Convertir mi hogar en domótico

10 de junio de 2020
La domótica nos acerca a las casas del futuro en las que nuestras tareas se automatizan, nos permiten tener más beneficios y, sobre todo, más tiempo para disfrutar de un hogar personalizado. Antes de empezar a comprar dispositivos pensando que, nuestra casa así será futurista, hay que tener en cuenta cuestiones ligadas a compatibilidades y temas de conexión. Hay algunas cosas básicas que debes considerar antes de comenzar tu proyecto de smarthome. En este artículo, te explicaremos todos los conceptos básicos de cómo iniciar un proyecto de domótica inteligente y qué dispositivos necesitas para hacerlo.
Artículo escrito por:
Neftali Barreto, Redactor de www.HogarSense.es
Menú de contenidos:

Fuente de la imagen: ©ymant.com

¿Qué se necesita para empezar un proyecto de domótica?

La gran incógnita que hoy desarrollamos trata sobre algunas indecisiones, que pueden surgir entre los usuarios, a la hora de planear domotizar una casa. La idea de querer empezar es clara, pero quizás la pregunta que más se hacen los usuarios sea ¿por donde empiezo? Tal vez te gustaría hacer que las luces sean inteligentes, automatizar las persianas, controlar la calefacción a distancia, llevar un control más preciso sobre el consumo de energía o simplemente hacer tu vida más cómoda en casa.

Para salir de dudas, lo primero que necesitamos hacer es una lista de los sistemas que domotizar, así como el objetivo y necesidad final que queremos conseguir con nuestro proyecto de domótica. También es importante saber si cada sistema lo podemos domotizar por cable o de manera inalámbrica. Esto nos dará, como punto de partida, una idea general sobre las tecnologías que pueden cubrir la instalación de nuestro sistema domótico.

1. Objetivo

Antes de que empieces a pensar cómo hacerlo, necesitas tener un objetivo o, quizás, una idea «motivadora». Piensa en las acciones repetitivas contra las que luchas actualmente. Piensa en las necesidades de mejorar los sistemas que ya tenemos en casa y luego busca una solución inteligente. A veces, ni siquiera sabes si tienes un problema en algún sistema, hasta que alguien te lo indica. Por otro lado, puede que estés acostumbrado a hacer las cosas manuales como siempre las has hecho pero, esto no significa que no haya una manera más eficiente de hacerlas.

Si estás dándole vueltas a los objetivos e ideas del proyecto de domótica, aquí hay algunas que te ayudarán a abrir la mente y elegir que sistemas podrías convertir en «inteligentes»:

➪ Control remoto de persianas y ventanas

➪ Control remoto de bomba de calor o caldera para el calentamiento del agua

➪ Automatizar la iluminación exterior e interior

➪ Control de calefacción y ventilación por wifi

➪ Controla el consumo de energía

➪ Notificaciones de seguridad en tu teléfono cuando ocurre un evento (se dispara la alarma, se abre la puerta, se alcanza el umbral de consumo, etc.).

➪ Automatización de riegos y cultivos a través de sensores de temperaturas y humedades

➪ Medir y controlar la temperatura de la piscina y el spa, las bombas y las cubiertas

➪ Control de puertas por videoportero con apertura y cierre de forma remota

2. ¿Domótica cableada o inalámbrica?

La automatización cableada se recomienda para establecimientos comerciales, por ejemplo, hoteles grandes. Con la tecnología cableada dispondrá de una red más segura y fiable (en caso de largas distancias entre dispositivos). Mientras que la tecnología inalámbrica viene con un cierto nivel de incertidumbre cuando se trata de rendimiento a larga distancia. Por ello, se recomienda su instalación en viviendas o establecimientos de pequeña estructura.

Cuando esté operando con una mayor cantidad de datos, el sistema cableado proporcionará una conexión más estable. Esto resulta especialmente útil cuando se tienen establecimientos comerciales y se utilizan muchos dispositivos, pantallas y sistemas de videovigilancia. La desventaja de los sistemas con cable, en comparación a los inalámbricos, es que no se pueden mover fácilmente los cables a una ubicación diferente cuando sea necesario. Tendrías que recablear completamente el espacio para poder mover un dispositivo.

La automatización inalámbrica es más adecuada para el uso doméstico y de pequeña oficina. La tecnología inalámbrica es mucho más fácil de instalar (no siempre se necesitan profesionales), y puedes mover libremente tus dispositivos. Cuando no se requiere una fiabilidad completa para grandes espacios, los sistemas inalámbricos son más fáciles de configurar y gestionar. Con la tecnología actual, las tecnologías inalámbricas se acercan mucho a los sistemas cableados en términos de fiabilidad.

Cuando se trata de hacer que tu «viejo» hogar, sea inteligente, el sistema inalámbrico también es mucho más barato y sin obras. Si no has construido la casa con todas las características inteligentes en mente, lo más probable es que la instalación de un sistema de cableado será un tanto más costosa que la inalámbrica. Si estás tratando de hacer que tu hogar sea inteligente con poco coste, te recomendamos elegir la domótica inalámbrica.

