Ahorra cambiando el termo por aerotermia para ACS

7 de octubre de 2020
El agua caliente sanitaria, también conocida por sus siglas ACS, es aquella destinada al consumo del ser humano, es decir, agua potable, que se calienta. Su uso más común es el de darse una ducha o un baño, pero también se usa para lavar platos, en la lavadora o el lavavajillas o para fregar el suelo. En general, este tipo de agua se obtiene de la instalación común del edificio donde esté ubicado el inmueble. En nuestro país es un servicio básico y obligatorio. Sin embargo, la forma de obtener este tipo de servicio básico es muy diversa. En este artículo nos centraremos en una de las formas más económicas, eficientes y sostenibles de conseguirla: la aerotermia y en el beneficio que supone cambiar el termo por una instalación de aerotermia.
Artículo escrito por:
Desirée Izquierdo, Redactor de www.HogarSense.es
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Fuente de la imagen: ©BlogJunkers

Obtención de agua caliente sanitaria

Obtener agua caliente sanitaria para un inmueble se puede hacer de dos formas diferentes:

Por acumulación

En este sistema tenemos un depósito donde se calienta el agua a través de una caldera exterior y, generalmente, otro tipo de energía, para que no nos quedemos nunca sin este servicio. Es el sistema que denominamos como central ya que no sólo dota de agua caliente a una vivienda individual, sino a varias a la vez. Este sistema es más eficiente que el instantáneo. Si bien lo más utilizado es el gas, también podemos usar electricidad que caliente agua mediante una resistencia, aunque es más caro y menos potente.

En este sistema se puede acumular el agua a diferente temperatura. Generalmente la temperatura se encuentra a 60 grados. Lo normal es usar este agua mezclada con agua fría (regulando la temperatura a través de grifos), pero algunos aparatos como la lavadora requiere la máxima temperatura. Por normativa, el agua no debería estar a menos de 70 grados, para evitar la Legionella.

Por calentamiento "instantáneo"

En este tipo, el agua se encuentra en circulación a través de un serpentín calentado por una llama o por un intercambiador por el que circula agua calentada. Debido a la potencia que requiere para calentar, sólo puede usarse para un punto individual. En este sistema se calienta una cantidad de agua hasta 25°C por encima de la temperatura inicial, por lo que se pueden alcanzar temperaturas de poco más de 40°C.

Generalmente, en este tipo de instalaciones se suele tener una llave de corte general en un cuarto que distribuye a los diferentes pisos y, dentro de cada uno de ellos, una llave de paso. Este sistema es muy parecido al de agua fría, con la diferencia de que no sirven a aquellos puntos que no requieren de ACS. Según la normativa nacional, si el acumulador está a quince metro (o más) del punto de suministro, debe haber un sistema de conducción de retorno, para que no haya mucho tiempo de espera.

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Componentes de la instalación

Componentes de una instalación de ACS
Intercambiadores Separa el agua presente en la caldera de aquella que se vaya a consumir.
Depósitos Es donde se acumula el ACS. El material con el que se fabrique puede variar, existiendo tres tipos, todos de acero. La presión y temperatura también determinarán las características del depósito.
Válvulas de regulación Existen dos tipos, motorizadas o termostáticas. Su calidad debe ser apta para el consumo.
Bombas de circulación Circuito primario: el agua es muy poco agresiva, ya que es un circuito cerrado en el que se elimina el oxígeno a través de purgas y sólo se le da nueva agua al reparar el sistema o mantenerlo.
Circuito secundario y recirculación: el agua se recibe continuamente.
Contadores En los sistemas comunes, cada punto individual consta de un contador homologado.
Tuberías Para su selección hay que tener en cuenta aspectos como la presión, temperatura y compatibilidad con el fluido.
Aislamiento térmico Es necesario tener un gran aislamiento térmico que evite la pérdida de calor. Las características de éste aparecen en el reglamento de instalaciones térmicas en los edificios (RITE).

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Energía utilizada para Agua Caliente Sanitaria

El calentamiento del agua requiere de gran cantidad de energía, significando entre el 20 y el 40% del total de energía consumida.El gran consumo necesario requiere que los sistemas sean lo más eficientes posibles. La energía utilizada para obtener agua caliente suele ser gas (propano, butano, gasoil o gas natural) o electricidad. Al elegir el tipo de energía utilizada siempre vamos a tener en cuenta el ahorro que supondrá frente a otras.

