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¿Quieres cambiar tu calentador de gas por un termo eléctrico?

Hay muy buenas razones para cambiar definitivamente un calentador de gas por un termo eléctrico. No solamente no debemos estar pendientes del suministro de gas, también podremos mejorar nuestra calidad de vida. ¿Quieres saber si el cambio de un calentador de gas por un termo eléctrico es recomendable?, entonces este artículo es para tí. Además hablamos sobre los diferentes aspectos que debes de tener en cuenta para el cambio de instalación.
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Sustituir calentador de gas por un termo eléctrico

Cuando llega la hora de hacer la revisión de la instalación de gas en nuestros hogares, por lo general debemos hacerla cada 5 años puede que nos llevemos unas cuantas sorpresas con las que no contamos. En algunas ocasiones, una sola revisión no basta y por lo general debemos realizar una segunda en un periodo de tiempo corto. En muchos de los casos, se debe hacer esa segunda revisión, unos dos meses después. En el caso de los calentadores de gas, la revisión se debería hacer cada 2 años y de esta forma asegurarnos de que todo esté bien y que no se presenten problemas posteriormente.

Estas revisiones significan gastos para los usuarios, a menos de que tengamos un servicio contratado de mantenimiento del calentador de gas que incluso a veces suele ser más caro. El monto varia según la zona donde vivimos, pero en promedio ronda entre los 60€ y 100 €. Cuando pensamos en esos gastos, a muchas de las personas se les ocurre hacer el cambio de un calentador de gas por un termo eléctrico, y cuando nos toca pagar estos gastos, probablemente sea el momento correcto para decidirnos a hacer el cambio.

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Fuente de la imagen: ©Andrey Popov - Fotolia.com

Si es tú caso, debes tener en cuenta un par de puntos, uno de ellos es la diferencia que hay entre un calentador de gas y un termo eléctrico. Los calentadores de gas funcionan obviamente con gas y los termos eléctricos con electricidad, por lo que con los termos eléctricos no debemos tener suministro de gas y por consiguiente tampoco algún contrato, contadores o las revisiones. Los calentadores a gas requieren revisiones pero también deben cumplir con la normativa vigente en una nueva instalación, un ejemplo de ello, es que la salida de humos sea directamente a la calle.

Pero en el caso de que se tenga que tener una calentador de tipo estanco, al hacer la sustitución puede que debamos adecuar la casa a la normativa vigente y esto puede requerir picar la fachada para la salida de humos sin la posibilidad de poder utilizar la propia salida de humos del edificio.Todo esto nos deriva costes ya que deben ser realizadas por un técnico certificado, más los costes de las manos de obra de los albañiles. Si sumamos todos estos costes, el ahorro a corto y mediano plazo con la sustitución por un termo eléctrico, pueden resultar lucrativos.

Lo bueno de los termos eléctricos, es que no necesitan de revisiones de las salidas de humos, ya que utilizan electricidad, y al no utilizar gas, no se generan gases tóxicos y el peligro disminuye. Pero también debemos tener en cuenta, que los calentadores de gas solamente proporcionan agua caliente sanitaria en una cantidad limitada. Un termo eléctrico suele mantener en su depósito agua caliente y por esta razón disponemos inmediatamente de la misma.

Los termos eléctricos son por lo general mucho más baratos que los calentadores a gas y la instalación es mucho más sencilla que la de los calentadores a gas. El precio de los termos eléctricos pueden establecerse a partir de los 100 € y no suelen ser mucho más caros. Todo depende del termo eléctrico que compremos y de la capacidad del mismo.

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Razones para cambiar una calentador de gas por un termo eléctrico

A muchas personas, los calentadores de gas se apagan algunas veces por algún motivo, y en oportunidades suele salir por unos cuantos segundos agua fría, y con ellos las molestias que ocasiona al momento de estar disfrutando de una rica ducha. Con el termo eléctrico, no suele suceder esto, ya que no deben tener perdidas de temperatura en ningún momento mientras el depósito tenga suficiente agua caliente.