¿Quieres realizar una instalación domótica? Hogarsense te ayuda a conseguir varios presupuestos.

3. Elegir la tecnología inteligente adecuada

Cuando hablamos de elegir una tecnología adecuada, para nuestro proyecto de domótica, nos referimos al protocolo de red. Este va a ser el lenguaje de comunicación entre los dispositivos de nuestra instalación. Hay bastantes tecnologías entre las que elegir, como Z-Wave, ZigBee, Wi-Fi, UPB, etc. El protocolo que elijas, determinará tus opciones y dispositivos futuros. Cada dispositivo nuevo que añadas deberá ser compatible con este protocolo y con otros dispositivos.

En el pasado, un protocolo inicial para domótica que no requería cableado adicional se llamaba X10. Utilizaba los propios cables eléctricos para la comunicación. Hoy en día tenemos otras tecnologías cableadas e inalámbricas mucho más avanzadas. Algunas de ellas son:

UPB (Universal Powerline Bus): las señales se envían a los dispositivos utilizando el cableado eléctrico ya instalado. Esta tecnología mejoró muchas las deficiencias del protocolo X10.

INSTEON: funciona tanto a través de líneas eléctricas como a través de la tecnología inalámbrica. También es compatible con X10.

Z-Wave: es la tecnología estándar para la domótica inalámbrica. Es la que hoy en día marca la hegemonía de las tecnologías de domótica inalámbrica. Es muy fiable, fácil de configurar y, al ser capaz de construir una red de mallado por si misma, hace que todos los dispositivos funcionen también como repetidores. Hasta 230 dispositivos con un mismo controlador domótico.

ZigBee: cuando se utiliza la tecnología inalámbrica ZigBee, se recomienda utilizar los dispositivos del mismo fabricante. Si tienes dispositivos de diferentes fabricantes y poca experiencia, te recomendamos que utilices un protocolo diferente.

Wi-Fi: puedes utilizar tu red Wi-Fi actual para controlar tus dispositivos. Es muy fácil de configurar, pero hay un inconveniente importante: el ancho de banda. Nuestra red Wi-Fi es utilizada a menudo por otros dispositivos (teléfonos inteligentes, tabletas, ordenadores portátiles, etc.), lo que aumentaría drásticamente la latencia de tus dispositivos inteligentes.

Bluetooth: es una forma sencilla y segura de comunicarse con tus dispositivos. Se utiliza más a menudo para la comunicación a corta distancia (puertas, luces, etc.). Es habitual encontrar sistemas híbridos de ZWave/Zigbee y Bluetooth.

Thread: es una nueva tecnología que requiere muy poca energía y permite un gran número de dispositivos conectados. Tiene un enfoque de estrategia comercial en las que compiten algunas empresas como Samsung, ARM y Nest, entre otros.

4. Conocer el nivel de domotización de mi vivienda

Por último, nos queda conocer el nivel domótico que tendría nuestra vivienda, posteriori a la instalación de los sistemas inteligentes. Existe una serie de clasificaciones en función del nivel de las instalaciones domóticas en una vivienda o edificio. Actualmente hay definidos tres niveles, todos ellos basados en el principio de obtención un nivel mínimo o nivel 1; nivel intermedio o nivel 2 y finalmente excelente o nivel 3.

Nivel 1

Instalaciones que cuentan con un nivel bajo de dispositivos o de aplicaciones domóticas. La suma de los pesos ponderados de estos dispositivos (calculados en la tabla de niveles domóticos) debe ser un mínimo de 13; eso sí, siempre que a su vez cubra al menos tres aplicaciones domóticas.

Nivel 2

Instalaciones con un nivel medio en el que la suma de los puntos domóticos debe ser de 30 como mínimo y siempre deben cubrir al menos tres aplicaciones domóticas.

Nivel 3

Se trata de una clase de instalaciones con un nivel alto de dispositivos o aplicaciones domóticas. En este último caso, la suma de los puntos debe superar los 45 como mínimo y al menos deben repartirse seis aplicaciones.

Artículos relacionados que te pueden interesar:

Volver al menú de contenidos

Diferencias entre una instalación convencional y una instalación domótica

Las diferencias entre una instalación convencional y domotizar una casa son numerosas. Toda instalación convencional se compone a grandes rasgos de una acometida, un cuadro eléctrico, distribución, y una serie de puntos de utilización. Podemos diferenciar los tipos de elementos básicos a controlar según la “inteligencia de su electrónica”:

Equipos con “inteligencia”, siempre alimentados, que disponen de elemento de control, integrado o no, como el lavavajillas, la nevera, equipos de climatización, el horno, la lavadora, etc.

Equipos sin “inteligencia’’, sobre los que se ejerce control de alimentación de forma directa, mediante interruptores, pulsadores, etc.

Volver al menú de contenidos

¿Qué aporta la domótica a la vivienda?

