supone utilizar energía solar.

Control de ganancia energética

El sistema de circulación forzada te permite controlar la bomba de forma que sólo impulse el agua en los momentos en que puede darse ganancia de energía solar. ¿Pero como sucede esto?, pues sólo en los momentos que haga sol y la temperatura del fluido de los captadores sea superior a la del acumulador. Es el termostato diferencial el que controla este elemento. Ya que compara continuamente las diferentes temperaturas del captador y del acumulador, con el objetivo de conectar y desconectar la bomba según qué tipo de temperatura se tenga en ese momento.

Ventajas de los equipos termo-solar por circulación forzada

Para el equipo

Mayor protección de los componentes


Para la vivienda

Menos peso en la estructura
Espacio mejor aprovechado


Para el usuario

Uso de energía solar
Ahorro en el consumo
Mayor disponibilidad de agua que con el termosifón con intercambiador o el termosifón sin intercambiador

Como ves, hay mucho que puedes ganar con un termosifón por circulación forzada. El hecho de que tu tejado no cumpla con las condiciones idóneas para instalar un termosifón con o sin intercambiador, no quiere decir que tengas que renunciar a un sistema solar para ACS, que te proporcione un estupendo servicio al tiempo que te ayuda a ahorrar. De hecho, el termosifón por circulación forzada no solo es una buena alternativa, en relación al calentador de agua solar de gas o el termo eléctrico. En sí mismos, los termosifones por circulación forzada son una buena alternativa al termosifón sin intercambiador o al termosifón con intercambiador.

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