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¿Cómo funciona el autoconsumo solar?

La instalación de placas solares para autoconsumo no es solamente una excelente forma de reducir el gasto energético y el daño medioambiental. Es también una manera de reducir considerablemente el importe de nuestras facturas. Con un kit solar, podemos llegar a ahorrar, en función de la instalación, hasta en un 80%. Aunque los precios de los paneles solares pueden rondar entre los 2.000€ y los 5.000€, la inversión se recupera con rapidez. Son algunos de los beneficios del autoconsumo solar.
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Fuente de la imagen: ©ContenidosClick.es

¿De dónde viene el autoconsumo?

El término autoconsumo hace referencia a la producción o gestión de aquello que uno mismo va a consumir. En este caso, hablamos del autoconsumo solar o eléctrico, ya que obtenemos energía que utilizaremos dentro de nuestra vivienda. La diferencia es que en lugar de servirnos de la tradicional red eléctrica, nuestro suministro proviene de la radiación solar. El autoconsumo puede aplicarse también a otros recursos, como los alimentos o la ropa. Esta práctica, además, es realzada por personas de forma individual, familias, empresas u organismos públicos. En la actualidad, cuando se habla de este concepto, se hace refiriéndose principalmente del autoconsumo solar, y especialmente el autoconsumo fotovoltaico.

Dentro de estos, podemos hablar de un autoconsumo que se encuentra aislado o bien aquel que tiene una conexión a la red. El primero de estos nos permite consumir la energía de manera instantánea, tal como se esta produciendo. O también almacenarla en unas baterías y para poder utilizarla en un momento posterior. Por el contrario, los sistemas con conexión a una red vierten la energía que obtienen a la red eléctrica. La cantidad de esta se descuenta de la factura de la electricidad, con unas tarifas específicas.

Para los sistemas de autoconsumo solar con conexión a red se utilizan una o varias placas, o bien uno o varios aerogeneradores. También, un inversor de corriente continua a la corriente alterna, que se conecta a las placas fotovoltaicas o aerogeneradores mediante un cable. Otros componentes que también se necesitan son las estructuras de sustentación, los cargadores de baterías y sus reguladores y otros accesorios para monitorizar el funcionamiento de todo el sistema, entre otros. Los sistemas de autoconsumo solar o autoconsumo fotovoltaico que están aislados requieren de la instalación de baterías, cargadores y reguladores. Esta es la opción que se utiliza en aquellas instalaciones lejos de la red.

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Autoconsumo fotovoltaico: ¿cómo funciona?

El autoconsumo fotovoltaico se refiere a la producción individual que se hace de electricidad para el propio consumo. Para ello, se utilizan en este caso los paneles solares fotovoltaicos. El aspecto a tener en cuenta es el tamaño de la instalación. Ya que en función del número de personas que quieran abastecerse de ella, se colocarán más o menos paneles. Así, cuando se trata de una vivienda en la que reside una única persona o una pareja, las necesidades de electricidad serán mucho menores que cuando ya hablamos de una familia. De igual modo, las empresas o los colegios, que cuentan con número de personas mucho más elevado, tendrán también necesidades más elevadas.

Debido a los avances tecnológicos y al hecho de que la demanda de placas solares está aumentando por las nuevas normativas europeas, los precios han descendido enormemente desde sus inicios. Debemos recordar que aunque se trate de autoconsumo fotovoltaico o autoconsumo solar en general, hay que pagar el precio de la instalación. Lo que no debe pagarse ya es el llamado “impuesto al sol”, y que se estableció hace unos años en España. Con este, a pesar de obtener una fuente de energía gratuita e ilimitada, había que pagar un peaje. Finalmente, y como veremos más adelante en el autoconsumo solar en España, en la actualidad no debe pagarse dicho impuesto.

Sistemas aislados y conectados a la red

El funcionamiento del autoconsumo fotovoltaico consiste entonces en la instalación de un sistema de placas. Estas pueden ser, como veíamos, aisladas, conectadas o conmutadas a la red. Los aislados permiten consumir la energía en el mismo momento en que se obtiene, o bien acumularla en unas baterías eléctricas para un momento posterior. Los sistemas conectados funcionan vertiendo el exceso de energía acumulada a red eléctrica. Así se produce una compensación diferida o el llamado balance neto. Este viene a ser un sistema de compensación de saldos que gestionan las compañías eléctricas y que descuenta a nuestra factura el importe de la electricidad que hemos generado con el autoconsumo fotovoltaico.

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Beneficios del autoconsumo

Además del ahorro que supone el autoconsumo solar o el autoconsumo fotovoltaico, existe otra serie de beneficios que vuelven a esta alternativa aún más interesante de lo que ya es. A continuación vamos a conocer cuáles son estos.

1. Energía limpia y gratuita

Uno de los aspectos más positivos del autoconsumo solar o bien autoconsumo fotovoltaico es que se hace uso de una energía que es limpia, inagotable y gratuita. Además de todo ello, es una energía respetuosa con el medio ambiente y que, por lo tanto, no contamina. Al contrario que con el uso de los combustibles fósiles, como el gas o el petróleo, la energía solar no supone un daño de ningún tipo. Tampoco, como sucede con aquellos, se crea una dependencia que hace aumentar progresivamente los precios. Hay que recordar que se trata de recursos limitados y difíciles de obtener, por lo que su escasez creciente tiende a elevar su precio cada vez más.

