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Porqué cambiar un termo eléctrico por un calentador de gas

¿Tú también te planteas cambiar tu termo eléctrico por un calentador de gas?. ¿Todavía no te has decidido?. ¿Sabes cómo cambiar un termo eléctrico por un calentador de gas?. Como queremos disfrutes de tu agua caliente de forma segura y eficiente con toda la información posible. Por eso hemos preparado este artículo para ti. En el que te damos toda la información que necesitas, no sólo para llevar a cabo el cambio al termo eléctrico en 10 sencillos pasos, sino que te queremos ayudar a entender porqué quizás es mejor para tu vivienda optar por un calentador de gas, en vez de por un termo eléctrico.
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¿Por qué cambiar termo eléctrico por un calentador de gas?

1. Ahorras electricidad

Un termo eléctrico es otro electrodoméstico que está conectado a la red eléctrica. Esto hace que, inevitablemente, aumente la factura. Si decides cambiar termo eléctrico por un calentador de gas, verás cómo disminuye tu consumo eléctrico.

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Fuente de la imagen: ©hugin1 - Fotolia.com

2. Ahorras espacio

El termo eléctrico funciona por acumulación. Es decir, almacena el agua caliente en su interior. Esto hace que sean mucho más voluminosos que los calentadores de gas. En estos últimos, hay una cámara de combustión mucho más reducida con una tubería que fluye por dentro del calentador. De media, un calentador de gas es un 30% más pequeño que un termo eléctrico, por lo que podrás ganar espacio si te decides cambiar el termo eléctrico por un calentador de gas.

3. Agua ilimitada

El termo eléctrico solo puede ofrecer el agua que ya ha calentado en su almacenamiento interno. Es decir, que, si nuestro calentador tiene 15 litros de capacidad y tenemos un consumo de agua de 16 litros, este último litro será de agua fría. El calentador de gas, en cambio, nos ofrece la posibilidad de tener disponible todo el consumo de agua caliente que necesitemos. Cambiar el termo eléctrico por un calentador de gas te evitará en muchas ocasiones las duchas frías.

4. No saltarán los plomos

Un termo eléctrico es un electrodoméstico conectado a nuestra red y que consume bastante electricidad. Esto quiere decir que es más que probable que en algún momento tengamos que conectar otros electrodomésticos a la vez (la lavadora, por ejemplo) y que salten los plomos. Esto pone en riesgo el buen funcionamiento de nuestros aparatos. Al cambiar el termo eléctrico por un calentador de gas, te ahorrarás un electrodoméstico en la red eléctrica y evitarás que salten los plomos de tu vivienda.

5. Eficiencia energética

Los termos eléctricos funcionan por acumulación. Esto quiere decir que dentro del aparato hay un almacén de agua de una cantidad determinada (por ejemplo, 15 litros). Mediante la electricidad, dentro del calentador se calientan esos 15 litros. Pero ¿qué pasa si solo usas 5 litros? Pues que la energía que se ha utilizado para calentar los 10 litros restantes se pierde. Esos 10 litros de agua caliente vuelven a enfriarse y cuando quieras volver a utilizar el agua caliente, el termo volverá a utilizar energía para calentar los 15 litros acumulados en el calentador.

El calentador de gas, en cambio, calienta una tubería de agua caliente durante el tiempo en el que está abierto el grifo de agua caliente. Por lo tanto, si utilizas 5 litros de agua caliente, se utiliza combustible para calentar 5 litros de agua. Cambiar el termo eléctrico por un calentador de gas te va ayudar a usar de forma más eficiente la energía.

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¿Qué debes tener en cuenta para cambiar un termo eléctrico por un calentador de gas?

1. Tipo de gas

Si finalmente te has decidido por este cambio de dispositivo de agua caliente, tendrás que elegir antes el tipo de suministro de gas que pretendes utilizar: de gas butano, gas propano o de gas natural. Esto es porque cada tipo de gas tendrá unas particularidades. Por ejemplo, si quieres utilizar un calentador de gas natural pero tu vivienda no tiene la instalación, tendrás que hacer la reforma pertinente antes de cambiar el calentador. De lo contrario, no tendrías suministro. Infórmate de qué instalación precisa cada tipo de gas antes de cambiar el termo eléctrico por un calentador de gas.