*En la siguiente tabla, puedes ver la capacidad de los diferentes termos eléctricos

Tipo de vivienda

Número de usuarios

Capacidad necesaria para el consumo

Con ducha, fregadero y lavabo

Entre 1 y 3

Entre 80 litros y 150 litros

Con ducha, fregadero y lavabo

Entre 4 y 5

200 litros

Con bañera pequeña, fregadero y lavabo

Entre 1 y 3

Entre 150 litros y 200 litros

Con bañera pequeña, fregadero y lavabo

Entre 4 y 5

300 litros

Con bañera grande, fregadero y lavabo

Entre 1 y 3

Entre 200 y 300 litros

Con bañera grande, fregadero y lavabo

Entre 4 y 5

300 litros

Si tomamos la decisión de cambiar el calentador de gas por un termo eléctrico, nos podemos evitar los gastos de las revisiones y en un par de años ya habremos cubierto el coste de la compra del termo eléctrico. Pero a parte de ello, nos podremos ahorrar o definitivamente evitar los costes fijos del gas, el alquiler del contador, con el termo eléctrico tendremos los costos de electricidad. Por lo que hay que controlar el consumo que se realiza del mismo. Son muchas las personas que solamente encuentran ventajas al realizar este cambio, el cambio de un calentador de gas por un termo eléctrico, ya que si contratan una compañía que ofrezca energía de fuentes renovables, también contribuyen con el medio ambiente y puede resultar un aporte para nuestra sociedad.

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La compra de un termo eléctrico

Si ya decidiste cambiar por un termo eléctrico, debes informarte acerca de los modelos, precios y capacidad. Los termos eléctricos al almacenar agua de una forma constante en el depósito de los mismos suelen sufrir de corrosión por la calidad del agua y la cal que tiene la misma, y debido a esto, los fabricantes ofrecen un recubrimiento especial en el calderín del mismo, los mismos suelen incluir ánodo de magnesio y es preferible comprar los mismos ya que ofrecen una mejor protección contra la corrosión en las zonas donde residimos, ya que en algunas zonas el agua es más dura.

Pero uno de los puntos más importantes al cambiar un calentador de agua de gas por un termo eléctrico es la capacidad de los mismos, teniendo en cuenta que, los hay de 15 litros, de 30, de 50, de 80, de 100, de 150 y otros de más capacidad. En una vivienda con solo una persona, un termo eléctrico de 30 litros es suficiente, uno de 50 litros en caso de más duchas o una persona más y así sucesivamente según la cantidad de los miembros del hogar. Debes también tener en cuenta, si compras un termo eléctrico vertical o un termo eléctrico horizontal. Esto lo podrás decidir según las medidas del espacio que tengas destinado para el mismo o las medida que dejen el hueco del calentador de gas, con esto os queremos decir, anchura, altura y también la profundidad.

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Instalación del termo eléctrico

Antes de comenzar con cualquier instalación, te recomendamos solicitar la baja del suministro de gas, la misma no debería durar más de una o dos semanas y será fácil de comprobar, ya que, el calentador de agua a gas no calentará más. Sin embargo, te recomendamos cerrar las llaves de gas y posiblemente tendrás que adaptar la conexión eléctrica ya posiblemente con el calentador de gas no la tengas a la mano.

Un simple enchufe normal de corriente eléctrica te vendrá a la perfección, ya que más no se necesita. Solamente necesitas las entrada de agua fría y la salida de agua caliente, posteriormente se debe realizar la instalación del nuevo termo eléctrico, preferiblemente debe ser realizada por una persona con experiencia o por un técnico especializado.

Una instalación de un temo eléctrico no dura mucho tiempo y en un par de horas, si la misma ha sido realizada por un técnico, podrás estar disfrutando de agua caliente y no consumiendo más gas. Recuerda, al cambiar el termo eléctrico, tienes que elegirlo con la capacidad necesaria para el consumo diario, no olvidando la cantidad de personas que viven en casa y los diferentes horarios al momento de tomar una ducha.

Este artículo ha sido redactado por: Christian Abele, redactor www.HogarSense.es