2. Se reducen los costes

Crear redes de suministro eléctrico supone un coste elevado. No solo por la propia instalación de estas, sino también porque las pérdidas que se producen al circular la electricidad por la red son mayores que con el autoconsumo fotovoltaico. La distancia que ha de recorrer esta energía es prácticamente nula, ni tampoco hay que invertir en instalaciones. A esta ventaja hay que sumar que la vida útil de unos paneles solares para el autoconsumo solar pueden llegar a alcanzar los 25 años.

3. Se protege al medio ambiente y reduce el uso de combustibles fósiles

El uso de las energías renovables tiene como finalidad utilizar los recursos del propio planeta para no tener que destruirlo. Por este motivo, desde Europa se impulsan políticas que potencien la instalación de placas para el autoconsumo solar.

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4. Se evitan las caídas de red

Los habituales cortes de electricidad o las caídas de tensión dejan de producirse con el autoconsumo solar. Únicamente contamos con nuestra propia instalación, o la de todo el edificio si se trata de una de mayor tamaño. No obstante, esta se adecúa a las necesidades que se tienen. Puesto que podemos acumular la energía obtenida para un momento posterior, nos evitamos los inconvenientes que en ocasiones se producen en el suministro desde la red eléctrica.

5. El precio de su instalación ha descendido

Existen muchas alternativas para obtener calefacción y agua caliente sanitaria. Sin embargo, la mayoría de ellas no nos permiten el ahorro que el autoconsumo eléctrico sí nos facilita. No obstante, todo tiene sus inconvenientes, y como es lógico, también debemos pagar el coste que implica la instalación de los paneles solares. Pero, debido al aumento de estas y, por tanto, a las economías de escala, el precio ha ido descendiendo.

En la actualidad, instalar paneles para el autoconsumo solar no resulta tan elevado. Especialmente, si tenemos en cuenta que vamos a tener cierta independencia a la hora de obtener energía eléctrica. Por uno o dos paneles de pequeño tamaño, el total puede situarse alrededor de los 1.500€. Sin embargo, para instalaciones de mayor envergadura, el precio puede alcanzar los 5.000€. Pero como veremos a continuación, existen subvenciones que reducen el coste total.

6. Instalación subvencionada

El autoconsumo solar o el autoconsumo fotovoltaico cuentan con subvenciones en la mayoría de las comunidades autónomas. Los requisitos, así como la cuantía, pueden variar en cada una de ellas. Pero en cualquier caso, reducen el importe total de la instalación de los paneles solares.

Energía renovable

Utiliza energías limpias, ilimitadas y gratuitas, pues se obtienen directamente de la naturaleza.

Ahorro

Permite reducir en gran medida el importe de las facturas, al dejar de utilizar suministro de la red eléctrica, o minimizarlo.

Menos contaminación

Reduce la dependencia de los combustibles fósiles, cada vez más escasos y con un precio más elevado.

Menor daño al medio ambiente

Respeta al medio ambiente, al reducir el consumo energético de la red, los costes de las instalaciones y nutrirse de una energía no contaminante.

Independencia de la red eléctrica

Evitamos las caídas de la red al no compartir la misma con un número elevado de personas.

Instalaciones más económicas

Precio asequible y recuperación de las inversiones con rapidez al permitir un ahorro elevado.

Subvenciones

Posibilidad de disponer de subvenciones que nos ayuden a cubrir parte de los costes de la instalación.

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El autoconsumo en España

Mientras que en otros países se ha impulsado desde hace décadas el autoconsumo solar, en nuestro país la historia ha sido un tanto diferente. Con el RD 1699/2011 comenzó a regularse por primera vez la instalación para la obtención de energía eléctrica de pequeña potencia. Nacían así las primeras instalaciones para el autoconsumo fotovoltaico. Aunque en los meses posteriores a dicho decreto se esperaban nuevas normativas, tuvo lugar un cambio de gobierno, que trajo un nuevo decreto, el Real Decreto Ley 1/2012, de 27 de enero, que paralizaba los incentivos para las nuevas instalaciones. Con él se produjo un retroceso en este sector y se paralizó el desarrollo del autoconsumo fotovoltaico.

Con la Ley 24/2013, de 26 de diciembre, la normativa dio otro paso para dificultar aún más la instalación de placas para el autoconsumo fotovoltaico. Aumentaba el porcentaje fijo de las facturas y se reducía el variable. De esta manera, las compañías eléctricas seguían manteniendo sus ingresos y se impedía el ahorro en los hogares. No obstante, a pesar de estas limitaciones, algunas comunidades decidieron emprender su propio camino para impulsar el autoconsumo solar. Con el real decreto RD 900/2015, por fin llegaron las condiciones administrativas, técnicas y económicas para el autoconsumo fotovoltaico, que seguían limitando algunos aspectos como el consumo compartido.

El llamado “impuesto al sol” llegó a los tribunales y finalmente las renovables ganaron la partida. Aunque todavía contamos con dificultades, los precios de las instalaciones están descendiendo y el autoconsumo fotovoltaico está cada vez más presente en los hogares y empresas de España. De cara al futuro, el autoconsumo solar o el autoconsumo fotovoltaico seguirán aumentando, ya que los estados miembros de Unión Europea deben cumplir con las condiciones que esta impone. Además, la escasez de los combustibles fósiles nos obligan a buscar soluciones más ecológicas.

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