2. Espacio

El espacio va aparejado al tipo de gas que utilizamos. Si, por ejemplo, queremos utilizar calentadores de gas butano para nuestra vivienda, tendremos que asegurarnos de que disponemos del espacio necesario para poder instalar la bombona. Antes de cambiar el termo eléctrico por un calentador de gas, piensa bien dónde pretendes colocar el calentador de gas y si es viable para poder hacer la instalación del calentador que hayas elegido.

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¿Cómo cambiar termos eléctricos por calentadores de gas?: paso a paso

Hay algo en lo que tenemos que hacer hincapié al cambiar cualquier tipo de calentador. Tanto los termos eléctricos como los calentadores de gas son aparatos delicados. Incluso si piensas que estás capacitado para cambiarlo tú mismo, consulta antes con un profesional para que te asesore sobre si ese cambio es viable y después, para que compruebe que no has cometido errores al realizar el cambio del termo eléctrico por el calentador de gas. Lo barato a veces sale caro, puedes poner en riesgo la seguridad de tu familia. Ante la duda, consulta siempre con un técnico experto.

Ahora bien, si ya te has animado a realizar el cambio, sigue estos 10 sencillos pasos:

1. Desenchufa tu termo eléctrico y corta el agua

Para evitar cualquier tipo de accidente, antes de cambiar el calentador desenchufa el aparato y corta el paso del agua. Te ahorrarás estropicios en casa y podrás hacer al cambio con seguridad y eficacia.

2. Retira los tornillos de la carcasa

Cuando retires la carcasa, podrás acceder al interior del aparto, desconectarlo de la toma de agua y quitar los tornillos que lo mantienen sujeto a la pared.

3. Vacía el termo por la toma de agua fría

Esto se hace sobre todo para asegurar que no haya destrozos en tu vivienda mientras haces el cambio. Y, además, el aparato pesará mucho menos

4. Retira el aparato

¡Ten mucho cuidado! Un termo eléctrico es voluminoso y pesado. Es muy posible que te hagas daño o se te caiga si no lo tratas con cautela. Te recomendamos que, de ser posible, cuentes con ayuda o que hagas estiramientos para no dañarte los brazos o la espalda mientras retiras el termo eléctrico de la pared.

5. Coloca los soportes del calentador de gas nuevo

Es posible que algunos de los agujeros que tuviste que hacer para conectar el termo sirvan para el calentador de gas, pero lo más probable es que tenga unas dimensiones diferentes y necesites hacer nuevos agujeros para los soportes. Así que toma las medidas pertinentes.

6. Retira la carcasa del calentador de gas nuevo

De esta forma, podrás acceder a todos los tornillos y las gomas del interior.

7. Coloca el calentador de gas y ajústalo

Cuando el calentador de gas sin carcasa esté colocado en su sitio, asegúralo a la pared con los tornillos y las gomas. Si tienes dudas, consulta el manual de instrucciones del fabricante y sigue al dedillo las indicaciones que te facilitan para poder cambiar el termo eléctrico por el calentador de gas.

8. Conecta las tomas de agua y gas

Asegura las tomas con gomas y cinta aislante para evitar cualquier fuga. Si no estás seguro de haberlo hecho bien, contacta inmediatamente con un técnico profesional para que se cerciore de si has cometido algún fallo al instalar el calentador de gas.

9. Cierra la carcasa del nuevo calentador de gas: con este paso, ya habrás terminado.

10. Abre el paso del agua y del gas

Recuerda: no abras el paso del gas y del agua si no estás completamente seguro de que no has cometido ningún fallo al cambiar el calentador.

10 sencillos pasos: termo eléctrico por calentador de gas
1. Desenchufa tu termo eléctrico y corta el agua
2. Retira los tornillos de la carcasa
3. Vacía el termo por la toma de agua fría
4. Retira el aparato
5. Coloca los soportes del nuevo calentador de gas
6. Retira la carcasa del nuevo calentador de gas
7. Coloca el calentador de gas y ajústalo
8. Conecta las tomas de agua y gas
9. Cierra la carcasa del nuevo calentador de gas
10. Abre el paso del agua y del gas
Este artículo ha sido redactado por: Desirée Izquierdo, redactor www.HogarSense.es