La domótica tiene múltiples aplicaciones en las viviendas. No solo es sinónimo de comodidad y de ahorro de tiempo, sino que incide directamente en la eficiencia de la casa y, por lo tanto, en su gasto en calefacción y electricidad. Hacer de una vivienda un hogar inteligente es una inversión más que rentable, y además le aporta un enorme valor añadido.

La actual domótica, lejos de lo que se pueda pensar, no obliga a incurrir en grandes costes de instalación y mantenimiento, ni es exclusiva de grandes y caros complejos residenciales. Con un desembolso contenido es posible beneficiarse de sus múltiples ventajas. Comparado con el precio total de una vivienda, un proyecto de domótica no superará el 1% de esa cantidad.

Tanto en los metros de superficie de la vivienda como la complejidad del sistema que se quiere poner en marcha, afectan directamente al presupuesto. Pero en muy pocas ocasiones el coste superará ese porcentaje.

1. Valor a la vivienda

Cuando hablamos del valor de domotizar una casa, nos referimos a grandes rasgos al desembolso que puede llegar a costar, adquirir una vivienda sin control domótico, con respecto a una que si lo tenga instalado. Y es que a la larga, los cálculos se declinan a favor de una vivienda inteligente en la que, el ahorro juega un papel importante.

Las estimaciones sobre el ahorro energético que se puede obtener gracias a nuestro proyecto de domótica del hogar son del 26%. Domotizar una casa, viene ligado con un ahorro energético considerable. El agua, la luz y los combustibles son tres partidas económicas que, se ven reducidas de forma drástica en nuestro proyecto de domótica, ya que pasan de usarse de una forma indiscriminada a ser empleadas controlando las necesidades reales que tienen los habitantes de la vivienda.

Por otra parte, la instalación de un sistema de domótica hace que el valor de una vivienda vaya al alza, por lo que se convierte en una inversión a largo plazo más que interesante. En el caso de una futura venta del inmueble, el sistema domótico y sus prestaciones harán de él un bien de mayor valor.

2. Permite la personalización de la vivienda

La domótica hace posible que se puedan diferenciar zonas de la casa en las que se quieran mantener temperaturas distintas. Si, por ejemplo, se quiere mantener una habitación con más calor porque en ella duerme un niño o una persona mayor, o dejar otras sin calentar porque no se utilizan, se puede realizar de una forma muy sencilla.

El ahorro de energía pasa a ser una costumbre y supone una mayor habitabilidad de la casa, que se adaptará a las necesidades particulares de sus habitantes. En el caso de personas que residan en lugares con climas extremos, tanto porque sean muy cálidos como porque estén en lugares especialmente fríos, apreciarán aún más la eficacia de un hogar inteligente. Claro ejemplo de que, domotizar una casa puede salvarnos de los grandes cambios climáticos que estamos sufriendo.

El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) aporta datos esclarecedores sobre la importancia de domotizar una casa de manera eficiente. En el caso de un aparato de aire acondicionado, un solo grado de diferencia respecto a la temperatura ideal, puede significar un aumento del gasto de energía de entre el 8% y el 10%.

3. Hace de la vivienda un lugar más sostenible

Domotizar una casa contribuye directamente a hacer de cada vivienda un lugar más sostenible desde el punto de vista del medioambiente. No solamente se produce un consumo más racional de los recursos al alcance de todas las casas, sino que además, genera un ahorro importante para el bolsillo. A ello hay que añadir que el usuario puede conocer en todo momento los datos sobre su consumo en diferentes apartados, gracias a su monitorización.

Tanto la climatización en verano (aire acondicionado) y en invierno (calefacción), como la iluminación y el uso de los electrodomésticos se ponen en marcha a las horas en las que el precio de la energía es inferior. Las luces solo se encienden cuando es necesario porque la luz natural ya no es suficiente. La domótica aplica principios racionales y lo hace de forma automática, de tal forma que el habitante del hogar no tiene que preocuparse de nada más que de disfrutar y descansar.

Volver al menú de contenidos

¿Qué plataformas o ecosistemas encontramos en el mercado?

Ecosistema Características Precio
Amazon Alexa Control remoto por voz que nos permite agregar diferentes sensores y actuadores. A través de wifi podemos controlar la iluminación, audio y video, entre otros. 60-120 €
Google Assistant Dependiendo del dispositivo podemos control la iluminación, la temperatura, las cámaras de seguridad, control de acceso de puertas y ventanas. También nos da la posibilidad de generar rutinas programadas 40-200€
Apple Homekit Programar remotamente la iluminación, los sistemas de seguridad, o audiovisuales, combinar con sensores de temperatura o climatización. 50-800€
Samsung SmarThings Orientado hacia el control remoto de electrodomésticos, mejorando eficiencia y consumo. Aunque también tiene dispositivos para el control de iluminación, seguridad, calefacción, entre otros. 50-300€
LG SmartThinQ Control remoto de una variedad de dispositivos pero se decanta en gran medida por la gestión de funciones de los electrodomésticos 100-200€
Siguiente artículo