Las bombas de calor combinan la sencillez e inmediatez del termos eléctricos con la eficiencia energética de calentadores y calderas de combustión. Para ello, usa una bomba de calor que aumenta su eficiencia hasta el 360 %, lo cual lo convierte en el sistema más eficiente, ya que tan solo cuesta 0,08 € una ducha de cinco minutos.

Fuente de la imagen: ©Selectra

Por ello, supone un gran ahorro cambiar el termo por una bomba de calor que utilice energía renovable. Si bien es cierto que actualmente el autoconsumo fotovoltaico es el único que permite olvidarnos de la factura de electricidad, el gran coste de instalación y el hecho de que sigan existiendo costes como el impuesto al sol hace que, en relación coste instalación-amortización, o mejor sea una bomba de calor por aerotermia para agua caliente sanitaria.

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Agua caliente sanitaria y aerotermia

En la aerotermia para ACS se obtiene energía gratuita del aire a través de una bomba de calor inverter. Esta energía puede usarse tanto para climatización como para agua caliente sanitaria. Para obtener esta energía sólo se consume la electricidad necesaria para el motor de la bomba de calor, lo que supone una reducción del gasto en torno a un 70 u 80 %, dependiendo de la calidad y eficiencia de la bomba instalada.

En general, estos sistemas (con una temperatura exterior que oscile entre cuatro y seis grados), por cada kilovatio hora consumido obtenemos tres o cinco kilovatios térmicos. Esto es lo que se denomina el rendimiento térmico en calor (COP), en cuyos términos hablaríamos de un 300 o 500 por ciento. También hay que tener en cuenta que, en un sistema de aerotermia que incluya climatización, el agua caliente sanitaria se obtiene sin coste adicional, usando la energía residual que se crea en la generación de aire acondicionado, elevando el COP hasta los 7 kilovatios térmicos.

Elección de la bomba de calor

Tamaño: Para que su consumo sea óptimo, se recomienda que tenga una capacidad de unos 40 litros por persona.

Depósito de ACS: depósitos que son conectados a los equipos de aerotermia (bomba de calor) para acumular agua caliente y que esté disponible para su uso en el ámbito del agua caliente sanitaria. Son indispensables ya que los sistemas de aerotermia funcionan mucho mejor con un depósito que acumule agua caliente.

COP: Cuánto más alto sea mejor será, ya que el consumo será menor.

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Comparativa entre bomba de calor y otros sistemas

Como hemos visto, uno de los aspectos más importantes de la eficiencia de las bombas de calor por aerotermia es el COP, que puede oscilar entre el 3 y el 5, dependiendo de la marca. También hay que tener en cuenta que este dato se reduce si la temperatura exterior es muy fría, ya que se tarda más en calentar la misma cantidad. Vamos a hacer la comparativa entre el termo eléctrico y la bomba de calor con un COP de cuatro:

Un termo eléctrico puede consumir unos 1500W para calentar unos 100 litros, mientras que la aerotermia consumiría 500W de promedio (dependiendo de la marca y modelo. Si estamos hablando de un COP de 4, el consumo de 500W se multiplica por 4, con una potencia de 2000W, de los cuales 1500W son gratis.

Como vemos, con la aerotermia para agua caliente sanitaria ahorramos bastante dinero, pero no sólo eso, sino también tiempo. La mayoría de modelos logra calentar 200 litros en unos 45 minutos. Sin embargo, uno de los puntos en contra de los sistemas de aerotermia es su amortización frente al termo. Teniendo en cuenta el consumo requerido para calentar 200 litros un termo consumo 8.000Wh/día. Mientras que para un sistema de aerotermia estaría en 1.800 Wh/día:

Coste anual del termo eléctrico: 8 Kwh/día x 365 = 2.920 Kwh X 0,19€ (precio de la energía eléctrico con impuestos incluidos) = 554,80€

Coste anual de la aerotermia: 1,8 Kwh/día x 365 = 657 Kwh x 0,19€ = 124,83€

Ahorro con la aerotermia: 554,80€ - 124,83€ = 429.94€ al año.

El coste total de un sistema de aerotermia para 200 litros puede ser de unos 2380 euros. De esta forma, lo amortizaríamos en unos 5,5 años.

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